
Por Rosana Rivero Ricardo
En el parque central de Holguín sonaba nuevamente Maluma. Al frente se erigía el Teatro Eddy Suñol, devenido máquina del tiempo para pasar de estar “Felices los cuatro” a disfrutar de un concierto barroco a cargo de la Agrupación de Música Antigua Exulten, de la provincia de Granma.
El colectivo, único de su tipo en la región oriental, arribó a la Ciudad Cubana de los Parques como invitado a la edición 23 de la Jornada de Conciertos en Holguín, auspiciada por la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas Osorio”.
El público de la noche de este 13 de diciembre fue breve, pero acompañó la presentación de aproximadamente una hora de duración, desde el silencio respetuoso, la participación inteligente y el aplauso imprescindible tras la interpretación exquisita de cada pieza.
Yunexys Arjona Cisneros, oboísta y fundadora de la agrupación en noviembre de 2007, dirigió la puesta con precisas acotaciones para que el público comprendiese mejor el carácter de las obras seleccionadas.
En las presentaciones de Exulten siempre se cuenta una historia, donde se enlaza la música con otras manifestaciones del arte.
Esta vez predominó el teatro con las actuaciones de los cuatro cantantes líricos que forman parte del conjunto. La temática religiosa fue el eje predominante del espectáculo que estuvo dividido en dos momentos. En una primera parte, Exulten mostró el trabajo que ocupó sus atriles a inicios de 2018: el Barroco Temprano.
De este periodo histórico interpretaron la pieza “Che si puo fare”, de Barbara Strozzi; una de las escasas mujeres compositoras que reconoce la historia de la música en esa etapa. Asimismo propusieron la obra “Quando voglio”, de Antonio Sartorio y para cerrar presentaron “Si Dolce È Il Tormento”, de Claudio Monteverdi; el compositor más importante de la época de transición entre el Renacimiento y el Barroco.
El segundo episodio de la puesta se centró en el Barroco Americano, a través de las partituras de músicos españoles que se asentaron en los Virreintaos de esta región; labor que ocupa a Exulten en la última etapa del año.
Ritmos más italianizados y otros más criollos se apreciaron en este momento, con piezas como “Oigan, escuchan, atiendan”, de Manuel de Mesa y “Andrés do queda el ganado”, de Gaspar Fernández. Luego se escucharon villancicos de Roque Ceruti y “Desvelado Dueño Mío”, de Tomás de Torrejón y Velasco.
Enrique Chávez y Yoanis Mora, estudiantes de la filial en Holguín de la Universidad de las Artes en la especialidad de Canto Lírico, así como la joven profesora Tatiana González, se unieron al conjunto para interpretar dos piezas del concierto.
Llama la atención la juventud y la limpieza técnica en la ejecución de los músicos de Exulten; así como la presencia de exclusivos instrumentos como el único oboe histórico existente en la región oriental y uno de los cinco ejemplares que radican en Cuba; y la guitarra barroca, característica para este tipo de repertorio, única de su tipo en el país.
Yunexys Arjona confesó que, pese a estar habituados a presentarse en salas de conciertos, espacios más íntimos, disfrutó la actuación en un teatro tan majestuoso como el Eddy Suñol que le impuso el reto de enamorar y contagiar a los asistentes con la magia de la música antigua, a pesar de la distancia entre el escenario y la platea.
En sus 11 años de existencia Exulten ha realizado conciertos en disímiles eventos del país como el Festival de Música Antigua Esteban Salas, la Jornada de Concierto Septiembre Barroco, Encuentro entre Voces, Semana de la Música Sacra en La Habana, el Festival de Música de Cámara, entre otros. Asimismo organiza desde 2017 el Encuentro Nacional de Música Antigua San Salvador de Bayamo.
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