Por Erian Peña Pupo
Cuando el 2 de junio de 1939 abría sus puertas a los holguineros el Teatro Wescenlao Infante, pocos imaginarían que 80 años después este coloso del art decó cubano celebraría, con el nombre de Teatro Comandante Eddy Suñol, ocho décadas como epicentro de la vida cultural de Holguín.
Como homenaje a la fecha, la dirección del Complejo Cultural Eddy Suñol y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas han organizado una jornada de celebraciones quese proyecta durante todo el año y quetuvo un momento trascendente con la gala artística realizada este domingo 2 de junio.
Con dirección de Maricel Godoy e Isabel García Granados, la gala resultó un recorrido por manifestaciones y compañías claves a la hora de historiar al Teatro en el devenir artístico holguinero.

La gala artística inició en el Suñol con un fragmento de Casita, coreografía del estadounidense Robert J. Priore, interpretada por la reconocida Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la Maestra Maricel Godoy. Precisamente de Maricel Godoy es la coreografía Ritmos de ida y vuelta,a partir de Lágrimas negras, de Miguel Matamoros, con voz y piano de Diego El Cigala y Bebo Valdés, puesta sobre el escenario por Codanza, que este 2019 celebra su 27 aniversario.
La Orquesta de Cámara de Holguín, con dirección de Oreste Saavedra, fue protagonista clave en la gala. Aunque las orquestas de cámara no tienen una formación concreta de instrumentos, al abarcar todo tipo de conjuntos instrumentales, la Orquestra holguinera está integrada principalmente por cuerdas: primer violín, concertinos, violines segundos, violas, cellos y contrabajo.

En un primer momento la Orquesta brilló en Camerata en guaguancó, del Maestro Guido López Gavilán; además, junto a Norberto Leyva y su grupo en Será que somos uno y al tenor Yuri Hernández, en Siboney, de Lecuona, en lo que constituyó una magníficainterpretación. Yuri y Nolberto se unieron sobre el escenario en La novia que nunca tuve, del imprescindible Pablo Milanés.

El Ballet de Camagüey fue el invitado especial de la noche de gala. Con dirección de la Maestra Regina Balaguer, presentaron el pas de deux de Cascanueces, interpretado por Rosa Armengol y Yanni García, con coreografía de Marius Petipá, montaje de Lila Martínez y música de P. I. Chaikovski.

Le continuaron el solista Nadiel Mejías, con Eres nada, tema del cantautor Gerardo Alfonso; la interprete Lucrecia Marín, junto a la guitarra de Camilo de la Peña, con Alma con alma, del imprescindible holguinero Juanito Márquez, un tema clásico de la música cubana de todos los tiempos; y César Daniel Pérez Medina, estudiante del Conservatorio de Música José María Ochoa, con la pieza para piano Estudio No. 5. Opus 42, delcompositor y pianistarusoAlexander Scriabin.

El Teatro Lírico Rodrigo Prats, verdadera institución cultural de la ciudad, realizó su primera puesta en 1961,La leyenda del beso, con dirección del Maestro Raúl Camayd, precisamente en las tablas de Teatro Eddy Suñol. En esta ocasión el Lírico holguinero presentó Los Nardos, pasacalle de la conocida opereta españolaLas Leandras, con música de Francisco Alonso y libreto de Emilio González del Castillo y José Muñoz Román. Yuliannis Sánchez, Isabel Torres, Betsy Remedios, el coro del propio Teatro Lírico, alumnos de la Unidad Docente de Canto, miembros del proyecto lírico-infantil Voces de ángeles y la Orquesta de Cámara dieron vida a Los Nardos.
Dos momentos singulares –sin dudas los más aplaudidos de una noche donde primó el talento– y que demuestran el futuro del canto lírico en una de las principales plazas del género en Cuba, fueron las interpretaciones de los niños pertenecientes al proyecto Voces de Ángeles, del Lírico Rodrigo Prats, acompañados por la Orquesta de Cámara de Holguín: José Ernesto Ojeda con O sole mio, canción napolitanacon letra de Giovanni Capurro y música de Eduardo di Capua, y Patricia Castaño, con O mio babbino caro, aria de la ópera Gianni Schicci, del italiano Giacomo Puccini.
El Lírico concluyó la velada con el Brindis, de La Traviata, de Giuseppe Verdi, interpretado magistralmente por Loreta Rodríguez y Yuri Hernández, además del Coro del propio Lírico,alumnos de la Unidad Docente de Canto, miembros de Voces de ángeles y la Orquesta de Cámara.

La gala fue, además, escenario para el reconocimiento y el justo homenaje. Diversas instituciones y organismos distinguieron al Teatro Comandante Eddy Suñol en su 80 aniversario, entre ellas el Sindicato de Trabajadores de la Cultura; la Empresa de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas; el Ballet de Camagüey, entregado por su directora Regina Balaguer; el Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba (PCC) y la Asamblea Municipal del Poder Popular, en sus respectivos representantes; y el Comité Provincial del PCC y la Asamblea Provincial del Poder Popular, entregados, respectivamente, por Ernesto Santiesteban Velázquez, su Primer Secretario,y Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea holguinera.

El Teatro, por su parte, junto con el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, entregó por primera vez la Distinción Teatro Eddy Suñol, a personas naturales o jurídicas que hayan aportado con su trabajo a la institución y a la cultura holguinera y cubana en general. Entregada por Roger Ramírez Rodríguez, director del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol, y Yanet Pérez Vásquez, presidenta de las Artes Escénicas en la provincia, recibieron la Distinción: el Teatro Lírico Rodrigo Prats; los tramoyistas de larga experiencia en la propia institución, Hipólito Velázquez y Herenio Pérez; el intérprete e historiador del Teatro Lírico holguinero, Martín Arranz Fuentes; el diseñador del Lírico, Sergio Ochoa; Luisa González Pérez, actual directora del Centro de Comunicación Cultural La Luz y en el momento de reconstrucción y reapertura del Teatro en 2011, presidenta del Consejo Provincial de las Artes Escénicas; la historiadora Ángela Peña Obregón; el periodista y promotor cultural Alexis Triana, por varios años director provincial de Cultura en la provincia; el reconocido artista de la plástica Cosme Proenza, y la cantante María Luisa Clark, una de las principales voces de Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín.
