Es muy fácil juzgar al libro por su portada y dejarse llevar por preconceptos: lo que en su momento podía parecer un espectáculo abrurrido con nombres casi desconocidos en la escena humorística-exceptuando a Caricare-, resultó ser todo lo contrario. Sin lugar a dudas una de las noches más divertidas a las que ha asistido este servidor fue la de este 24 de febrero en la Sala Raúl Camayd del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol.

Nunca pensé ver en una escena de esta índole a un personaje que muchos conocen pero que solo se menciona en los ámbitos extraoficiales, por ser una figura aberrante y digna de desprecio para gran parte de los cubanos-de dentro de la Isla-, atendiendo a su actuar y forma de expresar, hablo de Alex Ota-Ola, protagonista del show televisivo “Hola Ota-Ola”; sin embargo, luego del impacto que tal “desatino” puede significar, poco a poco voy descubirendo a una promesa para el humor cubano, no hablo de nadie más que el proyecto 40 Megas.
De Ciego de Ávila nos llega esta agrupación novel formada por dos chicos y una fémina, la que, sin demeritar a sus colegas, puede avizorarse como el necesario refuerzo al humor hecho por mujeres en el territorio nacional: hay en ella atisbos de varias de sus predecesoras, pero fusionadas con un talento y simpatía que sobresalen en el plano interpretativo.
Un programa de Tv para entrevistar al Rey Arturo y su contraparte, Sir Tristán (Ota-Ola), con una presentadora descerebrada-en lo cual llamo la atención, pues se ha vuelto motivo constante de mofa: ¿será que algo estamos haciendo mal?-; se convierte en ese show mediático donde el enfrentamiento de poderes, intereses, hacen de la primera propuesta durante la noche, de estos talentosos chicos, un momento único en cuanto a atrevimiento, valentía, quizás propiciado por la irreverencia juvenil.

Un humor fresco, a la medida de sus creadores, jóvenes con un talento prometedor, como para quitarse el sombrero, es ese que nos regalaron la pasada noche, con intervenciones hilarantes, fusión entre determinados aspectos sociales obsoletos, pero aferrados, y otros atisbos de la cultura popular actual, como el animado Dora la exploradora, en una propuesta sumamente pícara e inteligente, que asombrar por su valentía, pero también que hace reír y repensarnos nuestro contexto. Lo reitero y no me canso: ¡qué buena noticia para el humor cubano el hecho de que haya jóvenes así para continuar con esa tradición nacional, pero con un sello propio, actual!
Un vecino cercano nos visita, Yuri Rojas, desde la provincia de Las Tunas, quien asume el reto de provocar sonrisas y acaparar carcajadas en la soledad del escenario, sin embargo es pequeño el compromiso para este profesional que hace suyo el público presente, convirtiéndolo en cómplice de sus ocurrencias, todo ello gracias al carisma con que asume su labor.
Diferentes técnicas humorísticas se suceden en escena como el doblaje musical o los monólogos-facilidad o camisa de fuerza para el solista-, sin embargo destaca su interpretación de un simpático personaje femenino, Zoila Bárbara, quien logra un alto nivel de implicación con el espectador a través del llevado y traído tema de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT).
Una cátedra para el humor escénico en Cuba ha sentado el Dúo Caricare, agrupación holguinera que cuenta con más de 30 años de bregar en el panorama nacional, siendo uno de los más premiados en certámenes de esta índole.

Dos años después, ausentes de los escenarios, regresan con ese estilo que los define, haciendo su humor pícaro, de temas costumbristas, con pinceladas de sátira social. En esa perspicacia para hilvanar situaciones cotidianas y hacer las risibles asumen diversas problemáticas que nos afectan, como los altos precios y el bajo poder de adquisición del salario; transformando todas esas tristes realidades en elementos risibles mediante los cuales el espectador puede desconectar del estrés cotidiano y pasar un rato agradable, en ese intento por superar los dos difíciles años producto de la pandemia. «A islamiento» es esa entrega que se agradece, simbiosis de talento joven y experiencia en escena.