La calle, el “Llano” y la cárcel: un vínculo tenebroso

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Por el Ms. C José Abreu Cardet, miembro de la UNHIC en Holguín

En la ciudad de Holguín hay una calle que fue bautizada como: Mártires. Pocos se han preguntado el motivo de ese nombre. Esta vía urbana atraviesa dos lugares de importante significado histórico. La antigua cárcel que estaba situada en un edificio, demolido hace muchos años y del cual tan solo queda una pared; en el solar que ocupaba se construyó el anfiteatro deportivo “Henry García”. El referido sendero urbano une esta instalación con el llamado Llano. En el período colonial era un descampado y actualmente un reparto que tiene ese nombre.

En la ciudad de Holguín hay una calle que fue bautizada como: Mártires. Pocos se han preguntado el motivo de ese nombre. Foto: ahora.cu

Para el holguinero moderno ambos lugares no guardan relación alguna, pero durante las guerras de independencia tenían un vínculo tenebroso. En la cárcel permanecían encerrados los mambises capturados y condenados a muerte en espera de que se cumpliera la sentencia. Desde allí eran conducidos por la referida calle, llamada entonces de la Cárcel, hasta el Llano donde los ejecutaban. Muchos patriotas recorrieron aquella vía. Carlos Manuel de Céspedes, el 20 de diciembre de 1868, se refería a: “… los fusilamientos hechos en Manzanillo y Holguín, no sólo en prisioneros de guerra sino en ciudadanos inermes por el solo hecho de hacerse sospechosos…” (1) (Se ha respetado la ortografía y redacción original de las citas).

La pena de muerte se cumplía por norma por medio del fusilamiento. La ejecución utilizando el garrote vil era más compleja, pues se necesitaba de aquella máquina de matar que por medio de un torniquete asfixiaba a las víctimas y además un verdugo. Eran tantas las ejecuciones que, en plena guerra, era bastante engorroso el trasladar el referido equipo a los diferentes escenarios de la muerte legal. Además muchas de esas ejecuciones se hacían en las unidades
en operaciones en los bosques. Por lo que se recurrió al fusilamiento, método mucho más rápido. Todo insurrecto capturado con un arma sería sometido a un consejo de guerra verbal y ejecutado.

La justificación del arma era un tema peliagudo. Los campesinos cubanos poseían un machete que llevaban en una funda unida al cinto. Era un instrumento de trabajo fundamental. No era imaginable un “güajiro” sin su machete. Pero estos eran considerados como armas de guerra por los hispanos. Realmente lo eran pues se utilizaban en las famosas cargas de caballería insurrecta. Por lo que toda persona detenida en los lugares donde operaban las fuerzas hispanas con un machete podía ser considerado un insurrecto y ejecutado.

Aunque las columnas en operaciones encontraron una solución más rápida para poner fin a sus enemigos capturados. No pocas veces se anota en los diarios e informes que fueron hechos prisioneros heridos y luego de ser interrogados
fallecieron. Es sospechosa esa gran cantidad de heridos que fallecen luego del interrogatorio. Podían haber informado que fueron muertos en acción, pero siempre a los prisioneros se les sometía a un interrogatorio que su resultado era
reportado al mando superior. Al parecer en muchos casos se les ultimaba, luego de obtener sus declaraciones y se les declaraba que la muerte fue producto de las heridas recibidas antes de ser capturados.

Esta vía urbana atraviesa dos lugares de importante significado histórico. Foto: ahora.cu

En un telegrama enviado, el 31 de Julio de 1870, del mando superior al comandante general de Puerto Príncipe, hoy Camagüey, le aclaraban las dudas que tenía este sobre los mambises capturados: “Los prisioneros si no prestasen
servicio importantes procederá á fusilarlos si V.E no dispone otra cosa y las personas presentadas serán conducidas á esa Ciudad tan luego como esta Brigada tenga que irá esa, ínterin se les suministra media ración diaria (2).

Esta medida se había establecido desde los primeros días del alzamiento. Lo peor es que se aplicaba inflexiblemente. La situación del capturado era desgarradora. Se le daba escoger entre traicionar a sus compañeros y guiar a las fuerzas coloniales hasta los campamentos insurrectos; si se negaban, eran ejecutados.

Así por ejemplo, el 24 de marzo de 1871, el destacamento de Samá, en la jurisdicción de Holguín, captó a tres colaboradores de los insurrectos. Estos individuos habían brindado valiosa información a los mambises y los ayudaron en sus incursiones contra el caserío de Sama. Además se negaron a colaborar con sus captores y por lo menos uno de ellos era pariente de un líder independentista local por lo que: “…fueron pasados por las armas en
cumplimiento de las superiores disposiciones”. (3)

Algunos fueron fieles a sus ideas y se negaron a traicionar como Valentín Acosta Medina, José María Arteaga Vega y Pedro Aguilar Sánchez mambises capturados en Las Villas por una columna española. Se comprometieron a indicar donde estaban sus compañeros pero según el informe del jefe español del martes 25 de enero de 1870: «… comprendiendo mala fe en los tres prisioneros que lo hicieron dar muchas vueltas sin resultado buscando una ocasión para evadirse dispuso fuesen pasados por las armas y considerándolos comprendidos en el Artlº 1º de
la Circular del E.S Comnte Gral fecha 18 Julio anterior”. (4)

Las informaciones sobre ejecuciones eran una constante en la documentación remitida por las tropas en operaciones a sus superiores. El 21 de enero de 1870 en Camagüey una fuerza española captura a: “… un cabecilla Mejicano llamado Ramón Medina Teniente Coronel de la insurrección,”(5) Horas después “se fusiló el prisionero”.(6) El 17 de agosto de 1869 una tropa colonial anotó que: “… en el camino fue aprendido un insurrecto que se pasó por las armas en el Río de Báez”.(7) El 27 de julio de 1869, en Las Villas, una columna hispana informa que: ”… se fusilaron tres prisioneros cogido con las armas en la mano”.(8)

El 23 de junio de 1869 las fuerzas peninsulares del Corojo, en Las Villas, informaban que un prisionero llamado “D. Andres Lara, el cual fue pasado por las armas en la tarde del dia de ayer…”(9)

En Santa Clara, el 21 de mayo de 1870, “… tomaron un campamento en el hoyo de la Mazamorra haciendo un prisionero armado que fue fusilado…”.(10) Otro documento firmado por un oficial que operaba en Las Villas se refería a que: “Enteramente probado el delito de infidencia el mulato Juan Valdés y el negro Manuel Consuegra fueron en el día de hoy pasados por las armas, en las ruinas del Ingenio Angulo”(11)

Las ejecuciones eran constantes. El 20 de enero de 1870 el jefe de una columna que operaba en el centro de la isla informaba sobre dos mambises chinos capturados. Su suerte fue sellada en una línea: «… los dos citados prisioneros
asiáticos que han sido pasados por las armas”. (12)

Catorce insurrectos fueron capturados por una columna española en agosto de 1870 en Las Villas,«…de los
que 10 juzgados en consejo de guerra verbal a Ordenanza fueron pasados por las armas”.(13)

No solo los mambises eran ejecutados si no los que desde el territorio controlado por los hispanos colaboraban con ellos. El 30 noviembre 1869 un destacamento en Las Villas informaba que: “Resultando por la sumaria instruida contra el paisano Mateo Palmero que auxiliaba á la insurrección se procedió á juzgarlo en
Consejo de Guerra verbal y fue pasado por las armas”. (14)

Las ejecuciones eran tan frecuentes que acabaron insertadas en la toponimia de algunas regiones. El jefe de una tropa se refería en su informe que habían operado por la “finca del fusilado insurrecto D. Manuel Compañón”. (15)

Esta vía urbana atraviesa dos lugares de importante significado histórico. Foto: ahora.cu

El 21 de enero de 1870, en Las Villas, en una incursión realizada por una columna hispana fueron capturados: “D. Mario Tanguero, D. Julián Prado y D. José Hernández Moral, los cuales fueron pasados por las armas”. (16)

La justificación para aplicar esta drástica medida fue por: “… confesar en el delito de infidencia y comprendidos en a orden vigente del diez y nueve de Julio de mil ochocientos sesenta y nueve”. (17)

Mientras, en Nuevitas, el jefe militar informa, el 4 de febrero de 1870, que: “Tan pronto me trajeron al cabecilla Don Domingo Barreto mandé formar consejo verbal y á pocas horas fue fusilado. Igual suerte corrió ayer un artillero desertado aprendido campo insurrecto”. (18)

En la ciudad de Holguín fue tal el número de ejecutados que en la República se hizo una placa con sus nombres para rescatar para la memoria histórica. Dos calles llevan el nombre de fusilados por los colonialistas: José Aurrecoechea
Irigoyen y Facundo Cables. Los verdugos han sido olvidados.

NOTAS

1–Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo, Carlos Manuel de Céspedes Escritos. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1974, Tomo I, p. 141.

2– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 83, Doc 1491 Brigada de Vista Hermosa Campamento el Oriente 31 de julio 1870= El teniente coronel comandante jefe de estado mayor Jose de Nicolau al Ecsmo Sor Jaime O Daly=Ecsmo Sor Comandante General de Puerto Príncipe.

3– Archivo Provincial de Holguín, Fondo Tenencia de Gobierno, Legajo 162, Expediente 7031.

4– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 7, Legajo 3, armario 2, tabla I, Doc 2251. Columna de Operaciones de Seivavo, Destacamento de Caunaito, Diario de Operaciones de la 3ª Semana de enero1870.

5– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 6, Legajo 2, armario 2, tabla 1, Doc 1377, Diario de operaciones Del mes de enero de 1870.

6– Idem.

7- Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 5, Legajo 1, Armario 2, Tabla 1, Batallón Cazadores de Baza nº 12 Columna volante.

8– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 5, Legajo 2 Doc 976, Comandancia General de Operaciones de Cinco Villas, Estado Mayor Sección 3ª 29 de julio de 1869,

9– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 5, Legajo 1, armario 2, tabla 1, Doc 708, Batallón Cazadores del Orden nº 2, 3ª Compañía.

10– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia de Ultramar, Cuba, 30, Legajo 8, Armario 3º, Tabla 2º,Doc 636, Santa Clara, 28 mayo 1870.

11– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 33, Legajo 10, Armario 3, tabla 3, Doc del 136 al 144, Playa de los Perros, 10 agosto 1870. El capitán jefe Francisco de Zulueta.

12– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 7, Legajo 3, armario 2, tabla I, Doc 2233, Infantería de Marina, 3er Regimiento, 2º Batallón, Columna de Operaciones, Diario Enero de 1870.

13- Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 33, Legajo 10 Armario 3, tabla 3.

14- Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 5, Legajo 1, Armario 2, Tabla 1, Doc 1223, Batallón Cazadores de Baza Número 12, Columna Volante.

15– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 7, Legajo 3, armario 2 tabla I Doc 1807 Bon Cazadores Voluntarios de Cadiz Nº 5 Destacamento de Guadalupe

16– Servicio Histórico Militar, Madrid, España Ponencia 7 Legajo 3 armario 2, tabla I, Doc 2233, Infantería de Marina, 3er Regimiento, 2º Batallón Columna de Operaciones, Diario Enero de 1870.

17– Idem

18– Servicio Histórico Militar, Madrid, España, Ponencia 8, Leg 4, Armario 2, Tabla 1.