Desde horas tempranas de la tarde de este domingo primero de julio comenzaron a ocupar espacios frente al escenario los seguidores del artista, que llegaron desde los diversos puntos geográficos de la mayor de las Antillas.
En cambio, otros, no tuvieron que salir de casa ya que desde su sala, azotea o balcón, contaron con un lugar privilegiado, para disfrutar del concierto en la también conocida internacionalmente como Villa Blanca de los Cangrejos.
La admiración de los espectadores por el artista quedó demostrada, desde el primer instante, cuando el trovador subió al escenario y fue inmensa la ovación.
“El reparador de sueños”, “La Maza”, “El Mayor”, “La gota de rocío”, “Quién fuera”, “Escaramujo”, “Rabo de Nube”, entre otros muchos temas fueron coreados en una noche de encantos donde Gibara, su pueblo, la brisa del mar junto a Silvio y su música hicieron posible una mágica velada.