Piensa, actúa, luego existe


Por Bernardo Cabrera

Un trébol joven le dio suerte tras volar con Alas Buenas por un tiempo, pero fue entre marionetas donde encontró su verdadera casa.

Su contagioso carisma, histrionismo y desdoblamiento escénico se ganaron rápidamente la preferencia del exigente público infantil, así como el respeto y admiración de sus compañeros del Guiñol, a los que hace apenas un año comenzó a dirigir, tras mudarse a la capital cubana su anterior guía Dania Agüero. Continuar leyendo «Piensa, actúa, luego existe»