Artex en Holguín, un colectivo Distinguido en el ámbito cultural cubano

Por Vanessa Pernía Arias

La Sucursal Artex en Holguín recibió este jueves la condición de Distinguido Nacional que otorga anualmente la Central de Trabajadores de Cuba a colectivos con destacada trayectoria en el país.

Durante el encuentro realizado en la Casa de la Trova El Guayabero, Bárbara Ballar Miranda, secretaria general de este sindicato, elogió en las palabras de apertura la abnegada labor de los trabajadores en el cumplimiento de los planes de ingreso y el apoyo en labores sociales, principalmente en el sector de la Salud, así como las diversas ferias y campañas que realizan para promover el arte de lo cubano.

Fotos tomadas del perfil de Facebook de Artex Holguín

Al recibir el reconocimiento, Jorge Félix Otero, gerente general de Artex en la provincia, precisó varios de los renglones en los que sobresale el colectivo y su aporte a la economía del país, como el cumplimiento en las categorías de negocios más importantes, las tiendas, los centros culturales y la Agencia de Turismo Cultural Paradiso.

En este sentido puntualizó el directivo que en 2019 se sobrecumplieron los planes de ingreso en 14.4 millones de pesos, al destacarse con 2.7 más que el año anterior; de igual manera sobresalen las utilidades de esta empresa con 6.9 millones de pesos.

También Otero reconoció muchas de las adversidades que enfrentó el colectivo laboral, superadas gracias al empeño de los trabajadores junto al consejo de dirección, por lo que se proponen mantener la misma calidad hasta lograr la condición de Vanguardia Nacional.

El espacio fue propicio, además, para reconocer con la medalla Raúl Gómez García, que otorga el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura, a cuatro trabajadores que han laborado en Artex durante más de veinte años: Orlando Barrera Castillo, Tomás Maldonado Ruiz, Bárbara Ballar Miranda y Tamara Tamayo Calderín.

Con 26 años de creada, la Sucursal de Artex en Holguín difunde y comercializa la creación y la identidad holguinera y nacional, desde diversas manifestaciones y estilos como la plástica, las artesanías, la literatura y la moda, con una visión renovada de hacer arte de lo cubano.

Falleció Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana

Eusebio Leal. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

En horas de la mañana de este viernes falleció el compañero Eusebio Leal Spengler, víctima de una penosa enfermedad.

En las próximas horas nuestro pueblo será informado sobre la organización de los funerales.

Eusebio Leal Spengler, nació en La Ciudad de La Habana, el 11 de septiembre de 1942. Fue Doctor en Ciencias Históricas de la Universidad de La Habana, Máster en Estudios sobre América Latina, el Caribe y Cuba, especialista en Ciencias Arqueológicas.

Cursó estudios en la Universidad de La Habana 1975 de Licenciatura en Historia. Ha cursado estudios de post-grado en Italia sobre restauración de Centros Históricos por beca conferida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Italiana.

Fue Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba desde el IV Congreso, Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular en la IV-1993, V-1998, VI-2003, VII-2008, VIII-2013 y IX –2018 Legislaturas, Embajador de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas.

Comienza a trabajar en 1959 en la Administración Metropolitana de La Habana y en 1967 fue designado Director del Museo de la Ciudad de La Habana, sucediendo en su cargo al Doctor Emilio Roig de Leushenring, del que fuera discípulo.

Asume las obras de restauración de la Casa de Gobierno, antiguo Palacio de los Capitanes Generales y Casa Capitular que concluyen en 1979. En 1981 se le confiere la responsabilidad de conducir las inversiones de las obras de restauración aprobada por el Gobierno de la Ciudad el 5 de mayo de aquel año.

El 16 de abril de 1986 le es asignadala responsabilidad de las obras en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña y, más tarde, en el Castillo de los Tres Reyes de El Morro. Conforme a la declaración de la UNESCO el perímetro de las antiguas murallas y el Sistema de Fortificaciones para la defensa de la ciudad fue inscripto en el Indice del Patrimonio Mundial en 1982 con el número 27.

Historiador de la Ciudad de La Habana. Presidente de Honor del Comité Cubano del ICOM y Presidente de Honor del Comité Cubanodel ICOMOS y de la Sociedad Civil Patrimonio, Comunidad y Medio Ambiente; Decano de la Facultad del “Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana”, Título de Profesor de Mérito de la Universidad de La Habana, presidente de la Red de Oficinas del Historiador y Conservador de las Ciudades Patrimoniales de Cuba, presidente de Honor de la Sociedad Económica de Amigos del País, presidente del Grupo de Parlamentarios de Amistad Cuba –México.

Además, vicepresidente del Grupo de Parlamentarios de Amistad Cuba -Japón.

Ha escrito ensayos, prólogos y artículos sobre historia de Cuba, arte, restauración y otros temas de carácter general. Es autor de los libros: Regresar en el tiempo, Detén el paso caminante, Verba Volant, Fiñes, Carlos Manuel de Céspedes El Diario Perdido, La Luz sobre el Espejo, Poesía y Palabra (I y II), Para no Olvidar( I,IIy III), Fundada Esperanza, Patria Amada,Bio-Bibliografía (I, II,IIIy IV),Legado y Memoria, Hijo de mi Tiempo y Aeterna Sapien.

Tomado de www. cubadebate. cu

Saltar la valla en la poesía holguinera

Por Abel Castro Sablón

Holguín siempre ha sido una tierra fructífera en cuanto a literatura se refiere; especialmente la poesía florece y se esparce fecundamente gracias a un número significativo de cultores quienes, con inmensísimo talento, retratan épocas a través de sus versos.

En la sede de Ediciones Holguín, se dieron cita varios de los mejores exponentes de esta manifestación literaria en el territorio, para compartir textos añejos y recientes, además de  reflexionar sobre la salud de la poesía holguinera en la actualidad.

Entre los principales autores que se reunieron para leer sus creaciones se destacan Delfín Prats, Lourdes González, Belkis Méndez, José Luis Serrano, Kenia Leyva y Ronel González, entre otros.

Más que un recital de poesía, fue un encuentro para celebrar la amistad, recordar momentos vividos, contar anécdotas y resaltar los valores literarios de la Ciudad de los Parques en materia poética.

En el encuentro se hizo un aparte para recordar al recientemente fallecido poeta Sigfredo Ariel, de quien se elogiaron sus excelentes dotes, tanto con la pluma y aguzada mente, como un ser humano extraordinario.

A pesar de la situación que ha generado la pandemia de la Covid-19, el movimiento poético holguinero no se detiene y marca espacios como este para compartir, reflexionar y, como dijera Lourdes González, “saltar la valla” y lograr un alcance mayor hacia otros ámbitos de la ciudad.

Un premio que enaltece la comunidad como espacio sociocultural

Por Vanessa Pernía Arias

El Premio Provincial de Cultura Comunitaria, creado por el Consejo Nacional de Casas de Cultura, se concibe para reconocer la labor realizada en el desarrollo y transformación social y la calidad de vida, a partir del trabajo de promotores y proyectos culturales.

Dicho galardón, que figura entre los principales momentos del sistema de Casas de Cultura en la provincia, se otorga anualmente en tres categorías: personalidad, proyecto e institución. Las propuestas son evaluadas por el jurado, integrado por personalidades de la cultura en Holguín, y luego uno de los premiados es elegido, por la relevancia de sus aportes, para ser valorado para el Premio Nacional de Cultura Comunitaria.

Este año, un jurado integrado por el escritor y editor Luis Yuseff y las investigadoras socioculturales María Elena Grey Suárez e Indira Riverón Pérez, se reunieron en provechosa jornada para analizar cada una de las propuestas entregadas, reconociendo en primera instancia el valor testimonial de los avales que los acompañan.

Según el jurado son notables los aportes que brindan las personalidades y los proyectos comunitarios a la cultura local del municipio al cual tributan, pues ello se corresponde con el propósito original de este Premio, enaltecer a quienes han obrado meritoriamente, y en ocasiones casi anónimos, por el sostenimiento de la vida espiritual.

Fotos: Bernardo Cabrera

Entre los cinco nominados de esta 21 edición del certamen se decidió otorgar el Premio, en el apartado de personalidad, al promotor cultural José Turro Navarro, del municipio de Moa, por su amplia trayectoria sociocultural para incentivar a jóvenes artistas y rescatar tradiciones musicales en las jóvenes generaciones. Turro Navarro sobresale por la creación, en 2006, del proyecto Rayitos de Luceros, convertida hoy en la compañía Colmenita de Moa, que ha logrado gran impacto sociocultural, y ha sido reconocida a nivel de país por sus resultados y aportes a la cultura moense y también nacional.

 

También se reconoció con la distinción por la Obra de la vida al promotor antillano Francisco García Machado, fundador de la Casa de Cultura en este municipio, quien posee una amplia trayectoria a favor del desarrollo cultural de este territorio, sobresaliendo su obra literaria, teatral y a favor del movimiento trovadoresco en Antilla. García Machado ostenta, además, la medalla Raúl Gómez García y la orden 20 Aniversario.

Por su parte, la categoría de institución quedó desierta, y en la de proyecto se premió la propuesta “El patio de la tía Yudit”, del municipio de Rafael Freyre, pues pone en práctica un plan de acciones para revitalizar y difundir tradiciones infantiles en defensa de la historia de Cuba, a través de juegos, música, bailes, así como otras manifestaciones de la cultura popular tradicional. Además, en el año 2015 les fue otorgado el premio Memoria Viva, que otorga el Centro Nacional de Promoción Cultural Juan Marinello, y también ostentan el Premio Municipal de Cultura Comunitaria.

En el acto, realizado en la Casa de la Trova “El Guayabero” donde participaron la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento y el Cuarteto Insular, también fueron reconocidos los trabajadores de Casas de Cultura que apoyaron las labores en los centros de aislamiento durante la Covid-19.

Con este Premio se demuestra una vez más la contribución que desde la cultura se puede realizar en la transformación de estilos de vida, conductas y formas de pensamiento en el propio barrio. Asimismo, estimula la creación artística y literaria de la población, el enriquecimiento del patrimonio cultural y la defensa de nuestras raíces y la identidad cultural, y a su vez, elevar la calidad de vida en las comunidades holguineras.