
Por Abel Castro Sablón
Como parte del concurso de documental en la XVI edición del Festival Internacional de Cine de Gibara se presentó Las Hostilidades, un audiovisual del mexicano M. Sebastián Molina, proyectado en la sala B del cine Jibá de la Villa Blanca.
El documental, de aproximadamente 70 minutos de duración, fue realizado en el año 2021 y retrata el estilo de vida de Santa Lucía, un pueblo del Estado de México que ha atravesado por cambios drásticos debido a la creciente violencia e inseguridad. A través de la mirada de los primos del director, experimentamos lo que implica vivir en una ciudad aparentemente estática pero constantemente cambiante.
Las hostilidades surge de la necesidad de Sebastián Molina por retratar el lugar en donde él creció y vive su familia, inmerso en una lucha entre modernidad y tradición, en donde la violencia social se mezcla con el día a día familiar.
El largometraje fue estrenado en el prestigioso festival especializado en documentales IDFA, en los Países Bajos y luego tuvo otra presentación en el Festival Internacional de Cine de Morelia, donde mereció el Ojo a Largometraje Documental Mexicano. Ahora ha llegado a Gibara, para mostrar la cruda realidad que se vive en muchos pueblos mexicanos marginados por la pobreza y la criminalidad.

A la vista del espectador, resultan impactantes las historias de un joven que decidió quitarse un tatuaje con una lija de carpintería para poder ingresar en el ejército y lograr darle a su familia una vida mejor; la de otro joven que vio como todos sus amigos se unieron al Cártel de Juárez para ganar mucho dinero, pero a costa, muchas veces, hasta de sus propias vidas.
Las Hostilidades es un documental que desde su título llama a la reflexión sobre la violencia, el futuro incierto que se vive en los pueblos marginales, no solo de México, sino de muchos otros lugares de Latinoamérica, donde la vida suele ser moneda de cambio; un cambio que no siempre es para mejorar.
