La pasión como certidumbre

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Con el permiso de Eugenio Marrón, encuentro título para este trabajo en su definición exacta de Ediciones Holguín, y es que este sintagma recoge 34 años de intenso bregar, dedicación, de un desandar certero por el mundo de las letras para una de las casas editoriales más importantes de la provincia y el país.

El Coro Orfeón Holguín se encargó de amenizar la mañana. Foto del autor

En el año 1886, durante la pujanza el ferviente movimiento cultural de esa década en la provincia, se creó Ediciones Holguín. En los 90, cuando el derrumbe del Campo Socialista, se pensó que no volverían a publicarse libros por la escases de recursos, y aún así surgió la Antología mínima, donde publicaron por primera vez muchos escritores de los municipios, los mismos que hoy forman parte de ese gran coro lírico de la nación. En el 2000 se tuvo que reinventar con la creación del Sistema de Ediciones Territoriales, y la inserción de la máquina risográfica mediante la que aquellos libros en blanco y negro pasaron a ser en colores. Luego, en el 30 Aniversario, se repensaron como editorial para estar acordes con los cambios, la Internet y la comunicación visual, para lo que cambiaron su perfil editorial. Los anteriores destacan como varios de los momentos más trascendentes dentro del decursar de una de las editoriales más importantes del país.

Septiembre encuentra en una amplia jornada de celebraciones por el arribo de cada nuevo aniversario de Ediciones Holguín, 34 durante este 2020, que para la ocasión encontraron inicio en el patio del Museo Provincial La Periquera, insigne institución de la provincia.

“Decir 34 años es fácil, pero vivirlos, fundar una institución que se mantiene a pesar de los pesares, una editorial inclusiva, que desde sus primeros pasos ha tenido una visión hacia el futuro, para plantearse proyectos siempre encaminados a alimentar nuestra patria mayor, que es la Lengua Española, es bien diferente”-señaló Kenia Leyva, editora de la prestigiosa institución.

“Hemos sido más que una editorial provincial, regional, una cubana en su plenitud, con más de 650 títulos que comprenden un catálogo que la avala como una de las editoriales más fructíferas y persistentes del país, con voces insustituibles, no solo cubanas, sino latinoamericanas y de Hispanoamérica toda. Voces fundamentales se inluyen en nuestros textos, como César López, Antón Arrufat, Miguel Barnet, que publicó su primer libro, Gaviotas Blancas, bajo nuestro sello”, agregó la escritora local.

Septiembre encuentra en una amplia jornada de celebraciones por el arribo de cada nuevo aniversario de Ediciones Holguín. Foto del autor

En la mañana de este martes 15 de septiembre se recordaron momentos trascendentales del devenir de la prestigiosa Casa Editorial que, al decir de sus trabajadores, se ha regido por dos grandes máximas: la martiana de “crear es pelear”, pues desde sus inicios se han mantenido en una contienda de ilusión, entrega de lo mejor de sí con calidad al lector-su meta mayor-, y la otra máxima, bíblica, universal: el germen de todo, el fruto, es el amor, con amor se trabaja: “Mantenemos los sueños de perseverar, ser mejores cada día, fundar nuevos proyectos, porque nos hemos reinventado, repensado a lo largo de todos estos años, para estar acordes con cada tiempo”, apuntó Kenia Leyva.

La jornada matutina fue propicia para resaltar el papel de de la Revista Diéresis, que celebra 33 años, única publicación de su tipo en el país, que involucra a todo el talento de artistas plásticos, con lo más destacado del pensamiento y la intelectualidad.

En los 90 comenzó a trabajar como editora y ocho años después asumió el cargo de directora. Para Lourdes González cada día es un reto frente a este colectivo: “cuento con muy buenos compañeros, yo no soy la editorial, sino las trece personas que trabajamos allí. Estoy contentísima por poder compartir con ustedes, sorteando todos los obstáculos que se nos ha deparado esta difícil situación epidemiológica. No es un aniversario cerrado, pero por la situación del país es importantísimo ratificar los valores, el esfuerzo y la disposición de nuestra Casa para continuar con su trabajo. Me satisface además la imparable creación literaria de Holguín: somos el reflejo de esta ciudad, de la nación Cuba, así como de la retroalimentación internacional y universal”.

El momento fue propicio para recordar a Alejandro Querejeta, quien tuvo la visión y convocó al primer Premio de la ciudad: con el potencial que tenía Holguín ese premio daría pie a la impresión de libros, y ello, por su parte, a la creación de una editorial.

“En este momento debo reconocer que, a pesar de la escases de recursos y lo caras que son las editoriales, hemos contado con el favor, o el deber bien entendido, de la Dirección Provincial de Cultura en la figura de Rachel García Heredia, su directora, para terminar completamente la deuda de impresión del 2019. Estoy contentísima porque pulso la sangre de los escritores y nadie ha dejado de escribir, ni siquiera Delfín Prats, que es la altura máxima poética de nuestra provincia, todos ellos confían en las editoriales y vamos a seguir avanzando. Estoy exultante, llegué a los 68 años con una plenitud que me parece que estoy en la adolescencia y encontrarme con ustedes hoy, en medio de esta situación, me llena de alegría. Felicito a todo el que ha trabajado con nosotros, así como al resto de las editoriales del territorio”, destacó la autora de Tenaces como el fuego, quien publicó por primera vez en esta editorial .

Consecuente con las nuevas ideas y gestiones sostenibles la Casa editora actualmente trabaja en un nuevo proyecto para traducir a los escritores holguineros a otras lenguas y así comercializarlos en el polo turístico. El otro proyecto es contextualizar a los lectores que siguen a Ediciones… en los derroteros contemporáneos internacionales, una retroalimentación sumamente importante en la que giran sus intereses de impresión.

“Hemos sido más que una editorial provincial, regional, una cubana en su plenitud”. Foto del autor

“Desde que comencé a trabajar en Ediciones Holguín-señaló José Luis Serrano, escritor del catálogo y editor de la institución-, entiendo el proceso editorial de otra forma: para los lectores el libro es algo muy unipersonal, cuando realmente no es así, es tan plural como un CD de cualquier músico. Al vivir este proceso he comenzado a leer de otra manera, veo las estructuras subyacentes, la composición, el diseño, las tipografías, las cubiertas, las notas de contracubiertas, todo una serie de detalles que están detrás del texto como objeto. Además he empezado a percibir una especie de retroalimentación de las personas que nos leen a manera de crítica constructiva. Es notable el compromiso e implicación en el proceso de todos los que trabajamos allí, de forma absoluta, cuando nos damos cuenta de algún error en un impreso, o los éxitos de cada publicación, se sufren o gozan en colectivo. Es un equipo pequeño que se caracteriza por un compromiso mayúsculo por la literatura”.

Un aspecto a destacar durante el conversatorio sobre Ediciones Holguín es que acompaña los tres procesos fundamentales en la concepción de un libro: la edición, la producción y la promoción, este último muy importante porque los escritores son respaldados para presentar sus obras.

Aprovechando las condiciones actuales pretenden coordinar con el Centro Provincial de Patrimonio la realización de una tertulia literaria en La Periquera, espacio simbólico de donde se presentaron los primeros libros de Ediciones Holguín y se entregó el primer Premio de la ciudad.