Un concierto de luz y corazón

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Por Bernardo Cabrera

La popular cantautora holguinera Lidis Lamorú le regaló a los niños de la Ciudad Cubana de los Parques una tarde mágica durante casi dos horas y media, en las cuales primó el talento hecho canción de quien celebra así 27 años de vida artística.

Temas emblemáticos de su repertorio musical como Don Lagartijo, Curioso negrito, Colores colores, El elefantito verde, Canto alegre, Por una sonrisa, El secreto del amor y La orquesta de los animales, se fusionaron con otros de sus discos más recientes Luz y corazón, Alma desnuda (el primero para adultos) y El mundo de Tito (en conjunto con el Instituto Latino de la Música), durante el concierto desarrollado en la sala Raúl Camayd, del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol.

Con su peculiar carisma, Lidis puso a bailar y a cantar a los pequeños y sus familiares en el público, mientras en el tabloncillo la arroparon infantes de las escuelas de enseñanza especial de la provincia, el círculo infantil Juana de la Torre, el seminternado Dalquis Sánchez, la Escuela Elemental de Arte, la compañía de danza Encuentro, la Brigada de Instructores de Arte «José Martí», el rapero Henry Cruz, el niño decimista Frank David y los payasos, entre otros.

La rosa del parque demostró una vez más su versatilidad interpretativa y de composición al desandar varios géneros y ritmos musicales cubanos y foráneos, como el chachachá, el guaguancó, la bachata, el merengue, el danzón, el casino y el joropo.

Un aparte especial merece la emotiva interpretación de «Mi regalo», escrito para ella por su hija Adriana Lorena, a quien le componía nanas en todos sus discos y ahora le retribuye cantando «reemplazarte nadie nunca podrá, quién me trajo al mundo, quién me guiará (…) y soy la hija más feliz del mundo porque tengo amor, tengo tu canción y un corazón».

La provincia de Holguín se sabe dichosa de tener a una de las mejores cantautoras cubanas de música infantil y por ello la reconocieron el Comité Provincial del Partido, el Gobierno y la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos.

Lidis emociona, enseña y contagia alegrías porque canta desde el alma, abraza su guitarra, dice lo que siente, bromea e incluso baila «Bachata en arpegios» junto a su esposo Yoel Martí Montero. Nadie podría resumir su esencia mejor que ella: luz y corazón.