“Como una luna en pie”, el cancionero de Fernando

Por Arlene Gómez Palacios

 

El cancionero “Como una luna en pie”, del cantautor holguinero Fernando Cabreja con el sello Ediciones La Luz se presentó este jueves 27 de diciembre en el Álbum Café El Chorrito, de la EGREM en la ciudad cubana de los parques.

El lanzamiento tuvo lugar en la última Feria de los Trovadores de este año, espacio que defiende y promueve el género los últimos jueves de cada mes.

La iniciativa del cancionero nació en noviembre de 2016 cuando Ediciones La Luz solicitó al trovador holguinero la compilación de sus textos. Luis Yussef, director de la editorial, apuntó en conferencia de prensa que este es el primer libro que sale bajo el sello “Quiero una canción”, dedicado a los cancioneros y que asume el título del primer libro de este tipo publicado por La Luz, compilación realizada por el joven trovador Manuel Leandro, al que sucedió su similar “Luna del ´64”, de la experimentada Liuba María Hevia.

En la selección de las 60 canciones de “Como una luna en pie” trabajó junto a Fernando el poeta holguinero José Luis Serrano, premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén.

En la presentación, Fernando Cabreja agradeció a todo el colectivo editorial que hizo posible la publicación del volumen así como a todas las intituciones y organismos que estuvieron implicados en hacer posible este trabajo.

El volumen recoge temas de Cabreja como “Canción del desaliento”, “Marcha de la vida esdrújula” y “Como una luna en pie”.

Concierto de “metal”

Por Jorge Suñol Robles

La agrupación Metales en Concierto llega desde Granma como invitada a la XXIII Edición de la Jornada de Conciertos, que desde este 10 y hasta el 15 de diciembre se desarrolla en  varios escenarios de la ciudad de Holguín, y que reúne a una buena representación de exponentes del género en nuestro país.

Con casi 19 años de fundado, este grupo, sigue apostando por hacer música de cámara con instrumentos que no son muy clásicos para este tipo de presentaciones de pequeño formato, como  la trompeta, el trombón y latuba, algo novedoso par de décadas atrás, y que hoy se ha extendido a otras provincias como Matanzas, Santa Clara yCamagüey.

En la Casa de Iberomérica,  Metales…interpretó un variado repertorio que se desplazó por varias regiones y épocas, en los que se destacó la conocida pieza de Ernesto Lecuona “La Comparsa” y el rico “Son de la Loma” de Miguel Matamoros.

Augusto César Odio Feria, su director, afirma que su agrupación es única de su estilo dentro las provincias orientales, y eso es un gran reto, un compromiso: “La estética fue llegar a interpretar todo tipo de música, siempre y cuando fuera buena,  elaborada y que el público sienta esa señal de que se hace un trabajo con todo el profesionalimo y el rigor”.

“Hemos renovado nuestra membresía. Por cuestiones de la vida, las personas se van hacia otras agrupaciones, pero he tenido la suerte, como he sido profesor hace 36 años, que mis alumnos después de graduados, son los que hoy forman parte de Metales”, comenta.

Augusto César Odio, director de Metales en Concierto (foto del autor).

Seis músicos confoman el grupo, que a pesar de tener un trayecto bastante largo, no tienen un espacio fijo para presentarse en la localidad granmense. ConfiesaAugusto César: “Eso es muy importante para este tipo de música. Soy un convencido, de que el primer elemento que debe tener la promoción de cualquier hecho cultural es la sistematicidad”.

Metales… participa por tercera vez en la jornada holguinera de conciertos, y al decir del propio director, es una gran satisfacción presentarte dentro del encuentro,  que goza de primerísima calidad a sus 23 años de creado. Pero aún debe insistirse, y mucho,  en la promoción de los distintas presentaciones que prevé el programa, para que la gente asista y que el arte no se cree y se sienta solo para un público tímido de no más de diez personas.

Fotos del autor

Voces, sonidos… 55 años del Orfeón Holguín

Holguín conserva la tradición de la música coral desde el siglo XIX, relacionada en sus inicios a los coros que albergaban las iglesias, asegura el investigador Zenobio Hernández.
Aunque la época dorada, añade, fue en la década del 60 del siglo pasado, cuando el avance de la Revolución en el ámbito cultural impulsó la creación de coros en organismos, empresas y entidades. En ese contexto de cambios y transformaciones nació el Orfeón Holguín, el 21 de noviembre de 1994, de la mano de la maestra Ana Arriaza.
El concierto que protagonizó en la Casa de Iberoamérica, como para de la XXXIII Jornada de Conciertos Holguín 2018, que dedica precisamente esta edición al 55 aniversario de su creación, es un ejemplo fehaciente de la calidad que en el ámbito coral mantiene Holguín.
Dirigido actualmente por Marilín Aldama, el Orfeón mantiene un variado repertorio que incluye obras clásicas del repertorio internacional y arreglos de temas de la música cubana. “Aunque en Holguín no hemos logrado a la asiduidad de un público, somos muy esperados y aplaudidos en ciudades como Santiago y La Habana”, subraya Marilín.
En el concierto de la Casa de Iberoamérica pudimos disfrutar arreglos del maestro santiaguero Electo Silva; el “Son de la loma”, de Miguel Matamoros; una peculiar versión de “Arroz con leche”, canción folclórica hispanoamericana con múltiples variantes, proveniente del siglo XIV francés, y “Chivo que rompe tambor”, de Moisés Simons.
La XXXIII Jornada, en la que han participado exponentes tan relevantes del género como Roberto Valera, Frank Fernández y la Orquesta Sinfónica Nacional, finalizará el 16 de diciembre con una presentación de la Orquesta Sinfónica de Holguín en el Teatro Eddy Suñol.

Texto y fotos: Erian Peña Pupo

Exulten exaltó a Holguín con música antigua

Por Rosana Rivero Ricardo

En el parque central de Holguín sonaba nuevamente Maluma. Al frente se erigía el Teatro Eddy Suñol, devenido máquina del tiempo para pasar de estar “Felices los cuatro” a disfrutar de un concierto barroco a cargo de la Agrupación de Música Antigua Exulten, de la provincia de Granma.

El colectivo, único de su tipo en la región oriental, arribó a la Ciudad Cubana de los Parques como invitado a la edición 23 de la Jornada de Conciertos en Holguín, auspiciada por la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Oramas Osorio”.

El público de la noche de este 13 de diciembre fue breve, pero acompañó la presentación de aproximadamente una hora de duración, desde el silencio respetuoso, la participación inteligente y el aplauso imprescindible tras la interpretación exquisita de cada pieza.

Yunexys Arjona Cisneros, oboísta y fundadora de la agrupación en noviembre de 2007, dirigió la puesta con precisas acotaciones para que el público comprendiese mejor el carácter de las obras seleccionadas.

En las presentaciones de Exulten siempre se cuenta una historia, donde se enlaza la música con otras manifestaciones del arte.

Esta vez predominó el teatro con las actuaciones de los cuatro cantantes líricos que forman parte del conjunto. La temática religiosa fue el eje predominante del espectáculo que estuvo dividido en dos momentos. En una primera parte, Exulten mostró el trabajo que ocupó sus atriles a inicios de 2018: el Barroco Temprano.

De este periodo histórico interpretaron la pieza “Che si puo fare”, de Barbara Strozzi;  una de las escasas mujeres compositoras que reconoce la historia de la música en esa etapa. Asimismo propusieron  la obra “Quando voglio”, de Antonio Sartorio y para cerrar  presentaron “Si Dolce È Il Tormento”, de Claudio Monteverdi; el compositor más importante de la época de transición entre el Renacimiento y el Barroco.

El segundo episodio de la puesta se centró en el Barroco Americano, a través de las partituras de músicos españoles que se asentaron en los Virreintaos de esta región; labor que ocupa a Exulten en la última etapa del año.

Ritmos más italianizados y otros más criollos se apreciaron en este momento, con piezas como “Oigan, escuchan, atiendan”, de Manuel de Mesa y “Andrés do queda el ganado”, de Gaspar Fernández. Luego se escucharon villancicos de Roque Ceruti y “Desvelado Dueño Mío”, de Tomás de Torrejón y Velasco.

Enrique Chávez y Yoanis Mora, estudiantes de la filial en Holguín de la Universidad de las Artes en la especialidad de Canto Lírico, así como la joven profesora Tatiana González, se unieron al conjunto para interpretar dos piezas del concierto.

Llama la atención la juventud y la limpieza técnica en la ejecución de los músicos de Exulten; así como la presencia de exclusivos instrumentos como el único oboe histórico existente en la región oriental y uno de los cinco ejemplares que radican en Cuba; y la guitarra barroca, característica para este tipo de repertorio, única de su tipo en el país.

Yunexys Arjona confesó que, pese a estar habituados a presentarse en salas de conciertos, espacios más íntimos, disfrutó la actuación en un teatro tan majestuoso como el Eddy Suñol que le impuso el reto de enamorar y contagiar a los asistentes con la magia de la música antigua, a pesar de la distancia entre el escenario y la platea.

En sus 11 años de existencia Exulten ha realizado conciertos en disímiles eventos del país como el Festival de Música Antigua Esteban Salas, la Jornada de Concierto Septiembre Barroco, Encuentro entre Voces, Semana de la Música Sacra en La Habana, el Festival de Música de Cámara, entre otros. Asimismo organiza desde 2017 el Encuentro Nacional de Música Antigua San Salvador de Bayamo.

Foto de la autora

José Abreu Cardet se confiesa en Ediciones Holguín

Ameno y productivo diálogo en el espacio “Con olor a tinta”, en la sede de Ediciones Holguín, sostuvieron la escritora y editora Lourdes González Herrero, anfitriona de la cita, y el historiador José Miguel Abreu Cardet, reciente Premio Nacional de Historia 2018.

Concurrido el espacio como en pocas ocasiones, principalmente de historiadores y amigos de Abreu Cardet, Lourdes hilvanó la vida y obra de su invitado con inteligentes preguntas.

“Me apasionan las novelas, el café, antes el tabaco… Me apasiona divulgar y rescatar la memoria”, sostuvo Abre Cardet, quien en este trabajo divulgativo mantiene dos blogs, envía boletines a través del correo electrónico y se mantiene activo mediante Facebook.

De niño viví rodeado de relatos. Me empezó a interesar la historia por un tío mío, Juan Cardet, que tenía una finca en las afueras y en vez de dedicarse a hacer dinero, leía mucho. Tenía una colección de Selecciones; yo me leí muchas de ellas y eso influyó en mí, incluso en la forma de escribir”, asegura el autor de Los resueltos a morir: relatos de la guerra grande (Cuba, 1868–1878).

José Miguel Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia 2018 (fotos Carlos Parra).

Abreu primero quiso ser escritor, pero “por suerte me di cuenta a tiempo y me dediqué a la historia”, aunque su obra investigativa se distingue por el constante maridaje entre la literatura y la historia. “Sucede que era un gran lector de literatura y eso influye mucho, incluso la poesía es una manera de testimoniar los sucesos de la historia”.

Autor de más de una treintena de libros, Abreu Cardet ha dedicado parte de su obra al siglo XIX cubano, especialmente a las Guerras de Independencia, con énfasis en la Guerra Grande, destacando títulos como: Calixto García en España, Campaña desconocida de Máximo Gómez, Mambises internacionalistas, El sitio en Holguín, Julio Grave de Peralta. Documentos de la guerra en Cuba, y Gómez, Maceo, Martí: sus discordancias.

En sus investigaciones se ha apasionado por la microhistoria, tratando de humanizar a los héroes a través de actos sencillos de la cotidianidad. Esos actos que nos lo devuelven como seres humanos habitantes de momentos y condiciones determinadas. “Me interesa preservar la memoria de la gente, por eso siempre estoy tocando las puertas para que quede esa memoria”, añadió en Ediciones Holguín, donde estuvieron presentes, entre otros, Nilser Batista, funcionario que atiende la esfera cultural del Comité Provincial del PCC; e Hiram Pérez Concepción, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba en Holguín.

Lourdes González entrevistó a José Abreu Cardet en el espacio «Con olor a tinta» (foto Carlos Parra).

Ejemplo de este énfasis investigativo en historias cotidianas, como lo es la también llamada Guerra de los Diez Años, es el libro que recientemente publicó Abreu por Ediciones Unión bajo el título El desbordamiento: anotaciones sobre la Guerra Grande (1868–1878) y en cuya contracubierta leemos: “La desconfianza que inspiran hoy los grandes relatos –estáticos, monolíticos, sin fisura– ha dado paso a que la historia particular se valore de un nuevo modo. De ahí que este texto de Abreu Cardet intente demostrar que tras un relato –la Guerra Grande–, se esconden numerosos relatos que humanizan la gran contienda y dan auténtica dimensión a los personajes involucrados”.

Al finalizar el espacio “Con olor a tinta”, Rachel Heredia García, directora provincial de Cultura, entregó un reconocimiento al reconocido historiador a nombre del Sectorial y los artistas holguineros; mientras el Centro Provincial del Libro y la Literatura homenajeó al también historiador José Fernando Novoa Betancourt, merecedor del importante Premio José Vasconcelos, otorgado por el Frente de Afirmación Hispanista, en México.

José Miguel Abreu Cardet, nació en Holguín el 4 de julio de 1951 y es el primer holguinero que recibe tan importante reconocimiento. Historiador y profesor, es licenciado en Historia por la Universidad de La Habana, miembro de la Academia de la Historia de República Dominicana, Máster en Historia, investigador adjunto del Ministerio de Cultura y profesor adjunto de la Universidad de Holguín. Miembro de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC), la UNEAC y la Asociación de Historiadores del Caribe, Abreu se desempeña como especialista en la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos del Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Holguín. Ha obtenido los Premios de la Ciudad 1987, 1997, Ramiro Guerra 2000, Regino Boti 1994 y 2002, y José María Heredia 2004, entre otros. Posee el Escudo de la provincia de Holguín, la Distinción por la Cultura Nacional, entre otras importantes distinciones dentro y fuera de Cuba.

Fotos Carlos Parra

El sonido inconfundible de Magic Sax Quartet

Surgido en 1995, el Cuarteto de Saxofones de Santiago de Cuba Magic Sax Quartet se presentó en el Teatro Eddy Suñol como parte de la Jornada de Conciertos Holguín 2018.

Nominado en dos ocasiones al Grammy Latino, la primera el 2001 por el CD Alma de Santiago, junto a Jane Bunnett, y la segunda en 2003 por Trombón Afrocubanos, con Juan Pablo Torres, Magic Sax Quartet destaca por la limpieza de sus interpretaciones y un sonido que va desde el jazz, especialmente las escencias del latin jazz, hasta el son cubano.

Su excelente afinación y armonía y la adecuada expresión escénica, le han valido elogios de revistas especializadas como Jazz Man, Jazz Podium y Word Music. Además, Paquito D’Rivera, en una entrevista a la revista Down Beat tuvo elogios a la interpretación de “La Comparsa”, pieza de Ernesto Lecuona incluida en el CD Alma de Santiago.

Foto del autor

El concierto transitó por la obra de compositores como Manuel Saumell, Miguel Matamoros y Chucho Valdés y fue ejemplo del virtuosismo de sus integrantes para lograr la sonoridad que distingue a Magic Sax Quartet del resto de las agrupaciones de su tipo.

Integrado por Juan Chacón González, saxofón alto y director; Rey Amaury Burgos Delis, saxofón tenor; Baudelis Sierra, saxofón barítono, y Julio César González Simón, saxofón alto, el cuarteto fusiona los sonidos de cada instrumento para lograr la unión adecuada, esa que, más que permitir que cada uno se luzca como solista, prioriza el conjunto.

Pasando por el son, el mambo y el latin jazz, el programa fue muestra de las excelentes interpretaciones de las piezas de Iván Acosta “Sueño de Oggún” y “Confluencia”; así como “Mambo para Wili”, de Paquito D’Rivera, dedicada al humorista cubano Guillermo Álvarez Guedes; “El médico del piano”, danzón de Jorge López, y “Balada para Bili”, de Armando Rodríguez.

Asimismo incluyó: “Los ojos de Pepa”, contradanza del reconocido pianista cubano del siglo XIX Manuel Saumell; un magistral arreglo de una pieza bastante versionada y conocida como “Lágrimas negras”, de Miguel Matamoros; y otra pieza singular y contagiosa como “Mamá Inés”, de Eliseo Grenet.

El programa cerró con cuatro piezas magistrales: “Rabo de nube”, de Silvio Rodríguez; “Mambo Shin”, de Ernesto Brubus; el son “Tres días”, de Chucho Valdés, y “Mambo Manía”, de Auret Tonson.

Lástima que no fueron programados en un espacio más pequeño, más íntimo, que les propiciara una mayor interacción con el público, como ellos mismos hicieron notar. Lástima, además, que el Eddy Suñol quedara inmenso para el promedio de veinte personas, incluidos organizadores de la Jornada de Conciertos y trabajadores del Teatro, que asistieron al encuentro con uno de los mejores cuartetos de saxofones de su tipo.

Aplausos para Codanza en el Suñol

Dedicado al 61 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana, la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, presentó en la Sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol, las obras Casita, El segundo sexo y Ofrenda de Toro.

Obra:CASITA, compañía Codanza. Foto: Carlos Rafael

Casita, del estadounidense Robert J. Priore, interpretada por toda la compañía, explora la interioridad familiar y las dudas del individuo, basándose en matices autobiográficos del propio creador.

El Segundo Sexo. Foto: Carlos Rafael

Mientras con El segundo sexo, Vianki González Miranda obtuvo el segundo lugar del Prix de Coreografía Codanza, durante la pasada edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov. Esta aplaudida obra, que aborda las relaciones interiores de cuatro mujeres y sus diferentes maneras de enfrentar la vida, es interpretada por Lianet Díaz Silva, Inés María Preval, Marianela Pérez y Ana Belén Nuñez.

Ofrenda de Toro. Foto: Carlos Rafael

Finalmente, Ofrenda de Toro, coreografía de Rafael Portelles, con interpretación del cuerpo de baile masculino y del bailarín principal Osvaldo Alcorta, sobre idea y guion de Edgar Ariel Leyva, y música original de Samuel Pérez Santiesteban, recrea mitos del mundo grecolatino en lo que podría ser una apoteosis de la belleza, el liderazgo y el valor.

Las obras programadas, antesala de las presentaciones que realizará la compañía en Europa el próximo año, han caracterizado de alguna manera el trabajo de Codanza en los últimos tiempos en la búsqueda de lo que su propio lema reza: fuerza, vitalidad y destreza.

Temporada de Codanza en el Teatro Suñol

Foto: Carlos Rafael
La Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, presentará del 6 al 8 de diciembre, como parte de su temporada de presentaciones en el Teatro Eddy Suñol, las exitosas obras Casita, El segundo Sexo y Ofrenda de Toro.
Casita, del estadounidense Robert J. Priore, explora la interioridad familiar y las dudas del individuo, basándose en matices autobiográficos del propio creador. Mientras con El segundo sexo, interpretado por el cuerpo de baile femenino de la compañía, Vianki González obtuvo el segundo lugar del Prix de Coreografía Codanza, durante la pasada edición del Concurso de Danza del Atlántico Norte Codanza y Grand Prix Vladimir Malakhov.
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Finalmente, Ofrenda de Toro, coreografía de Rafael Portelles, con interpretación del cuerpo de baile masculino, y guion y concepto general de Edgar Ariel, recrea mitos del mundo grecolatino en lo que podría ser una apoteosis de la belleza, el liderazgo y el valor.
Las obras programadas, antesala de las presentaciones que realizará la compañía en Europa el próximo año, han caracterizado de alguna manera el trabajo de Codanza en los últimos tiempos en la búsqueda de lo que su propio lema reza: fuerza, vitalidad y destreza.

IMÁN para la abstracción

La Exposición Nacional de Arte Abstracto IMÁN 3, realizada como parte del Evento Nacional homónimo, del 21 al 24 de noviembre en la Uneac de Holguín, nos permite sumergirnos en la obra de un grupo de destacados cultivadores de la abstracción insular.

Inauguración de la Exposición Nacional de Arte Abstracto IMÁN 3 en la UNEAC de Holguín. Foto: Carlos Parra

Creo que el principal mérito de la muestra, expuesta en la Sala Fausto Cristo de la Uneac como parte del proyecto La Cruzada, liderado por el artista tunero Roberto Reyes Vega, resulta funcionar como una espiral de confluencias donde las diferentes formas de acercarse a lo abstracto dinamitan en su centro: desde la abstracción geométrica –Pedro de Oraá, invitado más que especial a esta cita de los abstractos; el holguinero Eduardo Leyva– hasta la cromática (aparejada al sincronismo de inicios de siglo o el color field de los años 50) y distintas denominaciones estilísticas que llegan ellas mismas a interactuar y mezclarse: abstracción lírica, sintética, analítica, el surrealismo abstracto, el informalismo (expresionismo abstracto, abstracción constructiva, la pintura matérica, la action painting), la abstracción postpictórica, entre otros movimientos derivados. De esta manera, el arte abstracto insular resulta un summum de interacciones y estados, aprehendidos y ejercitados, bastante complejos de etiquetar hoy, y evidente, en buena medida, en las piezas que conforman IMÁN 3, con curaduría de Eduardo Leyva y Roberto Reyes, y museografía del propio Leyva, acompañado por el crítico Martín Garrido Gómez y el artista holguinero Ronald Guillén Campos.

Foto: Carlos Parra

Si bien muchos críticos, entre ellos David Mateo, aseguran que la abstracción no es un “fenómeno colectivo y en ascenso”[1] en el arte insular, aunque el propio De Oraá añada que hoy más que nunca la abstracción se abre al mercado internacional, La Cruzada se ha propuesto unir intereses comunes, muchas veces dispersos en el gran maremágnum insular, y visibilizar el arte abstracto y sus principales exponentes, no como plataforma ni movimiento, sino como eje y ensamblaje de interacciones. Por eso “trae a nuestro patio las herencias asimiladas de aquellos fundadores, y se suman al proyecto artistas locales que lo enriquecen con su participación. Entre ellos, los casos puntuales de Ronald Guillén y Eduardo Leyva, que han abordado la abstracción en distintas etapas de su obra, y lo continúan haciendo en la actualidad de forma casi exclusiva”, escribe en el catálogo de la muestra Martín Garrido. De Guillén se incluyen las obras Torsión o estructura ajustable y una pieza de su serie Deconstrucción de la torre Tatlin; mientras de Leyva Cabrera encontramos tres de la serie Laberintos citadinos.

Otros artistas han trabajado la abstracción en momentos específicos de su quehacer, incluso con resultados notables y por eso se incluyen en la muestra. El maestro Cosme Proenza es uno de ellos, con Pintura azul. Sobre estas obras, en una entrevista aun inédita, Cosme me comentó: “Tuve una etapa reciente donde trabajé la abstracción, pero con ciertos guiños a relaciones distantes con la figura. Ni es abstracto porque tiene relaciones, ni es figurativo porque tiene demasiado abstracto. Son muy pocos cuadros. En la serie Tetris trabajé con el espacio matemáticamente entre una forma y el resto vacío”.

De Holguín aparecen, además: Armando Gómez Peña, José Carralero, Juan Carlos Anzardo Escalona, Luis Santiago Peña, Nalia Martínez Grau y Roy González Escobar. De La Habana encontramos obras del maestro Pedro de Oraá, quien realizó, como parte del programa teórico del Evento, un conversatorio sobre su amplia obra en la sala Taguabo de la Uneac holguinera, Ángel Rivero, Andy, Armando Pérez Recaman, Julia Valdés y Santiago Ferrer. Entre los tuneros se encuentran en la muestra: Alexander Lecusay, Eliades Avalos, Henry Martínez, Liusan Cabrera y Roberto Reyes Vega. Otras provincias estuvieron presentes: Camagüey, con Alí Nail Gérbole y Yoel González Pallerols; Santiago de Cuba, con Luis Manuel Emant Fornaris y Víctor Manuel Jarbines García; Sancti Spíritus con Raúl Cué Echemendia, y Cienfuegos, con Yanet Martínez Molina.

Conociendo que habitan en un entorno donde “impera por tradición e idiosincrasia lo figurativo y contenidista”[2], nos recuerda Mateo, muchos de estos artistas han tenido que lidiar con la adversidad para darse a conocer y mantener, lejos de modas y entusiasmos pueriles, su interés por la abstracción. El hecho de que IMÁN 3 los haya hecho convergir en un mismo escenario, la galería Fausto Cristo de la Uneac, y que la selección resulte un muestrario abarcador de las miradas a esta expresión en varias provincias del país, es otro de los logros de este evento que llegó para bien a su tercera edición.

Recuerdan legado de Fidel como impulsor del Sistema de Bandas de Conciertos

Como parte del IX Encuentro Provincial de Bandas de Concierto, del 19 al 24 de noviembre, la   Uneac acogió un conversatorio sobre el Proyecto Nacional para la creación de las bandas de concierto municipales, realizado por el músico Humberto Pino.

Bajo el título “Experiencia cubana en la formación emergente de músicos para bandas de concierto”, Pino recordó las experiencias en las provincias Granma y Holguín, “resultado de una idea del Comandante en Jefe Fidel Castro en los años difíciles del período especial”.

Conversatorio sobre el Proyecto Nacional para la creación de las bandas de concierto municipales, realizado por el músico Humberto Pino. Foto: Adrián Aguilera

Iniciada en 2004, este proyecto para dotar a todos los municipios con una banda de conciertos “desde el punto de vista social, mostró una vía para incorporar a la vida laboral y al estudio a cientos de jóvenes, que lograron desarrollar su vocación. Además, cada banda constituye en su municipio una academia que tiene como fin capacitar al talento artístico en este tipo de música, ya sean aficionados o profesionales”.

Este programa tuvo en la provincia como divisa el pensamiento de José Martí que asegura: “Las bandas de música son como un hada invisible: en las ciudades invita a la alegría, al perdón y al movimiento… en campaña pone las armas en manos de los combatientes”.

Foto: Adrián Aguilera

“Solo en Holguín el módulo para las bandas costó unos doscientos cincuenta mil dólares. Además, el 90 por ciento de los músicos no tenía formación musical y logramos formarlos para que integraran estas bandas que hoy prestigian cada municipio. En cuanto al aspecto económico, la aplicación de esta experiencia permitió a las nuevas escuelas ser más eficientes al poder alcanzar sus objetivos de manera científicamente planificada, con menos gastos materiales, financieros y humanos”, añadió.

La escuela holguinera recibió el nombre de Manuel de Jesús Leyva, Coco, homenaje a uno de los músicos más importantes de la provincia, quien fuera director titular de la Banda Provincial de Conciertos holguinera. “Científicamente esta investigación dotó de una base teórica validada por la práctica, la metodología adecuada para dirigir el proceso docente educativo de las nuevas escuelas de bandas de concierto, demostró su alta eficacia en las demás provincias cubanas donde se aplicó posteriormente”, comentó Pino.

El conversatorio, que fue además un homenaje al pensamiento del Comandante en Jefe Fidel Castro como fundador del proyecto, contó con la presencia Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del PCC que atiende la esfera cultural, directivos de la Empresa Provincial Comercializadora de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas Osorio, además de integrantes de la Banda de Conciertos del municipio Frank País.