Un Taller para pensar la crítica

Por Erian Peña Pupo

Fotos Robert Rodríguez

Entre las opiniones martianas sobre el ejercicio crítico destaca la siguiente: “Criticar no es morder, ni tenacear, ni clavar en la áspera picota, no es consagrarse impíamente a escudriñar con miradas avaras en la obra bella los lunares y manchas que la afean; es señalar con noble intento el lunar negro, y desvanecer con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella”. De alguna manera esta idea motivó el I Taller de crítica artística y literaria, realizado, como parte de la 41 Semana de la Cultura Holguinera, en el Centro Cultural Lalita Curbelo Barberán. Y además, el propio hecho de que, a pesar de que la existencia de un pensamiento crítico en los medios de prensa en Cuba y el estado de la crítica artística per se han sido ejes de atención en diferentes congresos y eventos donde se estipula la política cultural e informativa del país, subrayando el papel esencial de la crítica artístico-literaria en la formación de las jerarquías, la necesidad de un ejercicio crítico sólido regresa, una y otra vez, al debate sociocultural en el país.

En el espacio ofrecieron sus opiniones y dialogaron con los presentes José Rojas Bez, Lino Ernesto Verdecia, Erian Peña Pupo y Gilberto González Seik, anfitrión de la cita. Todos han realizado, en diferentes momentos y en diversos medios, el ejercicio crítico enfocado mayormente al audiovisual, las artes visuales, la literatura, la música y las artes escénicas. El Taller propició, en voz de Rojas Bez, con amplia experiencia, además, en la docencia, un recorrido histórico por la crítica holguinera, desde el siglo XIX, pasando por la República hasta los momentos de auge en la década del 80 del pasado siglo, que coincide con la creación del Premio de la Ciudad y Ediciones Holguín. Entonces a través de las páginas del periódico ¡ahora! varios intelectuales holguineros ejercían frecuentemente la opinión sobre obras y procesos.

Hoy esta mirada crítica —destacaron Verdecia y Peña—está prácticamente ausente en la prensa diarista y no solo en Holguín,pues predomina la nota informativa, el anuncio de los acontecimientoso la reseña superficial del suceso;tampoco suele volverse sobre el hecho de forma crítica. Aun así existen espacios, como los organizados por el Centro Provincial de Arte, además la revista de circulación digital Cultura y solidaridad, la impresa Guayza, editada por la Casa de Iberoamérica, y Palco 13, boletín que acompaña las ediciones del Festival Nacional de Teatro Joven que se realiza en Holguín. No hay una ausencia total de la crítica como sí una ausencia como sistema, a pesar de los anteriores esfuerzos, momentos e intentos de fortalecerla y el interés de varios intelectuales de mantener, con constancia, un ejercicio crítico en diversos medios.

La universidad y sus programas docentes, la necesidad de vocación en un primer momento y de preparación personal, sumado a los vacíos académicos, de quien ejerce hasta el logro de lo que Octavio Paz definió como “pasión crítica” y Rufo Caballero como “poéticas críticas”; las diferencias entre sectorización con especialización en la prensa;la necesidad de una adecuada remuneración, estuvieron entre los varios temas abordados en este necesario espacio. Tópicos que se enfocaron en la intención de crear y fortalecer espacios en nuestra provincia para la crítica sistemática, con el apoyo de la Dirección Provincial de Cultura y las instituciones locales.

Pasión, compromiso, responsabilidad, honestidad y preparación son necesarios en el abordaje dela opinión responsable.La crítica es interpretación y sustentación de criterios sobre un determinado tema y como escribió Cintio Vitier, es también “en principio, dos cosas: iluminación de la obra desde la obra misma, y, después, toma de partido frente a ella”.A ello se convocó en este I Taller de crítica artística y literaria, que marca un necesario punto de partida.

 

Diálogo en Casa sobre Hernel

Por Erian Peña Pupo

Fotos Robert Rodríguez

Sobre la vida y obra del historiador Hernel Pérez Concepción se diálogo en la Casa de Iberoamérica, institución ligada a su trabajo, como parte de la 41 Semana de la Cultura Holguinera.

El panel, nombrado “Un hombre: una historia”,estuvo integrado por los también historiadores Mayra San Miguel, compañera de Hernel, y Joel Rodríguez Ochoa, profesor auxiliar de la Universidad de Holguín; y contó con la moderación de Bárbara Martínez Pupo, quien resaltó como Hernel ha estado vinculado a la Casa,sobre todo como conferencista y panelista, pero también en el Congreso Iberoamericano de Pensamiento, que se realiza en la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, y como corrector de los librosde la Casa desde el trabajo conjunto con La Mezquita, sello de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) en Holguín.

“Es un orgullo para el gremio y para la familia que le hayan dedicado a Hernel la Semana de la Cultura”, comenta Mayra. Además de ser un continuador de la tradición historiográfica holguinera, lo es en la familiar, pues es uno de cuatro hermanos, con Hernán, Hebert e Hirám, dedicados a la investigación y enseñanza de la historia. Esta parece correr en la sangre de una familia apasionada por el pasado, a partir del legado heredado de su padre, Manuel Reinerio Pérez.

“Hernel motiva a las nuevas generaciones a acercarse a la historia. Estoy segura que quienes están presentes hoy se llevarán la misma impresión de cercanía y buscarán su obra”, añadió Mayra.

Por su parte, Rodríguez Ochoa destacó que estamos frente a uno de los historiadores más prolíficos, miembro correspondiente de la Academia de Historia de Cuba. Su obra se ha caracterizado por el trabajo con las fuentes documentales primarias, la mayoría de valor patrimonial. Y es, además, “el investigador que más ha trabajado la historia política, sobre todo las luchas de los diferentes partidos de la República en Holguín, el autenticismo, la ortodoxia y el movimiento guiterista local”, subrayó Joel.También la figura de Calixto García, en su integralidad, ha estado en el centro de su mirada como investigador, añadió Mayra.

El horizonte investigativo de Hernel, nacido en Mir, Calixto García, enmarzo de 1954, ha sido muy amplio, comenta Joel, pues basta revisar varios títulos de sus más de veinte libros para percatarse de ello: El movimiento guiterista holguinero, Revolución gubernamental vs. Revolución en el Holguín de 1895, Las luchas políticas del Holguín republicano (1944-1948), Calixto García en la Guerra Grande, Marginación y marginalidad en Holguín (1898-1958 yHolguín: Administración y política (1950-1958), estos últimos juntoa Mayra San Miguel.

“La profundización en lo regional, la historia política, sobre todo republicana, y la utilización de las fuentes primarias de información caracterizan de alguna manera sus libros”, anotó Yoel.

En la actualidad —comentó el homenajeado— trabaja en tres libros a la vez, uno de ellos sobre la historia de su familia, la de sus padres y su hermano mayor… “Mi padre, contó, ya mayor a los 47 años, se incorporó al Segundo Frente Oriental. Y de su diario que llevó siempre, utilizo toda esa información para el libro. También abordaré la figura de mi hermano mayor y sus vínculos con la clandestinidad. Mi padre de enfrentó a Gerardo Machado y mi madre también se vincula a las luchas. Quiero que sea un libro más coloquial, porque es la historia de mis padres. Tengo las cartas que se escribían en esos años y me sirven para el libro”.

Merecedor del Premio Provincial José Agustín García Castañeda en el 2022, ha recibido también el Premio de la Ciudad en Historia en 1996, 2002, 2006 y 2015, así como el Aldabón de La Periquera y el Hacha de Holguín. También obtuvo el Premio José Luciano Franco Ferrán, entregado en 2021, por Calixto García en la Guerra Grande, bajo el sello de La Mezquita.

 

Oda a mi ciudad

Por Bernardo Cabrera

Fotos: Robert Rodríguez

Esperar la medianoche para celebrar tu onomástico, siempre es y será un regalo. Solo los nacidos aquí (o los que han aprendido a quererte) sabemos lo que significas para nosotros y el orgullo que se siente en el pecho al decir que somos tus hijos.

Esa manera pasional de describirte y evocarte, quizás nació aquel 18 de enero de 1752, cuando Don Alonso de Arco y Moreno te otorgó el título de Ciudad de San Isidoro de Holguín como reconocimiento al auge comercial y social alcanzado, o tal vez emergió con el devenir del tiempo, pero lo cierto es que, en vísperas de cada cumpleaños, artistas, intelectuales, pobladores, directivos y autoridades convergen frente a tu Catedral para homenajearte.

La compañía de narración oral Palabras al Viento, el Teatro Lírico “Rodrigo Prats”, el Coro Orfeón Holguín, el cuarteto Feeling Voices, el proyecto danzario Poiesis, de la bailarina y coreógrafa Vianki González; el Club del danzón, el cantautor Lay Verdecia, los solistas Nadiel Mejías, Rafael Hernández y Leticia González, prometedora joven de la filial holguinera de la Universidad de las Artes; y la Banda Provincial de Concierto, bajo la batuta del maestro Daniel Sosa, fueron los encargados de conmemorar los 272 años de que se te hiciera esa concesión.

La velada, dirigida por el maestro Oreste Saavedra, con asistencia de Fermín López, guion de Erian Peña, producción general de Artemio Leyva y artística de Mayda Escalona, y conducción de Vivian García y Bernardo Cabrera, reverenció a tu Loma de la Cruz, tu Periquera, tu Teatro, tus parques y tus calles rectas; te agradeció por ser culta, distinguida, cosmopolita y con vocación de universo; por inspirar a los poetas y compositores, ser cuna de importantes patriotas, fuente de investigación de los historiadores, motivo pictórico de los artistas visuales, remanso de los cantantes líricos y añoranza de los que están lejos.

A las 12 entonamos las notas del Himno Nacional y el tuyo, y las campanadas repicaron para anunciar la llegada del nuevo aniversario y brindar por tu prosperidad y bonanza con los exquisitos vinos del Club de Vinicultores Bayado.

Una forma sencilla y elegante de demostrar cuánto te queremos y cuán dichosos nos sentimos de ser tus hijos, pero, sobre todo, de honrar tu cultura e identidad desde la tradición y el respeto hacia la historia, enrumbando el camino hacia el futuro.

Felicidades Ciudad. Gracias, por tanto.

Salón de la Ciudad: uno de los principales espacios de las artes visuales en Holguín

Por Bernardo Cabrera

Fotos: Robert Rodríguez

En cada Semana de la Cultura Holguinera, el Salón de la Ciudad se erige como uno de los principales espacios de las artes visuales en el territorio, sobre todo, por el reconocimiento alcanzado en sus más de tres décadas y por la capacidad de legitimar diversas propuestas, en las cuales confluyen noveles talentos con reconocidos creadores.

Así se patentiza en la muestra “XXXVII”, con curaduría de Bertha Beltrán, y conformada por 48 obras de 41 artistas, que trabajan principalmente la pintura y técnicas mixtas en soportes bidimensionales, con predominio del color.

En las palabras del catálogo la Dra. C. Yuricel Moreno Zaldívar, directora de la institución, refiere que “los temas van desde lo vivencial, lo cotidiano y lo social, hasta lo fantasmagórico y ficcional, pasando por juegos puramente estéticos (…) Se agradece la presencia del grabado, la fotografía, la escultura y el collage que, si bien son minoritarios, alientan sobre variantes expresivas necesarias de fomentar”.

Asimismo, señala que “conviven discursos definidos con otros que aún tantean referentes demasiado próximos, en busca de personalidad. Llama la atención en los más jóvenes cierta manera ríspida de presentar su universo. Salvo excepciones, se extraña el riesgo, la obra audaz”.

La inauguración fue propicia, además, para presentar al jurado, compuesto por la Dra.C. Diana María Cruz Hernández, profesora de la Universidad de Oriente, la MSc. Dayamí Rodríguez Gómez, artista visual y docente de la filial holguinera de la Universidad de las Artes, y el artista de la plástica y diseñador Carlos Walker Delis.

En esta edición el espacio tendrá como novedad la entrega de un premio colateral, a cargo de la Asociación de Artistas Papeleros, del estado norteamericano de Florida, con el objetivo de dinamizar los modos de hacer y de estimular el trabajo artístico con el papel manufacturado. Los encargados de evaluar las obras en este acápite son el maestro papelero Fernando Bacallao, la artista Yanelis Esquijarosa Abradelo y el director de la editorial Cuadernos Papiro, Manuel Arias Silveira.

Con “XXXVII”, el Salón de la Ciudad demuestra que, a pesar de no contar con la mirada transgresora y variedad creativa de otros años, el espacio competitivo sigue siendo una plataforma para pensar cómo se desarrolla, qué caminos recorre y hacia qué sitios enfoca su mirada el arte holguinero, y para socializar e impulsar los procesos creativos.

Imprescindible debate sobre nuestro patrimonio

Por Julio César

Fotos: Robert Rodríguez

Una cita imprescindible con nuestras raíces constituye el Taller “El Historiador y la Historia», que suma más de veinte ediciones dentro de la Semana de la Cultura Holguinera. Para este 2024 la propuesta matutina constituyó el Panel: Tradiciones holguineras, tópico magistralmente desarrollado por las investigadoras Georgelina Miranda Peláez y Yadira Rojas Espinoza.

Como moderador del encuentro se desempeñó su colega Hernel Pérez Concepción, una de las personalidades a quien además se le dedica la presente cita para festejar el Título de Ciudad y Tenencia de Gobierno.

El Colegio Médico, emblemática institución patrimonial, como es habitual acogió el prolífico intercambio que cada 16 de enero se dedica a temas medulares para la cultura y la historia local.

A pesar de su corta edad, Yadira Rojas es un referente dentro de la Arqueología en el territorio nororiental, con investigaciones que así lo sustentan, incluyéndose varias que trascienden el plano nacional e implican a la región del Caribe. Su intervención estuvo encaminada a cuestiones propias del patrimonio aborigen en Holguín, con énfasis en los hallazgos vinculados al Sitio El Yayal, declarado en 2023 como Monumento Local, categoría en proceso de revisión por sus valores históricos para el país, e incluso para la historia iberoamericana. Rojas Espinoza hizo referencia además a lo costosas que suelen ser las investigaciones arqueológicas, en contraste con la imperante necesidad que ellas representan para profundizar en estos tópicos.

Insignia de la salvaguarda y el trabajo con el patrimonio cultural holguinero es Georgelina Peláez, quien realizó un resumen sobre las leyes y regulaciones nacionales para la protección del patrimonio, estructuras, clasificaciones, así como entramado de instituciones que velan por esta tarea: “Cuba, como miembro de la Unesco, asume toda esta documentación legal y penal para el cumplimiento de los diferentes acuerdos…es de los primeros países en América Latina que actúa de esta forma en relación con todas estas disposiciones y atendiendo a cada manifestación.”

“Desgraciadamente las leyes se hacen pero no se asumen. Sabemos que el patrimonio no está en manos de esta institución en sí, sino disperso, abierto en cada localidad y a nivel de país”.

 

Encontrar el camino de Marcos Pavón

Por Erian Peña Pupo

Fotos Robert Rodríguez

Marcos Pavón fue un artista singular: su obra y su voluntad sin límites lo convierten en uno de los “nombres puntales de nuestro arte local”, alguien que, como subraya el historiador del arte Ernesto Galbán, “marcó un sello con sus obras y un estilo que es reconocido y admirado por muchos”.

El propio Galván nos da pistas sobre su singularidad cuando escribe que “postrado y enfermo pintaba con el pincel en su boca y así dejó muchas piezas concebidas en estilos y tendencias diversas donde predomina lo figurativo”. Con la boca desde los ocho años y también con los pies, Pavón creó más de mil piezas donde los elementos de la abstracción también están presentes. Así realizó más de 140 exposiciones personales y participó en 42 colectivas, con obras que hoy, después de fallecido el artista, están al cuidado de su esposa, Alba Rosa Arévalo.

Ha sido la propia Alba Rosa quien puso a disposición las 17 piezas (de un promedio de 90, realizadas en varias épocas, que protege en su vivienda) que integran Encontrar el camino, muestra inaugurada en la Galería Holguín, como parte de la 41 Semana de la Cultura Holguinera.

Recorrerla nos permite hacer un recorrido por los diferentes temas abordados por Marcos Pavón: el imaginario asociado al campo cubano, con sus güijes en el río y sus brujas, con sus fantasmas y espíritus del monte, con sus mitos y leyendas; el trabajo campesino (“La cooperativa”) que conoció desde su niñez e incluso la industria, asociada a la vida del pueblo cubano; la mujer, en retratos como el que realizó a su esposa; la niñez y la historia cubana, sobre todo la contemporánea, con sus héroes y líderes, incluso elementos donde la figuración se torna en peculiar trazo impresionista y el pintor explora las líneas de la abstracción, pueblan las piezas que “son vivos testimonios de lo que el artista veía y escuchaba en el entorno donde se crío y creció”. “Todo acentuado con líneas y colores que cobran evidente protagonismo dentro del lenguaje visual”, añade Ernesto Galbán en las palabras del catálogo realizadas para Encontrar el camino, con dirección general y curaduría de Roilán Carballosa Barrera.

Marcos Pavón fue el primer presidente de la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores (Aclifim) en la provincia de Holguín y obtuvo disímiles reconocimientos por su trabajo plástico, como ser Hijo Ilustre de la Ciudad y miembro de la Asociación Internacional de Pintores con la Boca y los Pies desde 1977. Recibió, además, el Angelote, el Aldabón de La Periquera y la Distinción Enrique Hart por 3 años consecutivos. Expuso en Venezuela, todas las provincias del oriente cubano, Ciego de Ávila, Matanzas, Isla de la Juventud y La Habana.

La galería de la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera lleva su nombre y en varios momentos ha expuesto sus piezas, como también hizo en 2006 Rosa Taberas, reconocida promotora cultural del reparto Alcides Pino, donde vivió, al crear el proyecto Alucinaciones de Marcos Pavón con el objetivo de rescatar su obra y vincularla a la comunidad y las instituciones.

Esta exposición con piezas patrimoniales de Marcos Pavón —importantes en la historia de las artes visuales no solo en Holguín– que exhibe la galería Holguín, a veinte años de su fallecimiento, resulta un homenaje al artista y al “hombre de una voluntad sin límites” que supo añadir, imponiéndose a los obstáculos físicos, su firma al corpus plástico de nuestra identidad.

Una casa que arropa siglos de la historia de Holguín

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Robert Rodríguez

Sobre la historia, valores patrimoniales y arquitectónicos, procesos de restauración y proyectos del Museo Casa del Teniente Gobernador se dialogó en el panel sobre el XX aniversario de la declaratoria de esta vetusta vivienda holguinera como Monumento Nacional.

El conversatorio, a cargo de la historiadora e investigadora Ángela Peña Obregón y el arquitecto Carlos Santiesteban, repasó momentos trascendentales de la edificación más antigua que se conserva en la ciudad de Holguín, y que representa históricamente el momento en que se otorga el título de ciudad a este pueblo del oriente cubano.

Ángela Peña insistió en los valores históricos excepcionales que posee este inmueble ubicado en la calle Morales Lemus, entre Cables y Aricochea, pues además fue la residencia del primer Teniente Gobernador y Capitán de Guerra de la ciudad en 1752, y la primera casa de gobierno o cabildo de Holguín.

Declarada Monumento Nacional en 2004, actualmente funciona como un Museo dedicado a preservar la historia de la arquitectura colonial de la ciudad y de Cuba, y sobresale por sus amplios valores arquitectónicos, los que se mantuvieron en el proceso de restauración de la vivienda, comentó Santiesteban, arquitecto que participó en estas labores.

“En los trabajos de recuperación del inmueble se mantuvieron las técnicas constructivas usadas originalmente, entre ellas la del embarrado o adobe, consistente en mezclar fango y paja hasta formar muros de unos 30 centímetros de espesor”. Aún la residencia conserva parte de los materiales originales de su diseño, como el guano, el fango y las tejas. “La reparación incluyó la sustitución de tejas dañadas en el techo y la restauración de los muros interiores y los horcones de madera deteriorados”, detalló Santiesteban en este panel.

“Destacan sus valores artísticos, que recuerdan la presencia hispánica en Latinoamérica, con la influencias del barroco cubano, que llega retardado de España”, subrayó Ángela Peña.

Los historiadores afirman que la historia del inmueble ha pasado a ser conocida en la actualidad por la tradición oral, por lo que la fecha exacta de construcción se desconoce, aunque muchos investigadores afirman que data de la primera mitad del siglo XVIII, constituyendo, de este modo, uno de los monumentos más importantes y la edificación más antigua que se conserva como parte del entramada arquitectónico de la ciudad de Holguín.

El silencio del signo prevalece

Texto y fotos Erian Peña Pupo

Gilberto (Yiki) González “pica” la piel de Vlad de Molay. Corta, limpia, dibuja… Tatúa en el pecho, en un espacio aun sin signos, una obra que irá naciendo in situ, mientras el público recorre las piezas, pero detiene la mirada en esta especie de performance que no recurre tanto a la improvisación como sí al contacto directo con el espectador, y que fue el centro de la inauguración, en el espacio galérico El Zaguán, del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en Holguín, de la exposición El silencio del signo, con piezas de este joven artista que defiende el “tatuarte” como expresión que, a diferencia del tatuaje convencional, alcanza una dimensión creadora, dentro de las artes visuales, a través de las diferentes técnicas usadas.

El sitio de trabajo, debidamente señalado, establece un límite, una zona de acción que no debe ser traspasada. Las personas observan y hacen fotos, pero no cruzan el espacio. Dejan a Yiki seguir “picando”, como en una sesión más de trabajo, mientras Vlad de Molay, micrófono en mano, lee las palabras que escribió para el catálogo de la muestra: “La figura domina el espacio, se concibe por el pensamiento y esa concepción depende de una medianía: lenguaje-mundo. Hay una relación de caos que pone las cosas en un lugar dominado por leyes: simbólicas, geométricas, universales. Los elementos a disposición del ente imaginador de realidad están estructurados estrictamente por sistemas de lenguaje. La transgresión de ese cosmos lingüístico establecido por el hombre, obliga a fugarse del orden dominante en función de localizar lo no dicho. El papel gaceta en la muestra —su integración intrínseca al origen de las cosas— soporta informal y radicalmente un tejido que enumera mundos con sus propias leyes: figuras humanas (aborígenes, políticas, artísticas, pop), animales, objetos de cotidianidad, dioses, rituales, signos de índole místico”. La voz por momentos se hace inaudible: afuera, frente al Museo Provincial La Periquera, el desfile inaugural de la 41 Semana de la Cultura Holguinera aporta una algarabía de pasos, voces y sonidos de instrumentos. La acción dentro, mientras Yiki sigue picando, Vlad de Molay vuelve a leer las palabras de presentación y el público recorre las piezas de la galería, añade otro significado: el acto creativo —que aquí también es silencioso y paciente, cuidando cada detalle— es acción performática y ejemplificación, “corte en vivo” y “muestrario” de una propuesta, que como evidencia las piezas, se sustenta en los valores artísticos que poseen las obras a tatuarse.

“Creé el proyecto Tatuarte en 2009, en el marco de las Romerías de Mayo”, cuenta Yiki. “Se caracteriza, desde sus inicios, por vincular el tatuaje con las artes visuales, ya que nos pudimos reunir varios artistas con la idea de defender nuestra obra como un grabado en la piel. Siempre lo estético y la obra de autor presente como premisa. El tatuarte, siendo un grabado en la piel, es, por tanto, a la vez diametralmente opuesto a los tatuajes ordinarios que la tradición ha expuesto. Este concepto de tatuarte nace en Holguín y su fundamento es artístico”.

Este año el evento Tatuarte, organizado por la AHS, también realizó una muestra similar, con la exhibición de unas 25 piezas elaboradas en diferentes técnicas y un body art consistente en la realización de un grabado en la piel con referencias a las obras que se exhibieron; similar a la inauguración de El silencio del signo, donde la escritura fue un corte directo, una acción que permitió “la acción performática, el gesto ritual, la grabación de la marca sobre el sujeto, la vuelta a cierto orden tribal, primigenio, de las cosas”, pues: “Todo intento de Yiki por capturar lo expresable, en tanto sistema de realidad instaurada, en verdad conduce a presentar la antítesis del signo: se produce su silencio. La figuración canónicamente entendida por la cultura da paso a una desenfadada destrucción de sus leyes. Los rasgos se deforman a través de un viaje laberíntico cuyo periplo enmudece la significación estricta de la génesis de los elementos en cuestión. Se reducen a trazos, fragmentos discursivos, manchas, huellas”, repite Vlad de Molay mientras recibe la hendidura y el color, las formas enraizándose en su piel. La obra en proceso permite un “vaciar del signo” que “toma acción inmediata sobre el traumático detritus de lo real”. Cae la tarde. Fuera la multitud se agita y el silencio del signo prevalece.

Inició la 41 Semana de la Cultura en Holguín

Por Bernardo Cabrera

Fotos: Robert Rodríguez y Bernardo Cabrera

Una vez más la Ciudad Cubana de los Parques se llenó de júbilo y colorido con el pasacalle inaugural de la Semana de la Cultura Holguinera, que en esta edición 41 se dedica a la primera figura y directora del emblemático Teatro Lírico “Rodrigo Prats”, Liudmila Pérez López, al destacado historiador e investigador Hernel Pérez Concepción y al aniversario 190 del natalicio del Mayor General Julio Grave de Peralta.

La peregrinación, dirigida artísticamente por Víctor Osorio Zaldívar y con producción de Rebeca Pérez, partió desde la Casa Museo del Teniente Gobernador -edificación más antigua aún en pie en el territorio- hasta el céntrico parque Calixto García, exhibiendo los valores históricos, culturales e identitarios de la localidad.

Las compañías Ronda de los Sueños, D´Okokan, La Campana, Fantasía e Ilusiones, Danza Evolución y Modas Tempo, la Escuela Cubana de Wushu y Qigon para la salud, el Club de Vinicultores Bayado, la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos “Faustino Orama Osorio”, el Teatro Guiñol, la Galería Holguín, el colectivo del programa cultural televisivo Confluencia y los conjuntos de baile español Renacer flamenco, Encuentro y Monik Dance, fueron algunos de los que convergieron en la popular caminata, animada por los locutores Vivian García y César Hidalgo Torres.

Además, resaltaron los estudiantes de la Escuela Profesional de Música “José María Ochoa”, la Academia Profesional de Artes Plásticas El Alba y la Escuela Provincial de Arte “Raúl Gómez García”, así como los integrantes del Teatro Lírico, quienes interpretaron junto a su líder fragmentos de la revista musical española Las Leandras, coreografiados por el bailarín Miguel Corella.

Por otro lado, la tradicional gala frente al Museo Provincial La Periquera, celebró la holguineridad y las raíces que caracterizan a los habitantes de esta tierra de poetas, músicos y amantes de la historia, aglutinando al conjunto Caribe Sax, el solista Luis Orlando, el cuarteto Alternativo, el dúo Conexión, el proyecto de bailes urbanos Equidna y la agrupación vocal Bella Voce, entre otros.

En la celebración, gestada por Carlos López, sobresalió la interpretación del tema “Cruz y aldaba” realizada por la solista Yhamila Rodríguez, así como la musicalización y escenificación de los textos del reconocido poeta Gilberto González Seik: “Alegría para mi ciudad” y “El cuerpo de esta ciudad”, por la cantante Gladys María y los actores Yensy Cruz y Lay Verdecia, respectivamente.

El presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Holguín, Ricardo Suárez Martínez, fue el encargado de inaugurar oficialmente la jornada, que conmemora el aniversario 272 del otorgamiento del Título de Ciudad y Tenencia de Gobierno a la nororiental urbe y que hasta el próximo día 20 acogerá más de un centenar de actividades, como el Salón de la Ciudad, el Evento de Investigación sobre Patrimonio Cultural del Territorio, el Encuentro Nacional de Estudios sobre las Guerras de Independencia, el Foro Martiano, la Feria del Libro y la de Tradiciones, el Gran Concierto, el Primer Taller de Crítica Artística y Literaria, el espacio El Limonero, la entrega de la réplica de El Aldabón a personalidades destacadas de la Cultura y la gala de los Premios de la Ciudad.

Considerada como la fiesta mayor de la holguineridad y el evento cultural más antiguo que se celebra en el municipio cabecera, la Semana también llegará a diferentes barrios, como Purnio, Harlem y Alcides Pino.

Presentan Jurado para el Premio de la Ciudad 2024

La habitual ceremonia marcó el inicio de la 41 Semana de la Cultura Holguinera. La presentación del prestigioso jurado que seleccionará los Premios de la Ciudad en este 2024 centró la mañana en el Complejo Monumentario Plaza de la Revolución Mayor General Calixto García.

Gilberto González Seik, artífice de cada uno de estos encuentros para festejar el Título de Ciudad y Tenencia de Gobierno, se encargó de rememorar a grandes rasgos cada una de las 37 ediciones en que se han dado cita en esta institución patrimonial: “El Premio de la Ciudad forma parte de la historia memorable de este centro. Este es una de las convocatorias culturales de más prestigio y larga edad en el panorama holguinero. A partir de 1986 atrajo a lo más significativo y esencial de la cultura cubana, nombres como el de Cintio Vitier, Fina García Marrúz, Eliseo Diego, Carilda Oliver Labra, Pablo Armando Fernández, María Dolores Ortíz, César López…y una larga lista que comenzaron a visitar la localidad y conocerla a través del Premio”.

“El Premio visibilizó el vigoroso movimiento creativo que se venía gestando desde la década de los 60´-agregó el escritor y promotor-, y posibilitó que esos nombres se convirtieran en mecenas o representantes de nuestra cultura local donde quiera que estuviesen, convocando a otras personalidades a visitarnos, lo que a su vez convirtió a Holguín en la tercera plaza cultural más importante del país, así como condicionó la aparición del movimiento editorial en el nororiente cubano, con un sedimento de más de 50 títulos bajo la firma de intelectuales e investigadores locales”.

De renombre en el panorama local y nacional, el prestigioso jurado para este 2024 está conformado por: en Prensa Escrita Germán Veloz Placencia, Lourdes Pichs Rodríguez y Maribel Flamand Sánchez; en Artes Visuales Diana María Cruz Hernández, Carlos Alberto Walker Delis y Dayamí Rodriguez Gómez; en Video José Rafael Rojas Bez, Alfonso Bandera y Lino Verdecia Calunga; en Comunicación Iraldo César Navarro, Isis Sánchez Galano y Wilker López Guevara. Por su parte, en Música José Luis García Rodríguez, Gastón Howard Allen Binhan y Oreste Saavedra Sánchez; en Arquitectura Raúl Figueredo Reyes, Ramón González Fernández y Alfonso Carulla Figueredo; en Radio Carlos René Castro Martín, Yudith Almeida Pérez y Dianelis Remedios Gorra; en Literatura para Niños Ronel González Sánchez, Kenia Leyva hidalgo y Rubén Jorge Rodríguez González; en Televisión Marianela Quevedo Arias, Maité Santiesteban Fernández, Carlos Raúl Fernández Calzadilla. Los encargados de evaluar las investigaciones historiográficas serán Frank Josué Solar Cabrales, Georgelina Miranda Peláez y Leidiedis Góngora Cruz; al tiempo que en Poesía se reúnen Lourdes María González Herrero, Víctor Rolando Bellido Aguilera, Manuel García Verdecia, José Luis Serrano Serrano y José Gilberto González Seik.

“El cemí baibrama-acotó Seik, miembro del Comité Organizador de la Semana de la Cultura…-, dios aborigen de la calidad, ha regido el certamen y animado a que el mayor deseo de un creador fuera obtenerlo: recuerdo a Cosme Proenza, Delfín Prats, José Abreu Cardet, el Teatro Lírico, Codanza, y tantos otros nombres de personalidades e instituciones holguineras; pero ya incluso sobrepasa nuestros límites territoriales, el año pasado en Poesía y Narrativa, por ejemplo, el ganador del Premio fue Luis Manuel Pérez Boitel, quien en 2002 fuese Premio Casa de Las Américas”.

A la soprano Ludmila Pérez, directora del Teatro Lírico «Rodrigo Prats», al historiador Hernel Pérez Concepción, y al Aniversario 190 del Natalicio de Julio Grave de Peralta se dedica el presente encuentro que tiene programadas variadas propuestas para el público local y los visitantes a la capital del nororiente cubano hasta el venidero día 20, fecha en que se den a conocer los laureados en las diferentes categorías.

Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, y Odalis del Monte, su homóloga en el Sectorial Municipal, asistieron al encuentro matutino donde el propio director del Centro Lalita Curbelo, Gilberto González, enfatizó particularmente en el apoyo de las autoridades para concretar estas jornadas, con su premio como eje: “El 23 de enero de 1993 en este sitio Cintio Vitier dijo: ´la cultura aquí no admite ser disminuida, la poesía aquí no admite ser racionada, la dignidad aquí por lo tanto solo puede crecer´, esos eran años bien difíciles, pero dejó claro que ni por las circunstancias económicas había que aguantar la creación. Se hace un esfuerzo extraordinario de las autoridades para mantener los eventos, hoy más que nunca necesitamos de ese espíritu porque es la cultura lo que nos va a sacar de las dificultades, que nos va salvar, así como lo dijo Martí y lo sostuvo Fidel”.

Texto y fotos Julio César