Campesinito, un festival para promotores

Por Erian Peña Pupo

Fotos Facebook del Centro Provincial del Cine

Con el objetivo de motivar a los trabajadores del Centro Provincial del Cine, en especial a los promotores cinematográficos, y luego de 6 años sin realizarse, retornó el Festival de Cine Campesinito, en su XIII edición, del 15 al 18 de marzo en el municipio Calixto García. 

Los promotores compitieron con presentaciones de películas, donde resultó ganador Francisco Rodríguez, del municipio Urbano Noris por la presentación de El Mayor de Rigoberto López; y se realizaron talleres y conferencias que le aportaron conocimientos para mejorar el trabajo de divulgación y promoción del cine cubano y de la política cultural que desarrolla el Centro desde el Departamento de Promoción, como el taller de apreciación audiovisual impartido por el periodista y promotor Enrique Betancourt.

Además se realizó un taller con niños realizado por Bernabé Ramírez, con el objetivo de articular un grupo de creación audiovisual en el propio Calixto García (Bernabé dirige los proyecto infantiles Casa Reparadores de sueños, del cine René Ramos Latour, y RadioVisor, en la comunidad vulnerable La Cuchilla, ubicada en este municipio de Holguín).

Convocan al Premio a la Mejor Edición de Libros 2022

Por Erian Peña Pupo

Foto Facebook del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Holguín

El Centro Provincial del Libro y la Literatura de Holguín convoca al Premio a la Mejor Edición de Libros 2022, con el objetivo de incentivar el trabajo del Sistema de Editoriales Territoriales (SET) y la calidad de los procesos editoriales, cuyo galardón debe entregarse en la 30 Feria Internacional del Libro en Holguín, del 26 al 29 de mayo próximo.

Cada editorial perteneciente al SET podrá enviar hasta tres títulos de su elección, con igual cantidad de ejemplares, correspondientes a los planes de publicación del 2019, 2020 y 2021. El género de los libros concursantes queda a disposición de la editorial que representan, y podrán seleccionarse inclusive dentro de los textos que integraron los planes especiales y Fondo de población, promovidos por el Instituto Cubano del Libro. 

Un jurado –asegura la convocatoria circulada por el Centro del Libro– estará integrado por prestigiosos profesionales del diseño y la edición, y tendrá en cuenta aspectos como la coherencia estilística, el diseño interior y de cubierta, la ubicación o no del título dentro de determinada colección, la o las ilustraciones escogidas, las palabras de contracubierta, así como la correspondencia entre el arte final y el contenido de la obra. 

Los textos deben remitirse al Centro Provincial del Libro y la Literatura, Calles Arias #144 esquina a Fomento, Holguín; el plazo de admisión vence el 26 de mayo. Se valorará la inclusión de los volúmenes que sean entregados personalmente por representantes de las editoriales asistentes a la Feria del Libro local. La institución hace constar que no devolverá los libros presentados a concurso, a no ser que el editor, interesado en recuperarlos, los recoja personalmente o envíe a alguna persona de confianza. 

El Premio a la Mejor Edición de Libros 2022 se dará a conocer la noche del sábado 28 de mayo en una gala cultural durante la Feria Internacional del Libro en Holguín. El galardón consiste en una representación artística del Quijote y un diploma acreditativo; además el jurado otorgará cuantas menciones estime conveniente, añade. 

 

Celebran en Holguín jornada por el Día mundial de la poesía

Por Lilian Sarmiento Álvarez 

Fotos tomadas de Facebook

Este 21 de marzo, día del equinoccio primaveral que desde 1999 la UNESCO declaró Día Mundial de la Poesía, se celebró con diversas actividades en la ciudad de Holguín.

Organizaciones e instituciones como el Centro Provincial del Libro y la Literatura, la Asociación Hermanos Saíz y la Uneac diseñaron los espacios que desde la mañana homenajearon la expresión poética universal.

El patio del Museo Provincial La Periquera reunió a poetas holguineros en el recital «Bajo un cielo tan amplio», donde se recordaron textos que marcaron los inicios de muchos autores de la ciudad como Lourdes González y José Poveda, con el acompañaniento musical de Marilyn y Cheche. Así mismo ocurrió un encuentro en la Uneac donde también se conversó sobre los misterios que rondan la escritura del poema en tanto se convierte en medio para la poesía.

Escritores y lectores del género compartieron en el salón Abrirse las constelaciones de Ediciones La Luz en un recital para celebrar esta fecha. Estuvieron invitados destacados poetas de las letras holguineras como Moisés Mayán, José Luis Serrano, Luis Yuseff y el Maestro de Juventudes, Delfín Prats, quien emocionó a los presentes con «Entrega» y «Humanidad».

También se disfrutaron los textos de jóvenes autores pertenecientes a la sección de literatura de la AHS en Holguín, muchos de ellos publicados en antologías recientes de La Luz como «La joven luz: Entrada de Emergencias» y el audiolibro «10×10 Una cantidad misteriosa».

El espacio «Libros y un café» que organiza la librería-ateneo Villena Botev conjugó trova y poesía para cerrar esta jornada de celebraciones. El dúo musical integrado por Edelita Cabreja y Cándido impregnaron el espíritu trovadoresco a la velada en la que se escucharon textos de Kenia Leyva, Hugo González y José Luis Serrano.

De esta manera, los escritores y el público lector se sumaron a los festejos por el día más lírico del año, en el que la sensibilidad y la búsqueda de lo bello afoiran junto a la llegada de la primavera.

Estrena el Teatro Guiñol de Holguín por su 50 aniversario 

Por Vanessa Pernía Arias

“El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres” resulta el estreno del Teatro Guiñol de Holguín, cuya presentación los días 19 y 20 de marzo conmemorará el Día Mundial del Títere el próximo 21.

Karel Fernández, directora general del colectivo, explicó que esta obra rescata el arte de los títeres a través de técnicas de antaño y más contemporáneas, desde las sombras chinescas hasta la luz negra; incluyendo la danza, la pantomima, la magia y todo lo que el actor pueda hacer con su cuerpo y los muñecos.

Con texto original del dramaturgo cubano Salvador Lemis, la pieza teatral critica la subvaloración del arte titiritero en una especie de comedia del arte que asume una clara intención de entretener y concientizar al público a partir de su trama o conflicto.

Por su parte, el diseño escenográfico y de los títeres, a cargo del artista visual Karel Maldonado, explora una nueva línea estética a base de papel maché lijado, con colores vivos que aportan al desarrollo del estreno; así como la música original de Yunior Rodríguez logra introducir valores modernos a la trama, fusionada con canciones infantiles, comentó la joven directora.

Dos elencos de noveles actores, bajo la asesoría artística de la actriz Martha Proenza, asumirán los roles de la obra que se estrenará en la sala Raúl Camayd del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol, con las medidas sanitarias para prevenir la Covid-19.

Próximo a cumplir 50 años de institucionalizado, el Teatro Guiñol de Holguín regresa a las tablas luego de un período extenso de aislamiento social provocado por la pandemia, que les impuso modos de reinventarse al escribir nuevos textos, trabajar en talleres de creación y asumir el reto de llevar sus obras a la televisión y la radio, lo que les hizo obtener en este último medio el Premio de Guion en el certamen nacional Antonio Lloga in Memoriam por el programa La casa de los muñecos (ACN).

Viengsay Valdés: La danza ha regresado con más fuerza

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Viengsay Valdés sabe que es una especie de ídolo de varias generaciones que la han visto interpretar disímiles roles del repertorio del Ballet Nacional de Cuba (BNC), como la Kitri de Don Quijote o en El lago de los cisnes, Giselle y Carmen. Quienes no la vieron en la escena lo han hecho en televisión y asocian su nombre al virtuosismo técnico e interpretativo de la compañía creada por Alicia, Fernando y Alberto Alonso en 1948, base de la Escuela Cubana de Ballet. 

Ella ha sido, luego de la figura de la Prima Ballerina Assoluta, el rostro femenino del Ballet Nacional. Es como si su nombre, que significa victoria en laosiano, presagiara un futuro de luz. 

El reconocimiento y la popularidad que disfruta en cualquier lugar de la isla y en el extranjero –y que por momentos, en su sencillez, parecen apabullarla– están sedimentados sobre el conocimiento y el esfuerzo. Sobre ellos, comenta, se levanta la carrera de un bailarín. 

Desde que asumió la dirección general del BNC en 2020, y un año antes su Subdirección Artística, la primera bailarina ha exigido la calidad. Tanto técnica como interpretativa. Es lo que siempre se reclamó a sí misma y es, por tanto, lo que pide a los demás. “Hasta que no se logre de una manera, no va a estar perfecto o al menos cerca de la perfección”, asegura. Recorrer los escenarios del país –que esperan con ansias la presencia del BNC– sin prolongar demasiado una estancia de otra, y estimular a los jóvenes bailarines, caracterizan también su dirección, además de preservar el legado histórico del Ballet y contemporaneizar las obras. 

Esta entrevista ocurrió en el Salón de espera de la Terminal nacional del aeropuerto Frank País de Holguín, mientras Viengsay Valdés, esperaba el vuelo que la regresaría a capital, donde el Ballet Nacional tendrá una temporada de la siempre exitosa Coppélia, en la que varios bailarines estrenarán roles protagónicos luego de un periodo de inactividad por la Covid-19 que les ha hecho regresar con más fuerza a la danza, como lo demostraron en la gira. 

Antes la compañía había actuado en Santiago de Cuba, justo con la obra de Arthur Saint-Léon, Bayamo y Manzanillo, y como cierre del periplo en Holguín, donde la noche anterior a este diálogo se presentó en el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol con un programa concierto con las obras Love Fear Loss de Ricardo Amarante; La muerte de un cisne de Michel Descombey; Prólogo para una tragedia (Dúo de amor) de Brian MacDonald; Suite generis de Alberto Méndez; Invierno de Ely Regina Hernández, y Majísimo, clásico de Jorge García. 

Con la presentación en Holguín culmina la gira del BNC por varias ciudades del oriente del país… 

Ha sido una gira muy exitosa, pues nos acercamos a provincias donde hace mucho tiempo no actuaba el BNC. Comprobamos la avidez y el conocimiento de nuestro arte, con públicos tan diversos que recibieron con un caluroso aplauso a nuestros bailarines. Ha sido muy emocionante en todos los sentidos, desde la atención humana y la acogida del público, al retomar la tradición de volver a estas provincias lejanas en distancia pero muy cercanas en el sentido de la preferencia y de cómo aprecian, respetan y admiran el BNC… Es un deber, durante mi dirección, cumplir con ese legado de nuestros fundadores de poder llevar nuestro Ballet por toda la isla, expandirnos, que nos conozcan, que se vuelva casi una tradición anual. En todas las provincias coinciden en que debemos volver, no distanciar tanto los intervalos de una visita a otra. Haremos todo lo posible, dentro de nuestra programación en el año, que es bastante apretada porque tenemos muchos compromisos, pero sabemos que esto es un deber que nos corresponde como compañía insignia del ballet cubano. 

Luego de comprobar la avidez por el ballet ha quedado la promesa de regresar con algún clásico… 

Ahora sabemos que están ávidos de tener un gran clásico y nuestra compañía tiene esa línea clásica… pero siempre recordándole al público que, además, existe un gran repertorio en el BNC al que se le han ido incorporando cada vez más obras de relevancia internacional. Creo que hay también que equilibrar un poco esa balanza, los grandes clásicos sí, pero también un gran repertorio de fondo que tenemos y podemos respaldar. Ya que vivimos en esta ocasión con un programa mixto, tengo pensado complacer esas peticiones en la próxima visita. 

¿Cómo contemporaneizar el BNC y mantener el legado fundacional al mismo tiempo? 

Eso significa hacer un aporte. A lo que ya existe, ese respeto al legado histórico, se le puede añadir, siempre que se le aporte algo nuevo, diferente, pero que sea constructivo. En esta ocasión se está haciendo un trabajo con coreógrafos internacionalmente reconocidos como Alexei Ratmansky, Ricardo Amarante, Nacho Duato, posiblemente Justin Peck, que han hecho una gran obra a nivel mundial y están muy bien valorados en sus compañías y en el mundo entero. Ellos han dejado ya una huella a nivel internacional, y qué mejor que el BNC incorpore esos títulos que han sido de relevancia tanto para las carreras de esos grandes coreógrafos, como para tenerlos aquí, para nuestro consumo y audiencia… Es una forma también de retroalimentarnos de esa gran fuente de obras que poseemos en nuestros archivos. 

¿Cuáles son los intereses, los objetivos de trabajo, de Viengsay Valdés frente al BNC?

Además de lo anterior, el hecho de dar oportunidades a jóvenes promesas. Saber premiar el talento joven es una de las cosas en las que he estado insistiendo, porque considero que si a esas edades tempranas se les trabaja, adquieren experiencias más pronto y absorben de los que más conocimientos tienen en la compañía. Son bailarines que se desarrollan mucho más rápido, y es una forma de estimularles artísticamente porque tienen muchos deseos de bailar. 

Tras la pandemia ha habido un cambio, una fuerza, unos deseos, un ímpetu que han demostrado esos bailarines… Creo que la danza, en general, ha regresado con más fuerza y eso lo han demostrado en la escena, en la dedicación, en la entrega, en el entrenamiento, y en la disciplina y la exigencia; esos son factores importantes para el éxito. Ahí está ese trabajo continuo con los jóvenes, con las figuras asistentes y principales… hay mucho por hacer. Yo como bailarina comprendo lo que se necesita para llegar al éxito; cuánto es necesaria la práctica, la dedicación, y eso es algo que estoy haciendo con esos nuevos bailarines. 

Cuando en un escenario internacional el público disfruta de una función del BNC, ¿qué cree usted distingue o diferencia esa puesta, de la misma obra interpretada por otra compañía? 

Ahí está indudablemente la identidad del cubano. Es increíble como una misma pieza creada para una compañía europea, bailada luego por el BNC tiene una calidad diferente, en la que existe esa individualidad, esa personalidad que le inyecta el bailarín cubano a la hora de bailar. Es su forma extrovertida, expresiva, además de la fortaleza técnica, pura, académica… Eso permite que se aprecie nuestro arte y nuestra forma de bailar de una manera diferente pero elogiosa. Te das cuenta en un concurso de ballet: un bailarín cubano se diferencia por las formas, su postura, el virtuosismo que tiene en su ejecución… Son cosas que nos hacen estar orgullosos siempre, porque son logros de nuestra Escuela Cubana de Ballet. 

¿Cuáles obras de las que ha interpretado con el BNC la ha marcado más como bailarina? 

Son muchas realmente… Con solo 16 años comencé a hacer el rol de la Kitri de Don Quijote. Es un personaje que ha marcado mi carrera, no solo por lo temprano que comencé a ejecutarlo, también por la trascendencia a nivel internacional, la fama… Siempre que iba a una gala internacional pedían que bailara Don Quijote por mi equilibrio, por los saltos, por la parte histriónica, expresiva… Además la crítica especializada me ha puesto, precisamente con ese rol, en momentos muy altos de la danza. Es un personaje que agradezco, me sale muy natural y lo he incorporado a mi carrera aportándole, incluso haciendo versiones diferentes. Lo he bailado en el Teatro Mariinski de San Petersburgo, con The Washington Ballet, en Ankara, Portugal, Sudáfrica, Ucrania… Ha sido un rol que me ha acompañado bailándolo con otras compañías del mundo, y que me han pedido que interprete en muchos sitios. 

Le tengo mucho cariño a Kitri, pero con 18 años hice mi primer El lago de los cisnes. Es uno de mis ballets preferidos, por la dualidad del personaje, como se transforma de cisne blanco a cisne negro una misma noche… Me gusta marcar la diferencia, interpretarlo, desdoblarme en ese rol… Es un personaje exigente, tanto técnicamente como interpretativamente, como lo es también Giselle, otro de mis preferidos, y Carmen, uno de los que más disfruto en escena.

Viengsay Valdés es parte del mito en la historia del BNC y de la Escuela Cubana de Ballet. ¿Cómo ha afrontado esto? ¿Ha sido complejo ser el rostro visible del ballet de nuestro país? 

Al principio uno no es consiente. Uno de entrega tanto en esta carrera para lograr ser una figura… Esa era una de las primeras cosas que mi madre me decía: “Si quieres llegar a ser una bailarina tienes que ser de las mejores, no te conformes con ser una más del cuerpo de baile”. Con solo 12 años tener una madre que me dice cómo deben ser las cosas, pues yo no era muy buena en ballet en mis inicios, increíblemente, pero fue tanta mi superación, tanto el consejo y saber lo que yo quería en mi vida, que con solo 12 años se me planteó la necesidad de saber cuál es mi meta, a dónde quiero llegar, y cuando uno tiene muy claros esos orígenes, y la vocación, pues entonces uno no mira lo que está sucediendo a su alrededor. 

En ese camino surge la admiración, el ser ídolo de otras generaciones, ir creando el precedente de la fama, el reconocimiento, la popularidad… Todo eso permitió que estuviera bien enraizada en mi cubanía… Tuve el privilegio de trabajar directamente con Alicia, con Fernando, con el propio Alberto Alonso, que muy pocos han podido hacerlo al encontrarse fuera de Cuba, con las Cuatro Joyas… Al tener maestros tan importantes y referencias de cuando algunos de ellos bailaba, me ha servido como una escuela; eso es lo que me ha permitido tener la base, el conocimiento, el saber qué exigir, y exigir la calidad: la calidad técnica, artística, en todos los sentidos. Por eso la calidad de hoy, porque entiendo que hasta que no se logre de una manera, no va a estar perfecto o al menos cerca de la perfección. 

Añorado encuentro del Ballet Nacional de Cuba con Holguín

Por Erian Peña Pupo 

Fotos Wilker López 

Hace tres años que el Ballet Nacional de Cuba (BNC) no se presentaba en escenarios holguineros, una cifra menor si la comparamos con otros sitios (Santiago de Cuba, Bayamo y Manzanillo) incluidos en la gira por la región oriental del país, finalizada justamente en Holguín. En 2019 el Ballet presentó, como parte de la jornada por el 80 aniversario del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol, un programa concierto que incluyó piezas como Estudio para cuatro de Iván Tenorio; Muñecos de Alberto Méndez; Festival de las flores en Genzano, versión coreográfica de la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso sobre el original del danés August Bournonville; y Didenoi, de Maruxa Salas.  

Aunque la producción del esperado Coppélia que se presentó en Santiago tuvo que regresar al Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” para una nueva temporada capitalina, el colectivo que dirige la primera bailarina Viengsay Valdés ofreció al público holguinero un programa concierto muestra del virtuosismo –y también de una necesaria contemporaneidad que asume desde la tradición– que distingue la Escuela Cubana de Ballet, y la compañía fundada en 1948 por Alicia, Fernando y Alberto Alonso. 

“Recorrer la isla es uno de los mayores propósitos que impulsa al Ballet para seguir dejando una huella en el devenir del arte danzario en Cuba, en correspondencia con el legado de los maestros fundadores”, subrayó Viengsay Valdés en conferencia de prensa. Y destacó que entre los grandes proyectos del BNC se encuentra la incorporación de reconocidos coreógrafos internacionales para el montaje de obras contemporáneas creadas para la compañía y que se ajusten al estilo distintivo de la misma.

El BNC porta un mito, ligado a la enorme figura de Alicia Alonso, por lo que cualquier presentación suya (dos noches en ese caso) abarrota las capacidades del Eddy Suñol. Ávido de ballet, aunque asiduo a las presentaciones de danza contemporánea, el público holguinero –exigente y culto como pocos– aplaudió con creces las obras presentadas en un programa que abrió con Love fear loss, coreografía de Ricardo Amarante inspirado en la vida de la cantante francesa Édith Piaf y en obras antológicas que cartografían sus relaciones amorosas, desde el “Himno del amor”, de Marguerite Monnot, “Ne me quittes pas” de Jacques Brel, y “Mon Dieu”, de Charles Dumont. Estrenada en el Royal Ballet de Flandes en 2012, se incorporó al BNC en el 2019, y fue interpretada por Alianed Moreno y Yankiel Vázquez/Diego Tápares (El Amor), Amanda Pérez y Ányelo Montero (El Miedo), y por Daniela Gómez y Darío Hernández (La Pérdida). 

Si Michael Fokine creó en 1905 su célebre “miniatura coreográfica” La muerte del cisne para Anna Pávlova a partir de una visión neorromántica, el inglés Michel Descombey retomó este tema para un intérprete masculino (en este caso Diego Tápares/Yankiel Vázquez) y con una perspectiva contemporánea –la música es una elaboración de la original de Saint-Saens– en La muerte de un cisne, uno de los momentos más aplaudidos. 

Lirismo y pasión destila, por su parte, la relación de Otelo, el moro de Venecia, y Desdémona en Prólogo para una tragedia (Dúo de amor), atractiva coreografía, inspirada en la obra shakesperiana, de Brian MacDonald con música de Johann Sebastian Bach e interpretación de los bailarines Chavela Riera y Yasiel Hodelín. Desde que Alberto Méndez inició su carrera como coreógrafo en 1970 con Plásmasis, su trabajo ha distinguido el BNC, con obras como Tarde en la siesta, Muñecos, La Diva, María Callas in Memoriam, El poema del fuego y Suite generis, esta última una especie de juego coreográfico a partir de la música de George Frideric Heandel y Franz Joseph Haydn, interpretado aquí por Karla Iglesias/Diana Menéndez y Yansiel Pujada/Yunior Palma. 

Atravesada por una fuerza lírica que explora no solo las capacidades técnicas de los bailarines, sino sus posibilidades interpretativas, Invierno, coreografía de Ely Regina Hernández, se inspira en la famosa “Escena de las nieves” del ballet Cascanueces y establece un diálogo entre dos estatuas de hielo, al principio distantes y ajenas. La obra, estrenada en 2016, fue inscrita ese mismo año en el Libro de Honor del Gran Teatro, y es interpretada por Daniela Gómez/Greta Yero y Yasiel Hodelín/Dani Hernández. 

Como colofón del programa, el BNC presentó Majísimo, el divertimento coreográfico que se ha convertido en una especie de aclamada punta de lanza de la compañía desde que fuera creado en 1965 por Jorge García. Este sugerente contrapunto entre los aires hispánicos y la técnica del ballet clásico, a partir de los varios pasajes del ballet de la ópera El Cid, de Jules Massenet (“Catalana”, “Aragonesa”, “Andaluza”, “Aubade” y “Navarra”) cobra vida, en diferentes noches, en los cuerpos de los primeros bailarines Anette Delgado y Dani Hernández, Narciso Medina, Ailadi Travieso, Alianed Moreno, Ányelo Montero, Laura Blanco, Darío Hernández, Chavela Riela, Luis Fernández y Yasiel Hodelín. 

La estancia del BNC en Holguín incluyó, además, una visita de Viengsay Valdés a la Escuela Vocacional de Arte “Raúl Gómez García”, donde intercambió con profesores y alumnos, y presenció una clase de ballet; un encuentro de la primera bailarina con representantes de las compañías del Consejo Provincial de las Artes Escénicas como Codanza, el Teatro Lírico Rodrigo Prats y Palabras al Viento; además de recorridos por lugares históricos y culturales de interés para la compañía en la ciudad cubana de los parques. 

Aunque sigue esperando por uno de los clásicos, al estilo de El lago de los cisnes, El cascanueces o Coppélia, el público holguinero agradeció –luego de un intermedio de casi dos años en la sistemática programación escénica del Eddy Suñol– estas exitosas presentaciones del Ballet Nacional en la provincia. Es una manera de ir fomentando una cultura del ballet en las personas, como ha sido premisa de la histórica compañía. Y de evidenciar como el quehacer por más de siete décadas del Ballet ha formado un público ávido de esta manifestación en cualquier sitio de la geografía nacional. El BNC regresará a Holguín seguramente este año, prometió Viengsay Valdés, con una obra más ambiciosa, aunque no se descarta una muestra de la creación contemporánea para la compañía. Mientras la esperamos bien vale la pena recordar –que bien sabemos es volver a vivir y pasar por el corazón– estas necesarias presentaciones en Holguín (Publicado originalmente en Cubaescena). 

 

Recibió el Ballet Nacional de Cuba máxima distinción de la provincia de Holguín

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

El Hacha de Holguín, máxima distinción que otorga el Gobierno en la provincia, fue otorgado en la noche de este viernes al Ballet Nacional de Cuba (BNC), la compañía más importante de su tipo en el país, y además una de las cinco mejores de esta manifestación en el mundo.

Este reconocimiento, entregado por Julio César Estupiñán Rodríguez, Gobernador de Holguín, y Ernesto Santiesteban Velázquez, miembro del Comité Central y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, lo recibió, en nombre de la compañía, su directora general y primera bailarina Viengsay Valdés.

En este sentido, el Hacha se concede por los valores que representa el prestigioso colectivo danzario para la cultura nacional, así como por ser la máxima expresión de la Escuela Cubana de Ballet y sintetizar empeños múltiples que nos unen como cubanos.

Por su parte, la joven directora fue distinguida con el Aldabón de La Periquera, el más alto  reconocimiento que otorga la Asamblea Municipal del Poder Popular de Holguín, resaltando la amplia obra de Viengsay en el ámbito danzario y los premios que la avalan como una de las mejores bailarinas a nivel internacional.

A su vez Viengsay Valdés agradeció el gesto de los holguineros y la acogida calurosa que ofrecieron al Ballet Nacional; además destacó el importante trabajo que se desarrolla en la ciudad por preservar la memoria histórica y las tradiciones, y abogó por extender puentes culturales a diversos públicos de la isla, en un gesto de acercar, unir y vincular; como siempre quisieron los maestros fundadores del colectivo: Alicia, Fernando y Alberto Alonso.

El BNC se presenta hasta hoy en el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol de Holguín con un programa concierto de importantes piezas de su repertorio, como parte de la gira que realiza por el oriente del país.

“Love, Fear, Loss”, “La muerte de un cisne”, “Prólogo para una tragedia (dúo de amor)”, “Suite generis”, “Invierno” y “Majísimo” resultan las obras que disfrutan los holguineros de la prestigiosa compañía, que es emblema de la Escuela Cubana del Ballet.

Con gran acogida se presentó el Ballet Nacional de Cuba en Holguín

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

El Ballet Nacional de Cuba (BNC), dirigido por la primera bailarina Viengsay Valdés, se presentó en la noche de este viernes en el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol de Holguín con un programa concierto de importantes piezas de su repertorio, como parte de la gira que realiza por el oriente del país.

“Love, Fear, Loss”, “La muerte de un cisne”, “Prólogo para una tragedia (dúo de amor)”, “Suite generis”, “Invierno” y “Majísimo” resultan las obras que disfrutaron los holguineros en la segunda vez que en casi veinte años la prestigiosa compañía, matriz de la Escuela Cubana del Ballet, se presenta en esta provincia.

Viengsay Valdés comentó en conferencia de prensa que recorrer la isla es uno de los mayores propósitos que impulsa al Ballet para seguir dejando una huella en el devenir del arte danzario en Cuba, en correspondencia con el legado de los maestros fundadores.

En el repertorio, que se extiende hasta hoy, destacan las actuaciones de los primeros bailarines Anette Delgado y Dani Hernández, quienes tienen el reto de preservar el legado de los grandes maestros de la danza, como la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso, pero siempre llevando el ballet hacia movimientos contemporáneos, sin perder el clasicismo que distingue al colectivo.

Entre sus grandes proyectos del BNC, destacó Viengsay, se encuentra la incorporación de reconocidos coreógrafos internacionales, muchos de ellos jóvenes, para el montaje de obras contemporáneas, que se ajusten al estilo clásico de la compañía.

“Es importante en este sentido la calidad que prima en la Escuela Cubana de Ballet, donde los bailarines muestran valores notables desde el punto de vista interpretativo y artístico, por ello se deben preservar las nuevas generaciones de artistas”, añadió.

Los integrantes del Ballet Nacional, como parte de su visita a la provincia, recorrieron la Loma de la Cruz, símbolo ineludible de la Ciudad Cubana de los Parques; así como la Escuela Vocacional de Arte Raúl Gómez García, importante cantera de futuros intérpretes.

Fundado en 1948, el Ballet Nacional de Cuba es la compañía cubana de ballet más importante, y además una de las cinco mejores de esta manifestación en el mundo, punto cimero de la fuerte y consolidada Escuela Cubana de Ballet, fruto de la genuina unión de Fernando Alonso, Alicia Alonso, como Prima Ballerina Assoluta; y Alberto Alonso, primer bailarín profesional de Cuba.

Una emisora “a todo dar”

Por Bernardo Cabrera y Melissa del Cerro

Foto Bernardo Cabrera

Los trabajadores de la emisora Radio Holguín La nueva, próximos a celebrar su primer cuarto de siglo, presentaron en conferencia de prensa la campaña de comunicación “25 años ¡a todo dar!”, que tiene como objetivos principales visibilizar su labor, fortalecer la imagen de marca de la institución e incentivar la interacción con los oyentes.

Hasta el 14 de marzo, fecha en que celebrarán el aniversario, el colectivo desarrolla diferentes actividades, como talleres, debates teóricos, muestras fotográficas y entrevistas a sus integrantes en espacios informativos y musicales.

El tema de la campaña promocional fue realizado por el grupo Banda América como aporte a la conmemoración y en estos momentos se encuentra al aire el concurso Oyente de plata, con la pregunta ¿qué sabes de Radio Holguín? Los premios se anunciarán el propio día 14 en el programa Entre Mezclas, considerado como el más popular de la casa radial de la Ciudad cubana de los Parques.

Durante el intercambio con la prensa, Odalys Martínez, directora de la emisora, explicó que esta posee un diseño único en el país con preponderancia de la propaganda, programas para todas las edades y divulgación constante del patrimonio sonoro holguinero en sus 12 horas de transmisión, casi completas en vivo.

Además, refirió que como parte del programa de actividades prevén dialogar con estudiantes de la Facultad de Medios Audiovisuales de la filial holguinera de la Universidad de las Artes, inaugurar una muestra fotográfica que recorra la historia de la institución, compartir audio gazapos, transmitir desde exteriores y realizar una velada cultural, que estará encabezada por el destacado realizador y director artístico Víctor Osorio Zaldívar.

Configurando catacumbas: el enterramiento

 Por Lilian Sarmiento Álvarez 

Fotos de la autora

La lápida tapó el foso justo antes de las 8:20. Debajo quedaron sepultadas botellas con fragmentos de grabado, retazos de tela bordada y cabellos, litografías , pequeños ensamblajes de chatarra reciclada. Sobre la piedra, el futuro: veinte años a partir de este 2 de marzo transcurrirán hasta que la obra de los once artistas holguineros participantes en la XIV Bienal de La Habana sea exhumada de las catacumbas.

Desde el último día de febrero el Centro de Arte exponía las piezas que conformaron el proyecto colectivo «Configurando catacumbas (Mundos soñados)». La confluencia artística de la danza, la música y las artes visuales inició este camino que no concluye con la acción performática del enterramiento, sino que pretende trascender en el imaginario de la ciudad.

La proyección hacia el futuro juega también con el deseo de que el arte permanezca, a pesar de las circunstancias. Para Lidisbelis Carmente, su arte terapia recordará la lucha titánica contra una enfermedad como el cáncer; el joven Christian Escalona medirá la evolución del paisaje a partir del impacto de diversos elementos; la conceptualización del ser humano que Alexander Hernández Dalmau articuló dentro de su botella, quedará como una síntesis de la creación escultórica de este artista que no pretende traicionar sus esencias.

Bajo la prédica de que el fundamento de todo está en el cambio incesante, Ramiro Guerra fraccionó sus grabados en 900 piezas que conformaron la obra «Esperando Heráclito». En la botella quedaron unas pocas, otras fueron ofrecidas al público en otro intento por perpetuar la memoria artística recurriendo a la sensibilidad del espectador. 

Cuando se abrió la valija de madera confeccionada por Luis R. Silva,  el autor del polémico «Fruto» situado en la intersección de las calles Maceo y Martí, y la «Semilla» expuesta en la ezplanada de La Punta, cada uno de los autores fue colocando su botella en el interior, un performance que se antojó ritual, casi sagrado, por su carga simbólica.

Allí quedaron juntos los trazos de Ronald Guillén reflejando los conflictos raciales y la exploración del mundo afrocubano de Jorge Hidalgo Pimentel. Juntos la polifonía policroma de José Emilio Leyva y los lienzos manufacturados de Freddy García Azze.

Yuricel Moreno, directora del Centro de Arte, había dicho que «Configurando catacumbas constituye una permanente activación simbólica que tendrá cierre en el futuro, lo cual bosqueja su mayor incógnita. Las obras recorren un amplio abanico temático. Testimonian la pluralidad del pensamiento artístico contemporáneo que interactúa en un espacio-tiempo históricamente situado (…) Los mensajes revelan las discordancias de una etapa llena de amenzas en la cual se insiste en recuperar, de alguna manera, la idea de un futuro habitable para todos».

Solo resta esperar la llegada de ese futuro, y esperarlo como se espera algo nuevo.