Falleció en Holguín el maestro de locutores Osvaldo Aguilera González

 

Con el siguiente texto del periodista Roberto Ortiz del Toro, Baibrama -y al mismo tiempo la Dirección Provincial de Cultura y sistema de instituciones de la cultura- suma sus condolencias por el fallecimiento del Maestro de locutores y radialistas Osvaldo  Aguilera González.

Por Roberto Ortiz del Toro

Foto Amauris Betancourt (Radio Angulo)

 

Osvaldo Silvio Aguilera González, un maestro de la locución y voz que identifica a la emisora CMKO Radio Angulo, de esta nororiental provincia de Holguín, ha fallecido y su partida física deja un vacío muy difícil de llenar en el Sistema Radial holguinero.

Dotado de una excelente voz y pleno dominio de los secretos de un oficio que es a la vez un arte, Osvaldo conquistó, a puro mérito, el respeto y la admiración de quienes a diario le escuchaban decir: “Esta es la CMKO Radio Angulo, trasmitiendo desde Holguín. Cuba”, o lo seguían en los programas y noticieros a los cuales imprimía su sello distintivo.

Tuve el privilegio de compartir con él durante muchos años como jurado de Festivales de la Radio en el territorio de la provincia y siempre me mantuve atento a lo que decía, pues fueron para mí experiencias y clases magistrales impartidas por alguien a quien considero como uno de los mejores locutores de Holguín y de Cuba.

En muchas ocasiones me acerqué a él para que le pusiera voz a algún trabajo redactado por mí, y al solicitar su colaboración le decía: maestro, póngale vida a estas letras muertas, y tras asentir con una sonrisa, mis escritos se transformaban para bien.

Pulcro en el vestir, modesto en su comportamiento social, dispuesto a compartir sus conocimientos con quienes los solicitaran, así recordaré siempre al querido compañero que durante mucho tiempo fue el presentador oficial de actos políticos en la provincia de Holguín.

Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT); Hijo Ilustre de su Banes natal; pero sobre todo, un radialista querido y admirado por su calibre profesional y compromiso incondicional con la audiencia, Osvaldo Silvio Aguilera González, seguirá viviendo en el recuerdo y en nuestros corazones.

 

Tomado de Radio Angulo:http://www.radioangulo.cu/holguin/239327-fallecio-en-holguin-el-maestro-de-locutores-osvaldo-aguilera-gonzalez

Recibe Premio Nacional Beca Ciudad del Che poeta de Holguín

Por Rosana Rivero Ricardo

Foto: UNEAC

¿Cómo se manda un campamento? es el proyecto de libro de poesía por el cual el poeta holguinero Ronel González Sánchez  mereció el  Premio Nacional Beca Ciudad del Che 2019, convocado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) de Villa Clara.

El también narrador y humorista aborda una vez más la temática de las guerras independentistas del siglo XIX cubano, la cual ha estudiado y  le apasiona por herencia directa, al ser bisnieto del capitán mambí Pedro, a las órdenes del Mayor General Calixto García.

Antes concretó su Teoría del fulgor accesorio, una revisitación desde la décima a la Historia de Cuba y el poemario La marcha de la bandera, libro inspirado en héroes y sucesos históricos del siglo XIX.

“No soy un historiador puro, soy un poeta que escribe acerca de la historia. He tratado de indagar desde la poesía en el mundo independentista cubano. Me interesan otras épocas, pero esta es tan vasta y profunda que resulta compleja y me quedé en ella”, comentó.

El lauro será entregado oficialmente el próximo 6 de octubre en el Mausoleo del Che Guevara, en Villa Clara.

El 2019 ha sido especialmente fructífero para el poeta, quien recibió en febrero el Premio Raúl Ferrer por la Obra de la Vida, como promotor de la lectura; y en mayo, el Premio Nacional Francisco (Paco) Mir en Poesía y Mención en Literatura para Niños en el mismo certamen, convocado por la UNEAC de Isla de la Juventud, por el libro Clavar en la cruz.

 

Centenario de María Elena Molinet, artista imprescindible para el diseño cubano

Con este texto, tomado de Cubaescena, Baibrama recuerda el legado de la diseñadora María Elena Molinet, Premio Nacional de Teatro, nacida en Holguín el 30 de septiembre de 1919.

Cuba siempre tendrá que rendir tributo a María Elena Molinet, una de las mujeres que sentó cátedra con su trabajo en el diseño de este país. Nacida en Holguín el 30 de septiembre de 1919, Molinet se convirtió en diseñadora de vestuario para teatro, el cine y la televisión. A la par fue una excelente profesora que dedicó buena parte de su carrera profesional a investigar.

Con una profunda preparación intelectual, Molinet se graduó en La Habana de la Academia Interamericana de Dibujo Comercial, en 1949; luego estudió pintura y grabado en San Alejandro, en 1952; y más tarde completó su formación con diseño teatral, en la antigua república de Checoslovaquia, con los profesores Ludmila Purquiñova y Ladislav Vichodyl. A esto se suma una interesante lista de talleres y adiestramientos en instituciones de Berlín, Praga y Budapest.

El cine le abrió sus puertas y fue la encargada de los diseños de vestuario de películas medulares como Lucía y Cecilia, de Humberto Solás, y Mella de Enrique Pineda Barnet, entre muchos otros títulos. Para danza, ballet y teatro creó un importante número de bocetos y diseñó para directores transcendentales de la escena cubana como Vicente Revuelta y Abelardo Estorino.

En 2007, le fueron conferidos los Premios Nacionales de Enseñanza Artística, Diseño y Teatro, este último otorgado junto a su entrañable amigo Eduardo Arrocha. En las palabras de elogio, a estos dos grandes de la cultura cubana, el también diseñador Jesús Ruiz expresó sobre la artista:

“La obra de María Elena tiene como ejes la búsqueda de la síntesis, el impulso y la necesidad de expresarse por medio de una paleta dominada por la razón, más que por el placer de la forma y el color. Esta obra, de indiscutible valor, no es sino una parte de su contribución a las artes escénicas cubanas, porque si bien Rubén Vigón fue el ejemplo poderoso al que muchos reconocemos como el punto de partida de nuestro diseño actual, María Elena personifica la batalla perenne e imparable en pro de toda causa y todo empeño que eleve cada día la calidad de nuestro diseño escénico, razón y pasión que la hacen una artista de vocación fundacional con un énfasis especial en el pensamiento teórico y la labor pedagógica.

“A María Elena le deben las artes escénicas cubanas el que el diseñador de escenografía, de vestuario o de iluminación sea considerado un artista y no un técnico, propósito que alcanzó tras una lucha que no estuvo marcada por mezquinos intereses gremiales, sino que fue el resultado de la comprensión profunda de la naturaleza de su profesión. Esto constituye un logro para todos”.

Su activa participación en la vida cultural cubana, le permitió vincularse con artistas de procedencias diversas y colaborar con proyectos múltiples. De su profunda investigación surgieron muchos textos que fueron divulgados en publicaciones periódicas. De este capítulo de su vida quedaron sus libros La piel prohibida (1997) y La vestimenta ritual tradicional de la santería cubana (2008), así como otros materiales que no han sido publicados.

Vestidas por el tiempo fue una hermosa exposición personal de María Elena Molinet, por su cumpleaños 90, que organizó la Galería Raúl Oliva en 2009. La diseñadora recibió elogiosas palabras que fueron plasmadas en el catálogo:

“Concebido tradicionalmente como decoración, el diseño adquiere carta de naturaleza a partir del triunfo de la Revolución, integrado al proceso de maduración del movimiento teatral cubano y al desarrollo de la industria cinematográfica. Se convierte, entonces, en un lenguaje que participa en la producción de sentido en la propuesta escénica. La obra de María Elena, desde la docencia, la creación y el trabajo teórico alcanza, en ese contexto, dimensión fundacional. Deja su impronta en realizaciones clásicas del teatro y el cine con una concepción de la cubanía que trasciende el acercamiento superficial, costumbrista o folklorizante. Su trayectoria previa, en estrecho vínculo con la vanguardia nacional de los años cincuenta, la había preparado para abordar tan exigente empresa. Como diseñadora, sostuvo un diálogo productivo con imprescindibles directores, ya inscritos en la historia de nuestra cultura. Pero no hay que hablar de María Elena en pasado: se mantiene creativa y actuante”. (Graziella Pogolotti)

“Hábil facilitadora de memorables tertulias en las que se debatían los problemas  de la creación, salteados con algunas anécdotas hilarantes, María Elena –de siempre- convirtió su casa en lugar de reunión, al estilo de aquellas fascinantes mujeres francesas de los siglos XVIII y XIX, las Madamas Stäel y de Récamier. Allí también fundó un lugar de aprendizaje, donde aún hoy, a sus noventa años, comparte sus conocimos sobre la indumentaria universal y asume con devoción la formación de jóvenes diseñadores”. (Graciela Fernández Mayo)

En 2014, las Ediciones La Memoria, del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, sacó a la luz el título María Elena Molinet, diseño de una vida, escrito por la periodista Estrella Díaz, texto que resulta un valioso testimonio en que la propia artista relata momentos de su fecunda existencia.

En ocasión del aniversario 97 del natalicio de María Elena Molinet, en 2016, la Casa de la Obra Pía, de la Oficina del Historiador de La Habana, rindió homenaje a la prestigiosa diseñadora de vestuario, con la exposición María Elena Molinet, una cubana imprescindible.

Recientemente, Biblioteca Nacional de Cuba José Martí realizó una muestra bibliográfica por el Centenario de la notable diseñadora, en la Sala de Arte Wifredo Lam de esa institución cultural. La acción comenzó el 17 de septiembre y concluirá el 30 de este propio mes.

María Elena Molinet falleció el 6 de octubre de 2013 a los 94 años. Dejó para la cultura cubana una rica herencia que continúa siendo sedimento para las nuevas generaciones de diseñadores de nuestro país.

Redacción Cubaescena con información del Centro de Documentación María Elena Molinet de la Galería Raúl Oliva, Radio Habana Cuba, y revista Tablas. (Foto Alexis Rodríguez)

A imagen y semejanza de Codanza

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Con la presentación de una cuidada Función Concierto en la Sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol, concluyó la temporada que la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, realizara para festejar su aniversario 27.

Lo más interesante del programa fue la presentación de la obra Imaginem, et Similitudinem, en latín Imagen y semejanza, coreografía del joven coreógrafo guantanamero Yoel González Rodríguez, quien realizó, además, el guion y el diseño de vestuario.

Codanza asume una obra compleja en su concepción, abierta a múltiples posibilidades. Imaginem…, pieza abarcadora, necesita el trabajo colectivo, la armonía de todo el conjunto. Yoel lo ha logrado una vez más con Codanza, como antes coreografió Tráiler y ABC.

Esta vez Yoel parte de varios conceptos platónicos –“lo bello en sí”, “lo bueno en sí”, “lo múltiple”, “la unidad”, “la idea única”, etc., reciclando, de alguna manera, el clásico mito de la caverna– para acercarnos, nos asegura el programa, al “surgimiento de algo que se parece a nosotros mismos, que se analiza como arte u obra, pero realmente define nuestro hábitat, y propone vernos desde la naturaleza que somos. Similitud de estados emocionales que se unen en un mismo ritmo, paralelo en todos los intérpretes, la contorción de las zonas flexibles del ser humano, mental y físicamente, el parentesco de lo que el hombre declara como perfección y exactitud. La naturaleza del cuerpo”.

Precisamente esta exploración de “la naturaleza del cuerpo” particulariza la obra: los cuerpos de las coreografías de Yoel –lo hemos visto en varias de sus piezas, obsesionadas también con la exploración, “la exactitud”, “la perfección”– buscan cierta animalidad, metamorfosean las pieles, los sentidos, se trastocan; doloroso es cierto, y además, requieren de bastante esfuerzo por parte de los bailarines, pero acaban cediendo las posibilidades del cuerpo, abriendo caminos, metamorfoseándose en otros…

Imaginem, et Similitudinem es una pieza altamente cinematográfica, por la cantidad de asociaciones e intertextualidades que nos ofrece: desde la iluminación marcadamente barroca, diríase más bien tenebrista, como escapada de un cuadro de Caravaggio, hasta ciertas reminiscencias –inconscientes, pueden ser, todo depende del receptor, por eso la multiplicidad y singularidad de la experiencia artística– a la luz de varios filmes del director Terrence Malick, por ejemplo, los atardeceres de Days of Heaven, de 1978.

“Todo texto se construye como un mosaico de citas, todo texto es absorción y transformación de otro texto”, escribiría Julia Kristeva refiriéndose a Mijaíl Bajtín. Y la danza, sabemos, es un texto cargado de posibilidades, de sentidos encontrados, sugiriendo.

La música, por su parte, creada originalmente por Otto David Fernández Babastro, acompaña la plasticidad de las imágenes, el desenvolvimiento de los bailarines de Codanza. La repetición de varios patrones y la coreografía vienen a compenetrarse, ser una.

La Función Concierto contó también con las obras Disorder, de Danza Libre, y Filia, de Médula, ambas compañías de Guantánamo, también coreografías de Yoel, quien asegura que “todas estas piezas son un gran experimento. El hombre y la mujer como instrumentos del coreógrafo para contar sus poesías, la experiencia de un dolor ajeno que hace estragos en el alma del coreógrafo y se hace verdad y arte en los intérpretes”.

 

 

Café Literario de la UNEAC en Holguín: Quince años por la cultura y la civilidad

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Corría finales del año 2011 o inicios de 2012. En el pequeño patio de la UNEAC holguinera apenas cabía una persona más. La gente se apretaba al final. El Café Literario, que cada jueves, desde septiembre de 2004, conduce el intelectual holguinero Manuel García Verdecia, había invitado al historiador Rigoberto Segreo y todos queríamos oírlo. Segreo recién había revisitado en un libro el pensamiento del siempre polémico, pero también necesario, ensayista y periodista Jorge Mañach. Si la memoria no me engaña, esa tarde –húmeda, nublada, quizá– asistí por primera vez al Café Literario. Fui más bien por escuchar al profesor Segreo, pero quedé entusiasmado por el espacio y sus posibilidades. Entonces iniciaba mis pininos literarios y estudiaba el primer año de la carrera de periodismo en las aulas de la Universidad de Holguín. Desde el público, imaginaba que algún día podría leer allí, a la diestra de García Verdecia.

El tiempo pasó: aquella sería una de las últimas conferencias de Segreo; empecé a frecuentar el espacio los jueves –saliendo, casi siempre, antes que de finalizara, para no perder el horario de la comida en la universidad, o perdiéndolo–; varias veces, después de graduado y hasta antes, escribiría sobre una de las jornadas del Café, y llegó el día en que me senté, y volví otras veces, con Manolo, para leer cuentos y poemas…

Este año, específicamente el 12 de septiembre, el Café Literario celebró su 15 aniversario. Los inicios del espacio los recuerda su creador, el reconocido narrador, poeta, ensayista y traductor Manuel García Verdecia: “En los 80, los escritores holguineros tenían sus espacios, como la Casa del Té, donde se reunían para leer lo que hacían. Con el Período Especial desaparecieron. Por eso, siempre existió el planteamiento de recuperar este tipo de encuentro. Me hice portador de la inquietud y empezamos”.

“El objetivo –añade el autor del poemario Meditación de Odiseo– era que los escritores miembros de la UNEAC o de la Asociación Hermanos Saíz expusieran sus obras ante un público, para dar a conocer el autor y su literatura. Ello propició un diálogo intergeneracional sin contradicciones entre los creadores. A veces, se sentaba una autora reconocida al lado de una joven que empezaba. Por eso, en Holguín no sucede como en otros territorios de Cuba, donde los de los 80 no quieren hablar con los de los 90”.

Pero con el paso de los años, el Café Literario de la UNEAC ganó un “contenido más sociocultural” y amplió su diapasón. “Nos comenzó a interesar que las personas, además de escuchar las lecturas de los autores locales, conocieran más sobre la obra de escritores cubanos, latinos e internacionales, y vieran la literatura como una vía hacia el desarrollo de la civilidad. Introdujimos conferencias sobre personajes de la historia cubana, el pensamiento filosófico contemporáneo, líneas generales del desarrollo de la literatura en distintos países… Ese fue el corte que le empezamos a dar hacia el 2010”.

Aunque la literatura reina cada tarde de jueves, temas como religión, sociedad, ética, historia, antropología, música, cine… han sido motivo para el intercambio y el debate en el Café.

Para Onelio Escalona, artista plástico, humorista, actual vicepresidente de la UNEAC holguinera y miembro del exitoso duo Caricare, “los temas en el Café son inagotables”, aunque confiesa que lo descubrió algo tarde, “pues viene por vez primera cuando iban a celebrar el quinto aniversario. Descubrí entonces que tenía en la ciudad algo que necesitaba”.

“He ido aprendiendo a disfrutar y asimilar la poesía, que era para mí era casi desconocida. Aquí aprendí a apreciarla y hoy consumo mucha poesía. Te encuentras un ambiente de armonía, de paz entre todos los que vienen al Café, que sales nuevo de aquí”.

Yo escribía guiones, pero lo hacía de manera empírica. El Café me ha dado una idea de por dónde encaminarme. Incluso me he aventurado a escribir cuentos. Hay que defender el espacio contra viento y marea; es una necesidad de un grupo de personas. Manolo, además de un gran intelectual, es líder y un excelente comunicador. Siempre busca lo positivo dentro de lo adverso. Recuerda una etapa en la cual se proyectó un ciclo de conferencias de Fernando Savater sobre filosofía y fue interesantísimo”, añade Onelio.

La Semana de la Cultura holguinera, la Feria del Libro, el Premio Celestino de Cuento, el Festival de Humor para Jóvenes Satiricón, la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, las Romerías de Mayo, entre otros tantos eventos, han tenido abiertas las puertas del espacio.

Ronel González, otro de los asiduos al Café, asegura: “Aquí he realizado lecturas de poesía y presentado mis libros. Después que lees tu obra, las personas emiten criterios y te hacen alguna recomendación. Ha sido motivador para que mucha gente inicie o continúe su carrera literaria. A mí me ha servido, además, para desarrollarme como poeta, narrador, escritor para niños, y también como comunicador y profesor. Cuando me piden que imparta un tema, me veo obligado a investigar y a mantener viva otra zona de mi intelecto. He hablado de un poeta de lengua española o del estado de la décima en Cuba”.

Importantes escritores como Roberto Fernández Retamar, a quien se le dedicó un Café Literario a propósito de su reciente fallecimiento, Reynaldo González, César López, Pablo Armando Fernández, Nicolás Dorr, Ambrosio Fornet Lina de Feria, Antón Arrufat, entre muchos otros, han compartido su creación artística con los miembros asiduos al Café.

Otros escritores de Holguín participan frecuentemente en el espacio: Delfín Prats, Lourdes González, Eugenio Marrón, Mariela Varona, Luis Yuseff, Rubén Rodríguez, Ghabriel Pérez, José Abreu Cardet, Ronel González, Alejandro Torres Gómez de Cádiz, Emerio Medina…

Otro artista que descubrió tarde el Café es el joven músico Yuri Hernández. Tenor del Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín e invitado, además, en importantes compañías cubanas y extranjeras, Yuri lamenta “todo el tiempo que falté al Café para las cosas maravillosas que me han pasado en el espacio, para el océano de conocimiento que me ha aportado el Café Literario de la UNEAC, pues todas las tardes de jueves salgo enriquecido; aprendo mucho y me ha incitado a leer más. Gracias al Café después investigo sobre lo que no sabía. Se tratan temas diversos, no solo de habla de literatura”.

“Es un oasis en medio de las banalidades, entre cosas que se llaman arte y no lo son. La gente interviene, participa el público, da su criterio, no hay presión… Es un espacio de alto pensamiento. No son viejitos, viene gente joven, vienen periodistas, músicos, como en mi caso. Me parece que el Café Literario es un espacio que tiene que perdurar, mantenerse, protegerse, sobre todo, pues, de alguna manera, es nuestro bálsamo semanal”.

Todos –público e invitados– subrayan que la conducción de Manuel García Verdecia es primordial para el desarrollo del Café, pero él insiste que el espacio lo conforman todos.

Ariel Zaldívar, profesor de Pensamiento Filosófico y asiduo al Café, asegura: “Quince años implica un devenir, un desarrollo, una evolución… del espacio. El Café ha ido de un punto de arranque a contribuir a la formación también de una conciencia cívica, de un compromiso profundo de los cubanos con la Cuba actual. Por eso el espacio es tan necesario”. Y añade que este es un “espacio de mediación y confluencias de diversas tendencias culturales, sujetos intelectuales, procesos de comunicación que están marcando la contemporaneidad en la Cuba de hoy, donde se piensan las complejidades de la Nación. El elemento aglutinador siempre ha sido la Nación cubana, en su amplitud, complejidad… pero busca visiones e interrelaciones históricas con otros países y regiones. Lo singular, que es el Café Literario, refleja y manifiesta lo universal”.

Esta mirada universal que subraya Ariel Zaldívar se ha reflejado en varias jornadas del Café, entre ellas las dedicadas a reconocidos escritores como Federico García Lorca, J. D. Salinger, W. Shakespeare, John Banville, Philip Roth, Juan Gelman, Nicanor Parra, entre otros.

“Tiene una dimensión terapéutica, una suerte de ágape, de lugar de celebración”. Contribuye, añade Ariel, “a romper el aislacionismo histórico cultural, las nuevas tendencias y formas de la seudocultura y permite la polifonía de voces literarias en el Café”.

El público asiduo al Café Literario es muy diverso: podemos encontrar desde un sacerdote católico, un reconocido psiquiatra, hasta profesores universitarios, actores de la radio, historiadores, humoristas, músicos, estudiantes, jubilados, y escritores holguineros. Todos, afirman, entusiastas, estar unidos, como una familia, por el gusto al Café.

Precisamente un amplio plegable con el nombre de escritores holguineros y de otras partes del país fue el obsequio que Julio Méndez, presidente de la UNEAC en la provincia, entregó al Café en su 15 aniversario por el hecho de promover “cultura y civilidad”.

El Comité Provincial de la UNEAC reconoció también –de manos de la escritora Lourdes González– el trabajo sostenido de Manuel García Verdecia al frente del Café en los 15 años. Por su parte, Lourdes y Moisés Mayán compartieron varios de sus textos poéticos. El Centro Provincial del Libro y la Literatura reconoció también el aniversario del espacio.

Asimismo, el historiador Armando Cuba, presidente de la Filial de Literatura de la UNEAC en Holguín, aseguró que este es “uno de los mejores espacios culturales en Cuba hoy” y añadió: “Es hermoso que la ciudad cuente con una tertulia madura con el alcance del Café, integrador de todos los géneros literarios y expresiones de la cultura, aglutinador de lo mejor del telento literario y artístico. Aquí los grandes del pensamiento cubano y universal de todos los continentes, han sido sometidos a debate”.

La tarde de celebración –que tuvo el homenaje y el agradecimiento del público y donde se compartió, además del habitual café de cada jueves, el vino Café Literario– contó con la actuación del duo Caricare y las interpretaciones del tenor Yuri Hernández.

Entre el júbilo y la remembranza, la poesía y la amistad, el Café Literario de la UNEAC en Holguín celebró su 15 aniversario, una cifra para elogiar y quitarse el sombrero. Su incansable promotor, Manuel García Verdecia, antes de despedirse y agradecer la presencia del público fiel a la cita, aseguró: “El próximo jueves, como siempre, habrá Café”.

Tomado de la web de la Uneac: http://www.uneac.org.cu/noticias/cafe-literario-de-la-uneac-en-holguin-quince-anos-por-la-cultura-y-la-civilidad

 

 

 

Diálogo para el crecimiento artístico en la AHS holguinera

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

Desde una mirada introspectiva hacia la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y sus integrantes, así como la creación joven en Cuba, el funcionamiento interno de la organización y los procesos administrativos que giran en torno al trabajo de la vanguardia artística cubana, fue analizado, como parte de los acuerdos de su 3er Congreso, el Proyecto de reglamento que guiará el desarrollo sociocultural de sus miembros.

En la filial holguinera, con la presencia de miembros de la presidencia nacional, se debatió el documento que se rige por 3 capítulos y 92 artículos, y que concentra los modos de hacer y pensar de la organización que es plataforma hacia la profesionalización en cualquier manifestación artística en Cuba, por demás auténtica y de vanguardia.

Los jóvenes artistas, en diálogo sostenido en el Café del Arte Joven, enfatizaron, entre sus principales preocupaciones, en la calidad que debe exigir el proceso de crecimiento a la AHS, pues este constituye un escalón imprescindible en la vida de cualquier creador joven, por lo que es necesario, primeramente, la consolidación profesional de cualquiera de sus aspirantes, así como la calidad de las obras que se presenten en el crecimiento.

Para el trovador Raúl Prieto, miembro de la sección de Música, aun “se debe intencionar la selección hacia lo que necesita el movimiento artístico en el territorio”, pues “existen artistas con talento y poco currículo y otros con mucho currículo y poco talento”.

En el intercambio se valoró la posibilidad de que un integrante de la comisión provincial de selección para optar por la membresía, seleccionados entre los principales representantes de la cultura en la provincia, integre la comisión nacional de crecimiento.

En tal sentido, señalaron que en el caso de Holguín debe tomarse en cuenta “la situación artística y las confluencias creativas que se originan a partir de las Romerías de Mayo”.

Por otra parte, Yasel Toledo, vicepresidente nacional de la AHS, puntualizó en los premios, proyectos y becas que convoca la Asociación y que avalan el expediente creativo de los aspirantes, entre los que destaca el premio Calendario, entre otros concursos.

Partiendo de esto, Alicia Durañona, miembro de la sección de Crítica e Investigación, sugirió que se tenga en cuenta el Premio Memoria Nuestra que se otorga en el marco de las Romerías de Mayo y que se ha convertido en columna vertebral no solo para el movimiento de jóvenes investigadores del país, sino para el desarrollo de la organización.

También se abordó en el intercambio los resultados y proyecciones derivados de la comunicación y promoción en el área de la creación, específicamente el caso de aquellos programas, tanto radiales como televisivos, que contribuyen a impulsar la obra de jóvenes poco conocidos en el ámbito artístico nacional y local, entre ellos Paréntesis y La hora de los cabezones, este último un espacio radial de la emisora provincial Radio Ángulo, creado y dirigido por miembros de la AHS en el territorio holguinero.

Por su parte, Liliem Aguilera, presidenta de la Asociación en Holguín, subrayó el compromiso artístico y moral que conlleva ser miembro de esta organización, así como el sentido de pertenencia que debe prevalecer en cada uno de los asociados en todo el país.

Asimismo se tuvieron en cuenta las medidas disciplinarias que rigen la conducta de cada asociado en caso de que cometa alguna infracción desde el punto de vista artístico, como es el caso del plagio de la obra artística en su totalidad o una parte de ella, y “no se puede permitir porque somos ante todo creadores y vale la autenticidad de la organización”, añadió Norge Luis Labrada, Jefe de la sección de Literatura en Holguín.

Los asociados holguineros elogiaron el proceso de análisis del reglamento, pues les permite ser partícipes en las decisiones que se toman por la Dirección Nacional para elevar la calidad del arte joven que se produce y consume en el país, y que tiene el reto de emerger dentro de la banalización del mundo virtual y la vulgaridad en la seudocultura.

 

Tomado de la web de la AHS: www.ahs.cu

Iberoarte celebrará los 300 años de la ciudad de Holguín

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López y Carlos Rafael

La XVIIIedición de la Feria Internacional de Artesanía Iberoartese desarrollará del 12 al 28 de octubre próximos,organizada por el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) y dedicada al 300 aniversario de la ciudad de Holguín, a la manifestación textil y a la urbe cubana de Trinidad.

Con sedes principales en el Recinto Ferial Expo-Holguín y el Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, según explicó en conferencia de prensa realizada en la sede provincial de la Uneac holguinera, Manuel Hernández, director del FCBC en Holguín, la Feria contará con la participación de 63 expositores extranjeros y más de 50 nacionales de nueve provincias del país.

De manera especial, añadió, Iberoarte se suma con su dedicatoria a las acciones para festejar el 300 aniversario de la ciudad, cuando el 3 de abril de 1720 –vísperas de San Isidoro–fue inaugurada la iglesia de ese nombre, y la localidad pasó a llamarse Hato de San Isidoro de Holguín.

Entre los extranjeros destaca en Iberoarte la presencia de artesanos de Perú, principal país expositor, México, Argentina, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Ecuador, India y España; además de una significativa presencia nacional, donde abundan las artesanías y los tejidos.

Iberoarte contará, asimismo, con espacios habituales como Lote, dedicado a las artes visuales, desfiles de moda, rondas de negocios, proyectos de decoración y talleres de creación infantil.Entre estos destaca Lote, con un amplio programa de exposiciones de importantes artistas de la plástica cubana, entre ellos Javier Guerra y Nelson Domínguez, este último con su reconocida muestra Mi amiga Alicia, comentó Anette Rodríguez, especialista de Artes Plásticas del FCBC.

Se realizará, además, una muestra con el título Holguín cumple 300, una de artesanos de Trinidad y Gibara, en la sede de la Asociación Cubana de Artesanos y Artistas (Acaa) en esa costera urbe, otra de la provincia Santi Spiritus y Holguín y una de reconocidas artesanas trinitarias.

“La Feria Iberoarte se ha convertido en el segundo espacio comercial cultural más importante del país luego de Feria Internacional de Artesanías (Fiart) en La Habana”, añadió Manuel Hernández, y subrayó que espacios como el Centro Cultural Bariay y El Benny servirán de escenario para las diversas manifestaciones que convergen en esta especie de fiesta inmensa de la artesanía y la cultura, auspiciada también, entre otros, por la Dirección Provincial de Cultura, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín.

La Feria Internacional de Artesanía Iberoarte tuvo su primera edición en 2001 y desde entonces se ha mantenido como un espacio de intercambio cultural entre pintores, talladores, artesanos y diseñadores del mundo, coincidiendo en sus jornadas finales con la Fiesta de la Cultura Iberoamericana que cada año se desarrolla en esta oriental ciudad, en conmemoración al llamado encuentro –o encontronazo, según varios historiadores– entre las dos culturas, la americana que habitaba el continente y la europea, en similar fecha de octubre de 1492.

 

 

Una ciudad al ritmo del 93 aniversario de Fidel

Por Erian Peña Pupo

Fotos Kevin Manuel Noya

Varias actividades culturales se realizaron en Holguín este 13 de agosto en conmemoración del cumpleaños 93 de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución Cubana.

El Teatro Guiñol de Holguín, con dirección de Dania Agüero, presentó una atractiva revista de variedades frente a su sede; mientras el Club Martiano de Vinicultores de Holguín, en conjunto con la Biblioteca Provincial Alex Urquiola, mostró la exposición bibliográfica Presencia fidelista en el corredor de la institución, la primera de carácter cultural creada en Holguín después de 1959. Entre los libros expuestos se encontraban Así es Fidel, de Luis Báez, y Como una espada reluciente, de la holguinera Ediciones La Luz.

Además, se ofertaron varios títulos al público, entre ellos: Nocaut, visita de Fidel Castro al Sur del Bronx, de Julio Pabón; Un solo camino, una sola línea revolucionaria. 1868-2018, textos del propio Fidel, con prólogo del historiador Eusebio Leal Spengler; Fidel y la religión. Conversaciones con Frei Betto, de la autoría del reconocido intelectual brasileño.

La Sucursal Artex realizó, en parte de la calle Libertad, el 4to Encuentro de Técnicas Comerciales 2019, donde se ofertaron diversos productos, entre ellos el libro Fidel Castro. Un retrato íntimo, de Alex Castro, y se realizó un homenaje al Comandante en Jefe.

La Casa de la Cultura Manuel Dositeo Aguilera –que exhibe una exposición de Marcos Pavón– se sumó a la jornada, con actividades dedicadas principalmente al público infantil.

Las actividades continuaron en la Sala Patria del Museo Provincial La Periquera, Monumento Nacional, donde se realizó una visita dirigida por los especialistas de la institución a miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el intérprete Luis Oramas obsequió varios temas a los participantes, entre ellos “Elegía a mi Comandante”.

En Birán, bajo el centenario algarrobo

En Birán, bajo el centenario algarrobo

Por Baibrama, con información del periódico ¡ahora!

Fotos Luly Legrá Pichs

En Birán, municipio de Cueto, entonces parte de la amplia provincia de Oriente, nació el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz. Era el 13 de agosto de 1926.

Para celebrar el aniversario 93 del natalicio del Comandante en Jefe, más de 700 jóvenes, aunados por la UJC, iniciaron las actividades en conmemoración a la fecha, con una acampada en Sabanilla y participación en actividades productivas, culturales y de esparcimiento. Además, se realizó una velada artística y el concierto en homenaje a Fidel.

Una fogata prendida a la medianoche esperó el aniversario, para, pocas horas después, ir hasta el hogar construido por Lina Ruz y Ángel Castro. Bajo las ramas del centenario algarrobo, símbolo del Conjunto Histórico de Birán, Monumento Nacional, los campistas se reunieron para desarrollar un acto político con motivo de esta importante fecha.

En la actividad intervinieron Melisa Curbelo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (Feem) y Yanelis Rodríguez, primera secretaria de la UJC en Holguín. Además, estuvieron presentes Ernesto Santiesteban Velázquez, primer Secretario del Comité Provincial del PCC, Julio César Estupiñán Rodríguez, Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Rachel Heredia, directora Provincial de Cultura, entre otros dirigentes y representantes en la provincia de las organizaciones de masas, estudiantiles y además, combatientes de la Revolución Cubana.

Allí un grupo de jóvenes recibieron el carné que los acreditan como militantes de la UJC y un grupo de artistas holguineros obsequiaron su arte al público presente en Birán.

Por su parte, Eliel Gómez, presidente de la Sociedad Cultural José Martí en Holguín, presentó el libro Nocaut, visita de Fidel Castro al Sur del Bronx, del puertorriqueño Julio Pabón, que narra las particularidades de la visita de Fidel a ese condado del estado de New York, en octubre de 1995; mientras Víctor Aguilera Nonell, profesor de la Universidad de Holguín, realizó una conferencia sobre el liderazgo humanista de Fidel.

Noche de Circo en el Ateneo

Por Erian Peña Pupo
Fotos Kevin Manuel Noya
El circo es alegría y diversión. Eso lo sabemos todos y a quién no disfruta de ambas cosas. Por eso cada verano volvemos al Ateneo Deportivo Fernando de Dios tras las galas estivales del Circo Nacional de Cuba, que se presenta en Holguín del 8 al 11 de agosto.
El espectáculo, con dirección general de Cirelda Medina, recorre Cuba entera y Holguín es una plaza fuerte. Las personas lo persiguen, lo comentan de boca en boca… Además, es una oportunidad que se da solo casi una vez al año, aunque en esta ocasión el Ateneo no estaba tan abarrotado como otras veces, donde era difícil caminar.


Aunque en el circo encontremos erotismo, sugestión, es un lugar para ir acompañado, en familia o en pareja, sino uno ni se divierte igual. No disfruta de la misma manera los números de hula hoop, magia e ilusionismo, los payasos, ni de las acrobacias en icario, gimnástica en mástil, los malabares, las contorsiones en trío, cintas y telas, y aquellas pulsadas con bastones y equilibrios con objetos de cada noche arrancan aplausos del público.
Esta vez, además de los artistas cubanos, presencia abarcadora, el show contó con la participación de un duo de cintas, desde Venezuela, y un juego de malabares, desde México.


El papel desempeñado por el Consejo Provincial de las Arte Escénicas también es de aplaudir. El Circo, además del Ateneo Fernando de Dios, ha hecho suyo el Teatro Comandante Eddy Suñol, coloso holguinero que este año celebra su ochenta aniversario.

Y sí, lo reconozco, fue a mí a quien se le subió sobre los muslos una payasita de medio metro a mitad del show. Eso me pasa por sentarme en la cotizada y peligrosa primera fila. Aunque creo que, de todas maneras, el próximo año trataré de repetir similar ubicación…