Como uno de los edificios distintivos de la Ciudad Cubana de los Parques, el Museo Provincial La Periquera se ha caracterizado por acoger disímiles eventos en fechas significativas y, en el cuarto aniversario de la partida física del Comandante en Jefe de la Revolución, Fidel Castro Ruz, no podía ser la excepción.
A manera de cierre, la banda provincial de conciertos, bajo la batuta de Humberto Pino Hernández, interpretó temas de carácter histórico y patriótico en homenaje al proceso revolucionario cubano. Foto del autor
Esta institución sirvió como sede para el panel: Fidel a 4 años de su partida física, en el cual disertaron los Másters en Ciencias Víctor Aguilera, Paúl Sarmiento y Minervino Ochoa, quienes trataron temas como la formación del liderazgo de Fidel, los procesos de legitimación y deslegitimación de la Revolución Cubana y la proyección internacional de este proceso revolucionario a través de la figura de su líder histórico.
Asimismo, en el encuentro la investigadora y periodista holguinera María Julia Guerra realizó la presentación del libro de su autoría Fidel como una espada refulgente, además de dialogar con los presentes sobre sus experiencias alrededor de la figura del más grande cubano del siglo XX.
A manera de cierre, la banda provincial de conciertos, bajo la batuta de Humberto Pino Hernández, interpretó temas de carácter histórico y patriótico en homenaje al proceso revolucionario cubano y su eterno líder, en el cuarto aniversario de su fallecimiento, como muestra de que Fidel sigue vivo en la memoria de su pueblo.
Como uno de los edificios distintivos de la Ciudad Cubana de los Parques, el Museo Provincial La Periquera se ha caracterizado por acoger disímiles eventos en fechas significativas. Foto del autor
Plazas, parques y salas de teatros de casi toda Cuba se han engalanado con presentaciones de la Orquesta Sinfónica de Holguín (OSH), catalogada como una de las mejores del país por los maestros Frank Fernández y Guido López Gavilán.Continuar leyendo «Ovaciones para una sinfónica veinteañera»
Con el permiso de Eugenio Marrón, encuentro título para este trabajo en su definición exacta de Ediciones Holguín, y es que este sintagma recoge 34 años de intenso bregar, dedicación, de un desandar certero por el mundo de las letras para una de las casas editoriales más importantes de la provincia y el país.
El Coro Orfeón Holguín se encargó de amenizar la mañana. Foto del autor
En el año 1886, durante la pujanza el ferviente movimiento cultural de esa década en la provincia, se creó Ediciones Holguín. En los 90, cuando el derrumbe del Campo Socialista, se pensó que no volverían a publicarse libros por la escases de recursos, y aún así surgió la Antología mínima, donde publicaron por primera vez muchos escritores de los municipios, los mismos que hoy forman parte de ese gran coro lírico de la nación. En el 2000 se tuvo que reinventar con la creación del Sistema de Ediciones Territoriales, y la inserción de la máquina risográfica mediante la que aquellos libros en blanco y negro pasaron a ser en colores. Luego, en el 30 Aniversario, se repensaron como editorial para estar acordes con los cambios, la Internet y la comunicación visual, para lo que cambiaron su perfil editorial. Los anteriores destacan como varios de los momentos más trascendentes dentro del decursar de una de las editoriales más importantes del país.
Septiembre encuentra en una amplia jornada de celebraciones por el arribo de cada nuevo aniversario de Ediciones Holguín, 34 durante este 2020, que para la ocasión encontraron inicio en el patio del Museo Provincial La Periquera, insigne institución de la provincia.
“Decir 34 años es fácil, pero vivirlos, fundar una institución que se mantiene a pesar de los pesares, una editorial inclusiva, que desde sus primeros pasos ha tenido una visión hacia el futuro, para plantearse proyectos siempre encaminados a alimentar nuestra patria mayor, que es la Lengua Española, es bien diferente”-señaló Kenia Leyva, editora de la prestigiosa institución.
“Hemos sido más que una editorial provincial, regional, una cubana en su plenitud, con más de 650 títulos que comprenden un catálogo que la avala como una de las editoriales más fructíferas y persistentes del país, con voces insustituibles, no solo cubanas, sino latinoamericanas y de Hispanoamérica toda. Voces fundamentales se inluyen en nuestros textos, como César López, Antón Arrufat, Miguel Barnet, que publicó su primer libro, Gaviotas Blancas, bajo nuestro sello”, agregó la escritora local.
Septiembre encuentra en una amplia jornada de celebraciones por el arribo de cada nuevo aniversario de Ediciones Holguín. Foto del autor
En la mañana de este martes 15 de septiembre se recordaron momentos trascendentales del devenir de la prestigiosa Casa Editorial que, al decir de sus trabajadores, se ha regido por dos grandes máximas: la martiana de “crear es pelear”, pues desde sus inicios se han mantenido en una contienda de ilusión, entrega de lo mejor de sí con calidad al lector-su meta mayor-, y la otra máxima, bíblica, universal: el germen de todo, el fruto, es el amor, con amor se trabaja: “Mantenemos los sueños de perseverar, ser mejores cada día, fundar nuevos proyectos, porque nos hemos reinventado, repensado a lo largo de todos estos años, para estar acordes con cada tiempo”, apuntó Kenia Leyva.
La jornada matutina fue propicia para resaltar el papel de de la Revista Diéresis, que celebra 33 años, única publicación de su tipo en el país, que involucra a todo el talento de artistas plásticos, con lo más destacado del pensamiento y la intelectualidad.
En los 90 comenzó a trabajar como editora y ocho años después asumió el cargo de directora. Para Lourdes González cada día es un reto frente a este colectivo: “cuento con muy buenos compañeros, yo no soy la editorial, sino las trece personas que trabajamos allí. Estoy contentísima por poder compartir con ustedes, sorteando todos los obstáculos que se nos ha deparado esta difícil situación epidemiológica. No es un aniversario cerrado, pero por la situación del país es importantísimo ratificar los valores, el esfuerzo y la disposición de nuestra Casa para continuar con su trabajo. Me satisface además la imparable creación literaria de Holguín: somos el reflejo de esta ciudad, de la nación Cuba, así como de la retroalimentación internacional y universal”.
El momento fue propicio para recordar a Alejandro Querejeta, quien tuvo la visión y convocó al primer Premio de la ciudad: con el potencial que tenía Holguín ese premio daría pie a la impresión de libros, y ello, por su parte, a la creación de una editorial.
“En este momento debo reconocer que, a pesar de la escases de recursos y lo caras que son las editoriales, hemos contado con el favor, o el deber bien entendido, de la Dirección Provincial de Cultura en la figura de Rachel García Heredia, su directora, para terminar completamente la deuda de impresión del 2019. Estoy contentísima porque pulso la sangre de los escritores y nadie ha dejado de escribir, ni siquiera Delfín Prats, que es la altura máxima poética de nuestra provincia, todos ellos confían en las editoriales y vamos a seguir avanzando. Estoy exultante, llegué a los 68 años con una plenitud que me parece que estoy en la adolescencia y encontrarme con ustedes hoy, en medio de esta situación, me llena de alegría. Felicito a todo el que ha trabajado con nosotros, así como al resto de las editoriales del territorio”, destacó la autora de Tenaces como el fuego, quien publicó por primera vez en esta editorial .
Consecuente con las nuevas ideas y gestiones sostenibles la Casa editora actualmente trabaja en un nuevo proyecto para traducir a los escritores holguineros a otras lenguas y así comercializarlos en el polo turístico. El otro proyecto es contextualizar a los lectores que siguen a Ediciones… en los derroteros contemporáneos internacionales, una retroalimentación sumamente importante en la que giran sus intereses de impresión.
“Hemos sido más que una editorial provincial, regional, una cubana en su plenitud”. Foto del autor
“Desde que comencé a trabajar en Ediciones Holguín-señaló José Luis Serrano, escritor del catálogo y editor de la institución-, entiendo el proceso editorial de otra forma: para los lectores el libro es algo muy unipersonal, cuando realmente no es así, es tan plural como un CD de cualquier músico. Al vivir este proceso he comenzado a leer de otra manera, veo las estructuras subyacentes, la composición, el diseño, las tipografías, las cubiertas, las notas de contracubiertas, todo una serie de detalles que están detrás del texto como objeto. Además he empezado a percibir una especie de retroalimentación de las personas que nos leen a manera de crítica constructiva. Es notable el compromiso e implicación en el proceso de todos los que trabajamos allí, de forma absoluta, cuando nos damos cuenta de algún error en un impreso, o los éxitos de cada publicación, se sufren o gozan en colectivo. Es un equipo pequeño que se caracteriza por un compromiso mayúsculo por la literatura”.
Un aspecto a destacar durante el conversatorio sobre Ediciones Holguín es que acompaña los tres procesos fundamentales en la concepción de un libro: la edición, la producción y la promoción, este último muy importante porque los escritores son respaldados para presentar sus obras.
Aprovechando las condiciones actuales pretenden coordinar con el Centro Provincial de Patrimonio la realización de una tertulia literaria en La Periquera, espacio simbólico de donde se presentaron los primeros libros de Ediciones Holguín y se entregó el primer Premio de la ciudad.
No importan los embates del tiempo, las pandemias, las guerras, o cualquier otra crisis, un día del año es especial para celebrar a esas personas a quienes le debemos la vida.
De la antigua Grecia constan las primeras celebraciones del Día de la Madres, cuando se le rendían honores a Rea, progenitora de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. Adquirida de esta cultura, los romanos llamaron dicha celebración Hilaria y se celebraba el 15 de marzo a través de ofrendas en el templo de Cibeles durante tres días.
Un día del año es especial para celebrar a esas personas a quienes le debemos la vida. Foto: Cubadebate
El cristianismo transformó los festejos en honra a la Virgen María, la madre de Jesús. En el santoral católico el 8 de diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, fecha que los católicos adoptaron para la celebración del Día de la Madre.
Por su parte, los ingleses, hacia el siglo XVII, realizaban un acontecimiento similar relacionado con la Virgen, denominado Domingo de las Madres: los niños concurrían a misa y regresaban a sus hogares con regalos para sus progenitoras, además, como muchas personas trabajaban para gente acaudalada y no tenían la oportunidad de estar en sus hogares, ese Domingo se le daba el día libre para visitar a sus familias.
Pero el origen contemporáneo de esta celebración se remonta a 1865, cuando la poeta y activista Julia Ward Howe, organizaba manifestaciones pacíficas y celebraciones religiosas en Boston, en donde participaron madres de familia que fueron víctimas de la Guerra de Secesión; su propuesta fue establecer un día especial como una forma de reconciliar a las partes en conflicto. De esa etapa, Ann Jarvis, activista de Virginia, viendo el éxito de las convocatorias de Howe, organizaba reuniones en donde las madres intercambiaban opiniones sobre distintos temas de actualidad.
Estos encuentros fueron periodizados al tiempo que Howe continuó trabajando por otras vías por los derechos de las mujeres y por la paz. El 12 de mayo de 1905 Ann Jarvis fallece y su hija Anna Jarvis, para conmemorar la solemne fecha, cada año organizaba un Día de la Madre el segundo domingo de mayo.
Para principios del Siglo XIX Jarvis comenzó una activa campaña en pos de reconocer oficialmente la fecha y extenderla a todo el territorio de los Estados Unidos, con base en la demanda de Howe. Por tal motivo empezó a escribir a personalidades influyentes de la época para que apoyaran su petición hasta que finalmente obtuvo el reconocimiento oficial en 1914, con la firma del presidente Woodrow Wilson reconociendo oficialmente el Día de la Madre.
Es importante recordar que aunque celebramos a las madres es mayo, hay países que asumieron la fecha en días o meses distintos, por ejemplo, en algunas partes del mundo se celebra el 2 de mayo, en otras el 10 y en otras el segundo domingo del mes. Asimismo, hay países en que se festeja en marzo, abril, agosto, octubre, noviembre o diciembre.
Independientemente del día o la fecha, lo más importante es agasajar y homenajear a nuestras mamás. Foto: Bohemia.cu
Desde su origen, la celebración del Día de las Madres en Cuba se realiza el segundo domingo de mayo, al igual que en Estados Unidos, partiendo de la tradición nacida en Filadelfia.
Independientemente del día o la fecha, lo más importante es agasajar y homenajear a nuestras mamás, manifestándoles sobre todo nuestro amor y cariño, a ellas les debemos la vida y es su apelativo sinónimo de todo el amor del mundo.
Latinos, caribeños, cubanos, nuestra sangre es esa mezcla de tradiciones, ritmos, pasión que nos provocan mover los pies cuando escuchamos la música.
¿Qué mejor forma de iniciar este 2020 que a través de un buen pasillo de casino? Por tal motivo durante la noche de este miércoles primero de enero en todas las plazas y espacios abiertos del país se convocaron a estos bailables populares.
Nuestra sangre es esa mezcla de tradiciones, ritmos, pasión que nos provocan mover los pies cuando escuchamos la música. Foto: Wilker López
Convocada por el Ministerio de Cultura, la iniciativa se centró en festejar el 61 Aniversario del Triunfo de la Revolución, fecha que coincide con el inicio del nuevo año, pero en 1959.
Dedicada además al 131 aniversario de nuestro baile nacional, el Danzón, las actividades en la Ciudad de los Parques se desarrollaron en el parqueo del Estadio Mayor General Calixto García. El populoso escenario acogió a todo aquel bailador ávido de celebrar que decidió no permanecer en casa y sumarse a los festejos, cerrados por la agrupación Sonido Caliente.
Un baile de salón creado en Cuba por el pueblo, donde confluyen diversos elementos aportados por sus antecesores en un proceso evolutivo y orgánico, es el casino, que surgió como una manifestación danzaria anónima, en el seno de las clases populares urbanas.
Un baile de salón creado en Cuba por el pueblo, donde confluyen diversos elementos aportados por sus antecesores en un proceso evolutivo y orgánico, es el casino: Foto: Wilker López
Sobrada diversión individual y colectiva provoca el contagioso ritmo que le da pie, al que no identifica ningún mito religioso y sus movimientos no tienen alguna significación particular: la dinámica contemporánea se ve reflejada en la gran creatividad y libertad de sus movimientos corporales y espaciales.
Este estilo de baile refleja hoy, con gran fuerza, el carácter propio del pueblo cubano, y constituye además una síntesis de los rasgos que nos caracterizan, como compendio de todos los componentes de la nación. Su popularidad y preferencia en el público se ha mantenido varias décadas, por lo que forma parte ya del patrimonio cultural.
Una nueva etapa supone este 2020, momento propicio para trazarse nuevas metas, establecer retos, planes, en fin, vivir.
Con un homenaje a la recién fallecida historiadora camagüeyana Elda Cento, Premio Nacional de Historia 2015, se desarrolló en Holguín la reunión extraordinaria del ejecutivo nacional de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) para debatir los asuntos internos de la organización y los derroteros en los que se enrumba la investigación historiográfica en nuestro país.
Este encuentro, dirigido por Jorge Luis Aneiros, presidente nacional de la UNHIC y subdirector de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, centró sus objetivos de trabajo sobre los acuerdos tomados en pasadas citas y el trabajo previsto para el próximo año.
Entre los puntos más sobresalientes de esta agenda se destacan: el cumplimiento del presupuesto de la Unión, así como la aprobación de la modificación del presupuesto del 2019 a partir del incremento salarial y el ajuste de otros gastos; la aprobación del proyecto de subvención nacional para el 2020; la situación de la conectividad en cada una de las filiales de la organización y el trabajo con las redes sociales; la revisión del cumplimiento de las tareas del Plan Anual de Actividades del 2019, y un análisis del Plan de Actividades para el 2020.
En este último punto sobresale la filial holguinera, al ser una de las que mayor cantidad de actividades organiza en el año. Dentro de las acciones previstas para el 2020, precisó Hiram Pérez Concepción, presidente provincial de la UNHIC, se encuentra el Evento de Jóvenes Historiadores, el Encuentro de Historiografía, la Jornada por el Bicentenario de Lucía Íñiguez Landín, el Evento Nacional de Guerras de Independencia, Jornadas arqueológicas, entre otras.
Asistieron, entre otros directivos, Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura, y Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Holguín.
No hay holguinero que dude de la magia de su tierra, ya sea encanto o embrujo, me atrevo a ir más allá, pues no solo el que aquí nació se siente atrapado, sino también el visitante, que como el mismísimo Colón, cayó rendido ante la tierra más hermosa que ojos humanos vieran.
Holguín, ínsula embrujada, es el texto que nos propone la Editorial Cuadernos Papiro con motivo de los 300 años del pueblo de este pueblo.
El rostro más lindo de Holguín es su cultura. Foto: Wilker López
En los predios de la Feria Iberoamericana de Artesanía “Iberoarte”, el Recinto Ferial Expo Holguín devino durante la tarde de domingo 20 de octubre, Día de la Cultura Cubana, en escenario propicio para la presentación de este libro que constituye una oda a la ciudad, nuestro terruño.
Como “un equipo de brujos especializados en traer a la luz maravillas del papel” catalogó el poeta Ronel González, al colectivo de Cuadernos…, quienes “concretan este proyecto en página impresa con técnicas de finales del siglo XIX y principios del XX que aún fraguan en plomo nuestras creaciones”, aseveró el escritor holguinero que incluye una de sus poemas en el libro, que además le da título.
“Este es un homenaje a la ciudad y a la nación de Martí y de Fidel, desde las familiares páginas que evocan ilustraciones recurrentes, sitios tan nuestros, tan necesarios para el holguinero como un sorbo de agua, como el aire. Uno de los grandes deberes del ser humano es honrar el lugar donde se nace”, apuntó González.
El encomiable trabajo que desde 2001 realiza la editorial no podía ser menos para esta edición donde se incluyen además poetas holguineros de renombre como Lalita Curbelo Barberán, Lourdes González Herrero, Gilberto González Seik, Alejandro Fonseca Carralero, y Quintín Ochoa.
Sobre la polémica de los últimos tiempos para insertar o no texto en un libro-arte se refirió el diseñador de Cuadernos… José Emilio Leyva, que además enfatizó en la apuesta del colectivo por emplear la palabra escrita dentro de esta edición: “Elaboramos el papel en función del libro, en este caso quisimos lograr uno que representara a Holguín, para ello utilizamos el mineral de Moa y se logró este tono arena, sepia; además se emplean iconos, símbolos y lugares identitarios de la ciudad en las ilustraciones, entre ellos la Loma de la Cruz o el Parque Calixto García. La portada es sencillamente algo emblemáticode nuestra ciudad, El Aldabón. Este texto es resultado no solo del trabajo de una persona, sino de un equipo, pero es necesario resaltar una persona que es bien importante para nosotros y que hoy no nos acompaña, Tatiana Zúñiga”, apuntó Leyva.
Este es un homenaje a la ciudad y a la nación de Martí y de Fidel. Foto: Wilker López
A la jornada vespertina asistieron las principales autoridades culturales de la provincia, cuando se destacó además que la presente es solo la primera edición del texto, pues se pretenden realizar otras bajo el mismo nombre, pero donde se contengan otros creadores que de igual forma hayan homenajeado a su terruño dentro de su obra.
Con motivo del Día de la Cultura Nacional se realizó este adelanto, pues la presentación oficial se será en abril de 2020, con motivo del Aniversario 300 del Pueblo de Holguín.
Por su parte Gilberto González Seik, antes de leer el poema que se incluye en el texto, recordó las palabras de nuestro presidente Miguel Díaz-Canel, quien expresara que el rostro más lindo de Holguín es su cultura: “una ciudad urbanística y arquitectónicamente puede ser hermosa, pero necesita para encantar como la nuestra, el rostro que le dan sus artistas, esa magia que se une a su historia y la forma en que la inventamos, fabulamos, nos la imaginamos”.
Cuando el 2 de junio de 1939 abría sus puertas a los holguineros el Teatro Wescenlao Infante, pocos imaginarían que 80 años después este coloso del art decó cubano celebraría, con el nombre de Teatro Comandante Eddy Suñol, ocho décadas como epicentro de la vida cultural de Holguín.
Como homenaje a la fecha, la dirección del Complejo Cultural Eddy Suñol y el Consejo Provincial de las Artes Escénicas han organizado una jornada de celebraciones quese proyecta durante todo el año y quetuvo un momento trascendente con la gala artística realizada este domingo 2 de junio.
Con dirección de Maricel Godoy e Isabel García Granados, la gala resultó un recorrido por manifestaciones y compañías claves a la hora de historiar al Teatro en el devenir artístico holguinero.
Compañía Codanza. Foto: Kavin Manuel Noya
La gala artística inició en el Suñol con un fragmento de Casita, coreografía del estadounidense Robert J. Priore, interpretada por la reconocida Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la Maestra Maricel Godoy. Precisamente de Maricel Godoy es la coreografía Ritmos de ida y vuelta,a partir de Lágrimas negras, de Miguel Matamoros, con voz y piano de Diego El Cigala y Bebo Valdés, puesta sobre el escenario por Codanza, que este 2019 celebra su 27 aniversario.
La Orquesta de Cámara de Holguín, con dirección de Oreste Saavedra, fue protagonista clave en la gala. Aunque las orquestas de cámara no tienen una formación concreta de instrumentos, al abarcar todo tipo de conjuntos instrumentales, la Orquestra holguinera está integrada principalmente por cuerdas: primer violín, concertinos, violines segundos, violas, cellos y contrabajo.
En un primer momento la Orquesta brilló en Camerata en guaguancó, del Maestro Guido López Gavilán; además, junto a Norberto Leyva y su grupo en Será que somos uno y al tenor Yuri Hernández, en Siboney, de Lecuona, en lo que constituyó una magníficainterpretación. Yuri y Nolberto se unieron sobre el escenario en La novia que nunca tuve, del imprescindible Pablo Milanés.
El Ballet de Camagüey fue el invitado especial de la noche de gala. Con dirección de la Maestra Regina Balaguer, presentaron el pas de deux de Cascanueces, interpretado por Rosa Armengol y Yanni García, con coreografía de Marius Petipá, montaje de Lila Martínez y música de P. I. Chaikovski.
Le continuaron el solista Nadiel Mejías, con Eres nada, tema del cantautor Gerardo Alfonso; la interprete Lucrecia Marín, junto a la guitarra de Camilo de la Peña, con Alma con alma, del imprescindible holguinero Juanito Márquez, un tema clásico de la música cubana de todos los tiempos; y César Daniel Pérez Medina, estudiante del Conservatorio de Música José María Ochoa, con la pieza para piano Estudio No. 5. Opus 42, delcompositor y pianistarusoAlexander Scriabin.
El Teatro Lírico Rodrigo Prats, verdadera institución cultural de la ciudad, realizó su primera puesta en 1961,La leyenda del beso, con dirección del Maestro Raúl Camayd, precisamente en las tablas de Teatro Eddy Suñol. En esta ocasión el Lírico holguinero presentó Los Nardos, pasacalle de la conocida opereta españolaLas Leandras, con música de Francisco Alonso y libreto de Emilio González del Castillo y José Muñoz Román. Yuliannis Sánchez, Isabel Torres, Betsy Remedios, el coro del propio Teatro Lírico, alumnos de la Unidad Docente de Canto, miembros del proyecto lírico-infantil Voces de ángeles y la Orquesta de Cámara dieron vida a Los Nardos.
Dos momentos singulares –sin dudas los más aplaudidos de una noche donde primó el talento– y que demuestran el futuro del canto lírico en una de las principales plazas del género en Cuba, fueron las interpretaciones de los niños pertenecientes al proyecto Voces de Ángeles, del Lírico Rodrigo Prats, acompañados por la Orquesta de Cámara de Holguín: José Ernesto Ojeda con O sole mio, canción napolitanacon letra de Giovanni Capurro y música de Eduardo di Capua, y Patricia Castaño, con O mio babbino caro, aria de la ópera Gianni Schicci, del italiano Giacomo Puccini.
El Lírico concluyó la velada con el Brindis, de La Traviata, de Giuseppe Verdi, interpretado magistralmente por Loreta Rodríguez y Yuri Hernández, además del Coro del propio Lírico,alumnos de la Unidad Docente de Canto, miembros de Voces de ángeles y la Orquesta de Cámara.
La gala fue, además, escenario para el reconocimiento y el justo homenaje. Diversas instituciones y organismos distinguieron al Teatro Comandante Eddy Suñol en su 80 aniversario, entre ellas el Sindicato de Trabajadores de la Cultura; la Empresa de la Música y los Espectáculos Faustino Oramas; el Ballet de Camagüey, entregado por su directora Regina Balaguer; el Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba (PCC) y la Asamblea Municipal del Poder Popular, en sus respectivos representantes; y el Comité Provincial del PCC y la Asamblea Provincial del Poder Popular, entregados, respectivamente, por Ernesto Santiesteban Velázquez, su Primer Secretario,y Julio Cesar Estupiñán Rodríguez, presidente de la Asamblea holguinera.
El Teatro, por su parte, junto con el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, entregó por primera vez la Distinción Teatro Eddy Suñol, a personas naturales o jurídicas que hayan aportado con su trabajo a la institución y a la cultura holguinera y cubana en general. Entregada por Roger Ramírez Rodríguez, director del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol, y Yanet Pérez Vásquez, presidenta de las Artes Escénicas en la provincia, recibieron la Distinción: el Teatro Lírico Rodrigo Prats; los tramoyistas de larga experiencia en la propia institución, Hipólito Velázquez y Herenio Pérez; el intérprete e historiador del Teatro Lírico holguinero, Martín Arranz Fuentes; el diseñador del Lírico, Sergio Ochoa; Luisa González Pérez, actual directora del Centro de Comunicación Cultural La Luz y en el momento de reconstrucción y reapertura del Teatro en 2011, presidenta del Consejo Provincial de las Artes Escénicas; la historiadora Ángela Peña Obregón; el periodista y promotor cultural Alexis Triana, por varios años director provincial de Cultura en la provincia; el reconocido artista de la plástica Cosme Proenza, y la cantante María Luisa Clark, una de las principales voces de Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín.