Brigada José Martí, 15 años promoviendo la cultura

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Como parte de la Batalla de Ideas, el 20 de octubre de 2004 la Plaza Ernesto Che Guevara de Santa Clara sería testigo de uno de los hechos que marcarían la vida artístico-cultural del país: la creación de las Brigadas José Martí (BJM) de Instructores de Arte.

A quince años del momento fundacional, la Brigada desarrolla del 10 al 20 de octubre una amplia jornada de celebración por tan importante fecha. En Holguín –provincia marcada por el accionar de estos jóvenes inquietos, que han llevado su arte a casi todos los rincones del territorio, desde las montañas del Plan Turquino hasta las plazas y parques en Romerías de Mayo–, el Callejón de los Milagros, perteneciente al Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, acogió el acto provincial de los instructores holguineros.

Música, declamación, arte… primaron en esta gala, presidida por Rachel García Heredia, directora provincial de Cultura; Nilser Batista, funcionario del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC); Ramón Arzuaga, director del Centro Provincial de Casas de Cultura; Yanelis Rodríguez Paneque, secretaria provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), y Yanielki Batista, presidente provincial de la Brigada, quien realizó las palabras centrales de la celebración, subrayando el legado martiano y fidelista de los instructores de arte, abanderados de la cultura y el humanismo.

El momento fue propicio para que la Brigada reconociera, por el apoyo incondicional en estos años, a la Dirección Provincial de Cultura, al Comité Provincial de la UJC, la Dirección Provincial de Educación y el Centro Provincial de Casas de Cultura; quienes, asimismo, entregaron reconocimientos a la Brigada, además del Comité Provincial del PCC.

El talento de los propios instructores de impuso: “Guajira guantanamera”, de Joseíto Fernández, en la voz de Luis Alberto Góngora, del municipio Calixto García; “Canto a Fidel”, poema de Carilda Oliver Labra, declamado por Marianela Durán; la actuación de la compañía infantil Ronda de los sueños, con una “fiesta campesina”; el “Son número 6”, de Nicolás Guillén, por Yudalis Correa, y el grupo Punto Cero, quien finalizó la gala cultural.

Dinosaurios de la plástica

Como parte de la jornada por el 15 aniversario, fue inaugurada, en el local que acogerá la sede de la Brigada José Martí de Instructores de Arte en Holguín, la exposición colectiva Dinosaurios, con obras de integrantes de la primera graduación de estos artistas.

Quienes se acerquen a la muestra, podrán apreciar la obra de Víctor Rodríguez Fernández, Yolian Correa Jiménez, Alejandro Angulo Font, Karel Santiesteban Calderón, Magdiel González Ochoa, Indira Hernández Reyes, Annia Leyva Ramírez y Aníbal De la Torre Cruz, quienes se acercan al hecho artístico desde diversas miradas y estilos.

Conformadas por graduados de las especialidades de Música, Teatro, Artes Plásticas y Danza, las BJM tienen su radio de acción en las escuelas, casas de cultura y otros espacios en las comunidades, como los proyectos culturales, las iniciativas de desarrollo local y el trabajo con los aficionados; de esta manera contribuyen a la alfabetización cultural del pueblo y a mantener el legado de las tradiciones y la identidad.

Estos jóvenes instructores “…son artistas –afirmaba Fidel– formadores de patriotas, formadores de revolucionarios y formadores de excelencias en el arte, en eso consiste su tarea”.

 

 

 

En noviembre se casa La viuda alegre

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

El añorado estreno de La viuda alegre, conocida opereta del compositor austro-húngaro Franz Lehár, por el Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín, se concretará en noviembre, como parte de las celebraciones del 80 aniversario del Teatro Comandante Eddy Suñol.

Un hermoso cartel art nouveau lo anuncia en los corredores del coloso teatral holguinero. Por otra parte, quienes tuvimos la oportunidad de presenciar la gala de apertura de la Feria Iberoamericana de Artesanía Iberoarte 2019, realizada este 11 de octubre en el Recinto Ferial Expo-Holguín, presenciamos la interpretación de varios de los temas que componen esta exitosa opereta con letras de Victor León y Leo Stein, basada en la comedia teatral L’attaché d’ambassade, compuesta en 1861 por Henri Meilhac.

Allí primó, como es característico, el talento y la versatilidad de los solistas del Teatro Lírico holguinero. Y además, por eso la invitación a inaugurar esta edición de Iberoarte, los elegantes vestuarios que el reconocido diseñador Alejandro de la Torre realizó para el estreno de La viuda alegre, subrayando los lazos de trabajo del Consejo Provincial de las Artes Escénicas y el Fondo Cubano de Bienes Culturales, organizador de Iberoarte 2019.

“Siete integrantes de mi familia han sido, en distintos momentos, trabajadores del teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín. Cuando yo era pequeño ellos me inculcaron ese gusto por el arte lírico; pero escogí otro camino, estudié Letras en Santiago de Cuba y volví dieciocho años después, luego de diez años de trabajo con el Fondo Cubano de Bienes Culturales, como artesano artista y diseñador de vestuario. Así reencontré al Teatro Lírico, para un desfile de moda realizado en 2002 diseñé una propuesta de vestuario para este colectivo; ahí volvió a nacer en mí el amor por esta formación artística”, dice Alejandro, diseñador también del vestuario de Don´t stop the music, de Codanza.

“Mi forma de trabajar es bastante peculiar, ha sido una búsqueda para ofrecer una manera de diseñar distinta a lo que hacen los demás creadores en este ámbito. Realmente, ha sido una investigación sobre el trabajo de otros creadores de mayor experiencia, que me antecedieron. En ese sentido, creo que las distintas obras del Teatro Lírico han influido más en mí; tengo como referencia el trabajo para Las Leandras, el cual realmente es un diseño maravilloso. Una de las bases de mi trabajo en La viuda alegre es recuperar el vestuario que en los años setenta usó Rosita Fornés para esta obra. Ahí encuentras piezas de artesanía muy valiosas que se han ido deteriorando, pero que pueden recuperarse o reproducirse”, añade Alejandro de la Torre, quien ha obtenido en varias ocasiones en Gran Premio Iberoarte que entrega la Feria.

“Desde el momento que se empezó a renovar el vestuario de La viuda alegre me vi en el desafío de elaborar un solo traje para tres cantantes que tienen tallas totalmente diferentes. Es como un rompecabezas de pana con pedrería, dividido en tres piezas, corsé, falda y cola; mediante sistemas de zipper y de amarres, se va adaptando al cuerpo de estas mujeres En años anteriores no importaba la talla de la soprano pues se le confeccionaba un vestuario para cada una de ellas. En este momento estamos en una época diferente, donde los materiales se encarecen y hay que limitar las producciones debido a los gastos”, rememora el director del proyecto D´ Voces y Elegancia.

Con anterioridad, el Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín presentó, las noches del 23 y 24 de noviembre del 2018, en el propio Suñol, el avant premier de la obra, una de las más importantes del género y del repertorio del Lírico. De esa manera podíamos conocer por dónde iría la puesta en escena de una opereta que contó con el propio Raúl Camayd, fundador de la prestigiosa compañía, interpretando al conde Danilo Danilovitsch.

Posteriormente se anunció el estreno para los días de las Romerías de Mayo de este año, pero no pudo concretarse. ¡Finalmente se nos casa la viuda en noviembre!, podemos asegurar convencidos. Lo hará como homenaje a los 80 años del Teatro Eddy Suñol, su casa por tradición, y para celebrar, además, el 57 aniversario de que, en noviembre de 1962, concretara un antes y un después en la vida cultural holguinera y cubana.

 

 

 

 

 

 

Abrió Feria de Artesanía IBEROARTE

 

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos Kevin M. Noya (tomadas de la web de Radio Angulo)

Con el desfile “La reina de las operetas” del diseñador Alejandro de la Torre, donde exhibió el vestuario de La Viuda Alegre, próximo estreno del Teatro Lírico Rodrigo Prats, abrió la edición 18 de la Feria Internacional de Artesanía IBEROARTE que auspicia el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en Holguín, este 11 de octubre a las cinco de la tarde.

 

Asistieron a la apertura del segundo evento más importante de comercialización de artesanías en Cuba Ernesto Santiesteban, primer secretario del Partido Comunista en el territorio; Julio César Estupiñán, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular; Rachel García, directora de Cultura y Manuel Hernández, director del FCBC en Holguín.

Hasta el 27 de octubre, en sus sedes en el Recinto Ferial Expo Holguín y la Plaza de la Marqueta, entre las 10 de la mañana y seis de la tarde, el público podrá disfrutar de diversas propuestas de más de 60 creadores de Perú, Colombia, Guatemala, México, Costa Rica, India y España; así como de 44 artesanos de nueve provincias de Cuba.

Resalta como novedad el proyecto Decoración, el cual propone, en carpas diseminadas en el patio de Expo Holguín, la comercialización de mobiliario, luminarias, cristalería y muebles sanitarios, resultado de la colaboración entre España, Costa Rica y México, según expuso Yamilé Escalona, especialista de Comunicación del FCBC en el territorio.

 

Entre las actividades colaterales del suceso se insertan desfiles de diseñadores del territorio, muestras de artes plásticas en el espacio LOTE, el lanzamiento del libro arte que Cuadernos Papiro consagra a los 300 años del pueblo de Holguín, talleres de creación infantil y la Ronda de Negocios.

El evento, que se inserta dentro de la XXV Fiesta de la Cultura Iberoamericana, está dedicado a la manifestación textil; Trinidad como Ciudad Artesanal de Cuba; Gibara, por su movimiento creador vinculado al turismo y a los 300 años del pueblo de Holguín.

Congreso de Pensamiento crece en calidad

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos: UNEAC

El Congreso Iberoamericano de Pensamiento, el más notable de los espacios de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, desarrollará su XIV edición  en Holguín, del 25 al 27 de octubre, con el acierto de una mayor cantidad de participantes y calidad de las investigaciones presentadas.

Bárbara Martínez, especialista en Proyectos de la Casa de Iberoamérica y coordinadora general de este espacio de reflexión y debate, destacó que ha aumentado el interés hacia el Congreso en toda Cuba, por lo cual en esta ocasión intervendrán más de 200 investigadores de diversas provincias, en su mayoría con el grado científico de másteres y doctores.

El encuentro que acogen nuevamente los salones del Hotel Pernik, asumirá como temática transversal El Caribe y propiciará el desarrollo de los tradicionales foros de pensamiento, género, sociodemográfico y estudios socioculturales.

Eduardo Ávila Rumayor, presidente del Comité Organizador de la Fiesta, resaltó la presentación en el Congreso del segundo número de la Revista Guayza de la Casa de Iberoamérica y del libro resultado del proyecto entre esta institución y la Embajada de España, sobre la huella hispánica en Holguín.

El Premio José Manuel Guarch del Monte 2019, con el cual se rinde homenaje al reconocido arqueólogo holguinero, será concedido en la jornada del 26 de octubre.

Trabajos relacionados:

http://www.ahora.cu/es/cultura/6560-se-acerca-la-fiesta-de-la-cultura-iberoamericana-en-holguin

http://www.ahora.cu/es/cultura/6553-iniciara-en-holguin-feria-de-artesania-iberoarte

Continúan los días de cine colombiano en Holguín

Por Vanessa Pernía Arias

Foto: fotogramas del filme Del amor y otros demonios

Con la presentación en la Sala Ateneo Cinematográfico de Holguín del filme Del amor y otros demonios, dirigido por la costarricense Hilda Hidalgo, inició la Semana de Cine Colombiano, que, con auspicio del Centro Provincial de Cine y la Embajada de Colombia, se extenderá, con las proyecciones a las 8 y 30 de la noche, hasta el 15 de este mes.

Basado en la exitosa novela del Premio Nobel de Literatura 1982, el colombiano Gabriel García Márquez, quien le regaló los derechos a la joven directora mientras estudiaba cine en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en 2003, Del amor y otros demonios cuenta con las actuaciones de Margarita Rosa de Francisco, Alejandra Barrero, Pablo Derqui, Eliza Triana Amaya y Joaquín Climet.

La película, coproducción costarricense-colombiana, se presentó en el 32 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana; el Festival Internacional de Cine de Moscú, Rusia, en su 32 cita; el Festival Internacional de Cine de Shanghái, China; el Festival de Cine Los Ángeles, en California, Estados Unidos; el Festival Internacional de Cine de Pusan, en Corea del Sur, y el Festival de Cine de Taipéi, Taiwán. Representó, además, a Costa Rica en la 25 edición de los Premios Goya en España y en la 83 de los Premios Oscar de Hollywood, en la categoría de Mejor película extranjera.

La sinopsis del filme podría ser el siguiente: Sierva María (Eliza Triana) es una muchachita curiosa que vive en la época colonial sudamericana. Por esos azares del destino, Sierva María es mordida en el pie por un perro que tiene la enfermedad de la rabia. Este mal no tiene cura, lo cual hace pensar que la niña también puede indisponerse y morir. Eso no ocurre y su padre el Márquez de Casalduero (Joaquín Climent) piensa que quizá su hija lo que está es poseída por el demonio. El Obispo de la población (Jordi Dauder) alienta esta idea y provoca que la muchacha sea encerrada en un convento con monjas. Ordena, también, que el sacerdote Cayetano Delaura (Pablo Derqui) sea el que se haga cargo de la muchacha con el propósito final de exorcizarla. Pero entre Cayetano y Sierva María nace el sentimiento más poderoso del mundo: el amor.

La película –ha comentado el crítico Enrique Posada al reseñarla– “está filmada en buena parte en Cartagena, la ciudad más hermosa de Colombia. Ha sido rodada tanto en interiores como en espacios abiertos; los segundos con luminosidad caribeña; los primeros con tonos oscuros y severos, propios de los antiguos caserones construidos por los españoles para no quedar totalmente atrapados por el trópico y para tener la ilusión de estar todavía en sus tierras natales. Hilda Hidalgo ha cuidado, diseñado y elaborado cada cuadro, como si se tratara de una pintura. Para ello ha escogido tiempos lentos, en los cuales las cámaras se detienen en los detalles. El espectador puede elegir entre ser apreciativo y dejarse llevar por la magia de las imágenes o buscar ansioso el desenlace y apagar en su mente lo que está a la vista, en busca del cuadro siguiente. De ello va a depender que logre encontrar los tesoros escondidos de esta película”.

Otros filmes integran la Semana de Cine Colombiano, entre ellos: Mateo, de María Gamboa, de 2014; Keyla, de Viviana Gómez Echeverry; La defensa del Dragón, de 2017, de Natalia Santa; Mamá, de Philippe Van Hissenhover, de 2017; El día de la cabra, de Samir Oliveros Zayed, y la infantil (animación 2D) El libro de Lila, de Marcela Rincón González.

Dramas, historias familiares, muchas de ellas relacionadas a la niñez y la adolescencia, la mayoría dirigidas por mujeres, cinco de los siete filmes, abundan en la propuesta que llegará a la pantalla de la holguinera Sala Ateneo Cinematográfico del 5 al 8 de octubre.

Excelente oportunidad esta para el cinéfilo holguinero de acercarse al reciente quehacer del séptimo arte del país que ha aportado al panorama latinoamericano la obra de directores como Víctor Gaviria, Luis Ospina, fallecido recientemente, Sergio Cabrera, Juan Felipe Orozco, Carlos Moreno, Ciro Guerra, Rubén Mendoza y Luis A. Restrepo.

 

Ronel González Sánchez: la poesía continúa desvelándome

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía del entrevistado

Publicado originalmente en la web de la Uneac

Ronel González Sánchez (Holguín, 1971) escribe muchas veces de madrugada. Probablemente las respuestas a las preguntas de esta entrevista surgieron también en la fecunda aurora holguinera, cuando la poesía insiste en desvelarlo, adquiriendo sentido las métricas, los ritmos, las palabras… Pero Ronel es, además, un escritor que interroga el pasado en diálogo fecundo, necesario; un artista cabal que busca la historia patria para nutrirse de ella, “como la mampara que descorre el poeta cuando se decide a interrogarla”.

Investigador, promotor literario, escritor para niños, guionista radial, humorista, Ronel cree que “no solo la historia se enriquece con la mirada de los poetas y narradores sino que es imperiosa”, pues es “una órbita, un odre temático, un coto significacional visitado y revisitado que de pronto muere y resucita en los cuadernos o documentos de los poetas”, añade.

Este 2019 ha sido para él un año bastante fructífero: recibió el Premio Raúl Ferrer por la Obra de la Vida como promotor de la lectura; el Premio Nacional Francisco (Paco) Mir de la UNEAC de Isla de la Juventud en Poesía y Mención en Literatura para Niños en el mismo certamen; la distinción Hijo Ilustre de Cacocum, municipio holguinero donde nació, y recientemente la Beca Ciudad del Che y el Premio Ciudad del Che en poesía, en Santa Clara.

La excusa para el diálogo fue el Premio Nacional Beca Ciudad del Che 2019 que recibió por su proyecto ¿Cómo se manda un campamento?, pero conversamos, entre otros temas, sobre la relación entre historia y poesía, en la literatura cubana y particularmente en su amplia obra.

Con el proyecto de poemario ¿Cómo se manda un campamento? acabas de merecer el Premio Nacional Beca Ciudad del Che 2019, convocado por la UNEAC en Villa Clara. Temáticamente este cuaderno se relaciona con dos de tus libros anteriores: Teoría del fulgor accesorio y La marcha de la bandera. ¿Por qué este marcado interés, palpable en estos libros, en revisitar poéticamente la historia nacional?

La historia está entre mis principales intereses creativos desde que comencé a relacionarme con la literatura. Escribí mis primeros textos en abril de 1980, en un momento nacional muy complejo que coincide con el éxodo del puerto habanero del Mariel. Recién había cumplido nueve años y mi mirada era la de un niño nacido en un remoto pueblito de Cuba, que no entendía el instante ni su sentido, pero que bajo los efectos de la atmósfera que transpiraban aquellos días, no podía evitar acudir a la hoja en blanco para enhebrar versos, que a veces rimaban y a veces no, hasta que a los doce años supe de la existencia de múltiples estrofas como la décima y el soneto, y empecé a entrenarme en la escritura métrica, muy cómoda además para narrar sucesos e intentar aproximarse a la vida y la obra de significativas personalidades.

Sin embargo, no tuve verdadera conciencia de la historia hasta que estudié Arte en Santiago de Cuba y me relacioné con estudiosos de esos temas, para percibir que la poesía cubana, sobre todo la del siglo XX, al margen de las intenciones de algunos y la concreción de ciertos poemas dignos, había marmolizado a nuestros héroes, o peor, los había fraguado en cemento y recubierto con una pátina para simular bronce. De modo que gran parte de esa escritura se tornó tan panfletaria que hasta los mismos poetas comenzaron a rehuir lo que tuviera que ver con proezas y destinos épicos o que, atormentados hasta la médula, la emprendieran con la historia desde una postura tan mordaz que tampoco dejaba margen para acercarse a esas temáticas con una mirada más ecuánime; digamos que más fiel a la verdad histórica adquirida por el consenso de muchos investigadores y la elucidación del poeta, también historiador, dispuesto además a emitir criterios, a polemizar incluso, pero dueño de armas ajenas a las reconstrucciones historiográficas, para humanizar tópicos en los que escenarios y personajes volvieran a respirar, sin el fárrago y el frívolo repentismo de una “zona literaria” de las décadas del 60 y el 70 del siglo pasado, con la intención de volver a motivar a los lectores.

Y aspirar a que los más jóvenes no vean nuestro pasado como un abominable muro de piedras pletórico de cronologías/causas/consecuencias/situaciones sociales y políticas/programas/medidas/significados/vigencias… sino como un cuerpo realmente vivo, intenso, conflictivo, contradictorio, aneblado, denigrante, dramático, burlesco, jocoso, sufriente y hermoso como somos en realidad los seres humanos. Digamos que soy de los que se aburrió de ver desaliñados bustos de Martí y se dispuso a buscar con el alma a aquel inmenso poeta enamorado y fundador de revoluciones que dijo que por Cuba se dejaba clavar en la cruz.

Los historiadores han subrayado ciertas zonas de silencio que persisten en nuestra práctica historiográfica: las primeras décadas republicanas y varias figuras del período, los años posteriores al triunfo revolucionario de 1959. Partiendo de que sin el material investigativo sería difícil la escritura literaria, ¿crees que la literatura, específicamente la poesía, puede contribuir a arrojar o esparcir un poco de luz sobre estos momentos históricos o al menos ayudar a transmitirlos, a difundirlos, de otra manera?

Hace dos décadas aproximadamente, los historiadores han ido entendiendo la necesidad de escribir mejor la historia, de acercarla más a la poesía, a la narrativa, a los géneros periodísticos y, aunque en esos rumbos algunos libros dan la impresión de ser una modalidad de collage, la escritura de la historia en nuestro país quiere desbordar lo académico, la camisa de fuerza de los datos y las cifras, fríos como una granizada sobre un techo de zinc, la elaboración de rugosos e insufribles ladrillos, porque lo reclaman a voz en cuello estos tiempos que se esfuman a toda velocidad.

Es cenital la luz que ha aportado la visión transdisciplinar y la participación de la literatura artística. No solo creo que la historia se enriquece con la mirada de los poetas y narradores sino que es imperiosa, sin ir a los extremos, claro. El historiador, junto al escritor, o integrándolo, tiene que hacer más atractiva su obra, más placentera, más entretenida, o las redes sociales, los juegos computarizados, la telefonía celular y, en general la industria global del entretenimiento de una supractivada sociedad del espectáculo, poco a poco borrarán cualquier atisbo de visión creativa del pasado, de pensamiento acerca de cualquier cosa que no sea diversión, placer sensual, inmersión frívola en un suceder que nos devora.

En los últimos años ha existido una vuelta, y no solo en la poesía, al siglo XIX cubano, a las contiendas mambisas, a los líderes revolucionarios de esos años. Eso me lleva a otra idea: las primeras décadas de la República portaron una tradición cívica y revolucionaria desprendida de la propia guerra y reflejada, por solo mencionar algunos, en la obra de Byrne, Acosta, Guillén, Villena, etc. Y en los primeros años posteriores al triunfo de 1959, la epopeya de la Sierra, la clandestinidad, Girón, fueron centro del verso: Retamar, César López, Suardíaz, Jamís, Orta Ruiz, Guillén, etc.

¿Crees acaso que la poesía cubana actual se ha enrumbado por otros senderos y dejado a un lado una mirada a la historia? ¿Crees necesaria esa mirada historicista por nuestros poetas?

El ser humano, a menos que se enajene completamente, necesita saber de dónde viene, conocer su génesis, su pasado, por eso existen los historiadores, y los poetas, desde la reflexión y el cántico, siempre han sido cúspides o complementos en/de ese megarelato. El poeta es una criatura disonante que todo lo observa, lo valora, lo dignifica, lo ensombrece o sencillamente lo desecha, por eso es tan valiosa la visión que posee y puede aportar al hecho de historiar.

Hace algún tiempo ha regresado, tímidamente creo, la historia como materia de la poesía, y dentro de ese retorno hay ejemplos meritorios por su desenfado a partir del conocimiento verdadero y otros arrimos lamentables, como es lógico, pero sí, por supuesto que es muy necesario y útil que el artista de la palabra que sigue siendo el poeta emita sus juicios de valor, vierta o condense emociones o permita que las palabras trabajen desde/sobre la historia.

Se puede ser un clásico poeta de las alegorías, los símbolos, las estructuras tradicionales, las emociones contenidas o desbordadas, la experimentación… un poeta apegado a trasparencias discursivas o a cerrazones semánticas, a “inspiraciones”, facturaciones de lo más simple, barroquismos, transposiciones y aniquilaciones sintácticas, un poeta de la gracia meridiana que habita en lo espontáneo o un poeta de ingenierías lúcidas y ondulantes, no importa porque todo eso está implicado en la multivocidad de la poesía, el asunto es que la historia, como otros, es una órbita, un odre temático, un coto significacional visitado y revisitado que de pronto muere y resucita en los cuadernos o documentos de los poetas. Tan necesaria es la historia como la mampara que descorre el poeta cuando se decide a interrogarla.

De lo anterior se desprende otra cosa: Hay quien habla no ya del fin de la utopía, sino del fin de la utopía colectiva, que es otra cosa. Incluso de arrancar de cuajo parte de nuestra tradición literaria: escribir sin mirar atrás, sin deber nada. ¿Crees que nuestra poesía está falta de épica o que la épica actual se construye/edifica/sostiene de otra manera bastante diferente?

Vivimos en el vértigo y de esa sensación nos alimentamos hoy. Es otro instante del devenir universal. Lo fugaz nos abacora (me gusta esa palabra guajira), nos reduce. No creo que, aunque confieso que me asusta un poco la velocidad con que todo se borra, sea la muerte de nada, la decadencia de la poesía mundial o cubana, la anulación de la épica, el aborto de los discursos íntimos, el cese de la comunicabilidad textual, el traqueteo paradigmático que se evapora, el fallecimiento aparatoso del sujeto lírico, el despalabro o apalabrante desenfreno místico/mítico, la desnaturalización y destierro de las emociones, la dislocación ad infinitum de la lógica, la recontramuerte de Dios…

El ser humano reacciona con alarma ante cualquier sacudimiento. Claro, te zarandean la cuerda floja y pones el consabido grito en el cielo, aunque de inmediato hagas cualquier cosa por regresar al equilibrio. Desde hace miles de años vivimos contingencias similares y reaccionamos de modos parecidos. Inventamos y reinventamos constantemente la lírica y la épica. Hoy todo ocurre, como ha sido y será. La coexistencia es extraordinaria. En el gran milagro que constituyen el universo y la vida, la poesía, mínima fracción, admite la diversidad de lo macro porque también en ella espejea lo micro. No hay que devanarse ni rebanarse demasiado la mollera (otra hermosa palabra guajira), sino fluir en sintonía porque por fortuna, o quien sabe sino como castigo cuando la expulsión del Paraíso, nos ha sido vedado olvidar. Al menos para unos cuantos, que no quiero pecar por absoluto en nada de lo que diga o escriba.

Este año ha sido bastante fructífero para ti: en febrero, el Premio Raúl Ferrer por la Obra de la Vida como promotor de la lectura; en mayo, el Premio Nacional Francisco (Paco) Mir de la Uneac de Isla de la Juventud en Poesía y Mención en Literatura para Niños en el mismo certamen; la distinción Hijo Ilustre de Cacocum, ahora la Beca Ciudad del Che y el Premio Ciudad del Che en poesía. Háblame un poco de estos premios y lo que significan en tu amplia trayectoria como escritor.

Todos los premios recibidos me producen una doble percepción de la obra creada: satisfacción e inconformidad. Por un lado me animan y por otro me sobresaltan. Como soy de algún modo un historiador no ignoro la historia de la poesía y, cuando comparo mis remedos con la potente tradición de la lírica insular me entra una desazón que no sé describir, por eso prefiero no comparar y recibo los premios con supremo agradecimiento y entusiasmo, sin dejarme cegar ni envanecer porque Cuba está llena de hombres grandes y humildes y, además, yo soy de Caguairanal, un caserío extraviado en el monte de San Pedro de Cacocum. Con un referente tan ilustre como es José Julián Martí Pérez, un poetazo humilde de la calle de Paula que vino a morir a Boca de Dos Ríos, en Jiguaní, me siento con una deuda de gratitud tan responsable que no me puedo permitir vanaglorias. Ni los premios ni los muchos libros dicen nada, o sí, hablan de una avidez incesante por crear, por ser hasta donde sea posible.

No quisiera pasar por alto tu interés investigativo acerca de la obra poética de Delfín Prats, consolidada en tu libro Temida polisemia. Estudio de la obra literaria de Delfín Prats, publicado por Ediciones Áncoras en 2016. Hablemos un poco, pues el tema daría de por sí para otro cuestionario del libro y la importancia que, para nuestro corpus poético, que es arcilla de nuestra identidad nacional, le atribuyes a la obra de Delfín.

Escribir acerca de Delfín Prats fue un reto como investigador y un acto que asumí como justicia. Delfín es un poeta cubano que con pocos textos tiene un sitio seguro en nuestra historia literaria. Como soy un lector de poesía me considero capaz de detectar dónde está y dónde no, y un hombre que escribe: Tigris arriba los argonautas cantan/el anón presta sus ojos al ave consagrada a Juno y Cnosos se extiende/ al amanecer cada fresco y cada balcón y cada cúpula en Cnosos extienden/ canción adentro bogando palmerales/ pueblos que un día me consolaron patria con jitanjáforas y güiras/ qué desnudo mi corazón cuando amanece y tiendo el velero de mis brazos un poco más allá/ no puedo contra la redondez del mundo… con ese demoledor verso final, además de otros poemas, claro, es un Poeta inobjetablemente. Alguien que admiro y a quien considero merecedor de mayor reconocimiento por parte de las instituciones culturales, porque ya tiene el premio de los lectores, que es a la larga el más importante.

Poeta, investigador, promotor literario, escritor para niños, guionista radial, humorista, asiduo a peñas y espacios literarios… Siempre tramando o maquinando algo: un libro, un proyecto, un ensayo, una entrevista ¿Ronel, cómo te las arreglas con el tiempo? ¿De todo lo anterior, si tuviéramos que dejar solo una de las definiciones, con cuál te quedarías finalmente?

Hace poco escribí que soy madrugador desde hace más de treinta años. La madrugada se conecta, de facto, con esa trabazón lúcida donde se desborda lo creacional y adquieren sentido las métricas, los ritmos, las palabras. Luego permanezco en silencio ante una multitud de libros que intentan procurarme paz, aunque generalmente solo consiguen incrementar mi desconcierto, hasta que sea nuevamente la madrugada y me apoltrone en mi claustro como un conventual del Medioevo en espera de la epifanía, porque soy poeta, estoy seguro, la poesía continúa desvelándome.

 

 

EL SEDICIOSO

 

Quebrantado y desprovisto,

el perturbador infausto,

avanza hacia el holocausto sobre un asno,

como Cristo.

 

Entra en el monte imprevisto y ajado

la confidencia.

 

Un hombre pone cadencia

a la rebeldía invasora,

y su anulación sonora paga la desobediencia.

 

En sucesión corrosiva

pasan,

confusos,

los gestos

de los caudillos expuestos

a la fobia anulativa.

 

Van,

sin otra alternativa,

hacia el montaraz peñasco amotinado,

el chubasco reconstituyente,

el miasma del hambre,

la cataplasma,

la fiebre,

el salcocho,

el asco.

 

Ante el burdo antagonista

desfilan caricaturas,

desharrapadas criaturas

en la maniobra ironista

de asumir la reconquista patriarcal,

que se acrecienta bajo la noche harapienta,

cota del día desnudo,

el ímpetu por escudo

y, al dorso, la impedimenta.

 

Soliviantadas colmenas en los trillos de la Nada.

 

Toros contra la emboscada.

 

Provisiones casi obscenas

para cantar en cadenas vivir es vivir…

 

Porfía por un cuero de jutía

curtido en los pantalones

e infectas ulceraciones que asolan la ranchería.

 

Por ciénagas,

a hurtadillas,

avanza la tropa agreste,

aunque la razón le apueste en contra,

y las pesadillas naden hacia las orillas

de la destrucción.

 

A gatas,

sobre las hiedras pacatas

que retardan las contiendas,

escudriñando las prendas de los muertos,

como ratas.

 

Cuando el monte no se abra más con odio

y no amanezca para que el mambí padezca

en la espesura macabra.

 

Cuando cese la palabra

que ordena estar al acecho

del usurpador maltrecho,

también,

por las piedras rotas,

habrá un himno hecho de gotas de sangre

y tiros al pecho.

 

Tenaz frente al vilipendio,

lejos queda el municipio,

que empuñó,

desde el principio,

el pabellón del incendio.

 

La Ciudad,

arduo compendio de afanes,

arde en la pira.

 

El esplendor no es mentira.

 

Hay un fulgor accesorio

que ilumina el territorio.

 

La patria, en sombras, respira.

 

 

 

 

VINDICACIÓN DEL PADRAZO

 

En cuanto a mí, soy una sombra que vaga pesarosa en las tinieblas. Para mí, ni un día de sol!

Carlos Manuel de Céspedes

Diario perdido,

Lunes 12 de enero de 1874.

 

Ante el frívolo barranco

que embiste casi indefenso,

el mártir de San Lorenzo

entra al honor por un flanco.

 

Lo transmutó el odio en blanco

de intrigas y proyectiles,

cuando los correveidiles

del rencor que desampara

no calcularon que Yara

menosprecia a los serviles.

 

En la escéptica maraña

de la fronda que se implica,

donde lo fastuoso abdica

y lo sensitivo daña,

es un altar la montaña

para el solemne ejercicio

del irreverente juicio,

y en su coto nada pulcro

un proyecto de sepulcro

silvestre para el patricio.

 

Cada vez que la rotunda

noche engaña al centinela

hay una campana en vela

y un jagüey que la secunda.

 

No habrá hondonada profunda

que le restaure la piel,

pero si con voz infiel

murmura turbado el viento,

desde el plácido aposento

va al monte Carlos Manuel.

 

Días de cine colombiano en el Ateneo Cinematográfico de Holguín

Por Erian Peña Pupo

Foto tomada de Internet

Del 8 al 15 de octubre, la Sala Ateneo Cinematográfico de Holguín acogerá la Semana de Cine Colombiano, con auspicio del Centro Provincial de Cine y la Embajada de Colombia.

La proyecciones –siempre a las 8 y 30 de la noche– iniciarán con Del amor y otros demonios, primer largometraje de la costarricense Hilda Hidalgo. Basado en la novela del Premio Nobel de Literatura 1982 Gabriel García Márquez, quién le regaló los derechos a la directora mientras estudiaba cine en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en 2003, cuenta con las actuaciones de Margarita Rosa de Francisco, Alejandra Barrero, Pablo Derqui, Eliza Triana Amaya y Joaquín Climet.

La película, coproducción costarricense-colombiana, se presentó en el 32 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana; el Festival Internacional de Cine de Moscú, Rusia, en su 32 cita; el Festival Internacional de Cine de Shanghái, China; el Festival de Cine Los Ángeles, en California, Estados Unidos; el Festival Internacional de Cine de Pusan, en Corea del Sur, y el Festival de Cine de Taipéi, Taiwán. Representó, además, a Costa Rica en la 25 edición de los Premios Goya en España y en la 83 de los Premios Oscar de Hollywood, en la categoría de Mejor película extranjera.

Entre los otros filmes que se presentarán en Holguín se encuentran: Mateo, de María Gamboa, de 2014; Keyla, de Viviana Gómez Echeverry; La defensa del Dragón, de 2017, de Natalia Santa; Mamá, de Philippe Van Hissenhover, de 2017; El día de la cabra, de Samir Oliveros Zayed, y la infantil (animación 2D) El libro de Lila, de Marcela Rincón González.

Dramas, historias familiares, muchas de ellas relacionadas a la niñez y la adolescencia, la mayoría dirigidas por mujeres, cinco de los siete filmes, abundan en la propuesta que llegará a la pantalla de la holguinera Sala Ateneo Cinematográfico del 5 al 8 de octubre.

Excelente oportunidad esta para el cinéfilo holguinero de acercarse al reciente quehacer del séptimo arte del país que ha aportado al panorama latinoamericano la obra de directores como Víctor Gaviria, Luis Ospina, fallecido recientemente, Sergio Cabrera, Juan Felipe Orozco, Carlos Moreno, Ciro Guerra, Rubén Mendoza y Luis A. Restrepo.

 

 

Museo Casa Natal de Calixto García convoca

Foto: Wilker López

El Museo Casa Natal de Calixto García convoca a los holguinero que posean objetos, documentos, libros u otras piezas museables con más de 50 años de antigüedad vinculados fundamentalmente a las gestas independentistas y al proceso revolucionario, a formar parte de la exposición Son las familias las raíces de los pueblos, en el contexto de la jornada por la Cultura Nacional.
Los interesados pueden llamar al 24425610 o pasar por el Museo Casa Natal de Calixto García, calle Miró, 147, esquina a Frexes, Holguín.

Los Beltas y la Década Prodigiosa en el “Suñol”

Por Rosana Rivero Ricardo

Fotos Wilker López

Con un gran concierto en el Teatro Eddy Suñol, dedicado a los 80 años de esta importante institución cultural de la provincia de Holguín, celebrarán Los Belta sus 33 años de recorrido musical en la defensa de la música de la llamada Década Prodigiosa, este 5 de octubre en la noche.

La banda, integrada en la actualidad por 5 músicos y dos cantantes, interpretará 22 temas de reconocidos grupos y solistas de la época como The Beatles, La Fórmula V, Los Diablos, Los Dan, Claudia y Massiel, según comentó en conferencia de prensa Roger Portelles, director del conjunto, desde hace casi 20 años.

Aproximadamente una hora y 40 minutos durará el concierto, el primero que realizan Los Beltas en el “Suñol”, para el cual está previsto un diseño escenográfico y un renovado sistema de luces que reflejarán el ambiente de los conciertos de la Década Prodigiosa.

Deisy Días, representante del colectivo, resaltó que el desempeño de la agrupación en estos 33 años les ha permitido mantener peñas habituales en diferentes espacios de la provincia como El Colonial, de Gibara; El Patio del Bolero, La Casa de la Trova, el Centro Cultural Bariay y la Caverna de Los Beatles, en la ciudad de Holguín.

Añadió que son numerosos los seguidores de Los Beltas, algunos agrupados en clubes de la Década Prodigiosa diseminados por toda la provincia, cuyos encuentros amenizan con su música, y quienes los siguen en sus presentaciones en fiestas populares y jornadas de la cultura.

La agrupación surgió el 2 de octubre de 1986 con el objetivo de cultivar y difundir la música de The Beatles. Posteriormente amplió su repertorio con temas de populares agrupaciones de la Década Prodigiosa.

 

Casi a las puertas, 25 Fiesta de la Cultura Iberoamericana

Por Vanessa Pernía Arias y Erian Peña Pupo

Foto: Wilker López y cartel cortesía de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana

La XXV edición de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana se realizará del 24 al 30 de octubre en la provincia de Holguín, bajo el lema El Caribe en Iberoamérica: la utopía de lo posible.

Esta edición estará dedicada al 180 aniversario del natalicio del Mayor General Calixto García, los 60 años de la desaparición física de Camilo Cienfuegos, el centenario del fallecimiento del escritor canario Benito Pérez Galdós y a los 300 años del pueblo de Holguín.

En conferencia de prensa, realizada en la Casa de Iberoamérica, institución organizadora de la Fiesta y que celebra su 26 aniversario el próximo 23 de octubre, Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa, y miembros del Comité Organizador de la Fiesta, caracterizaron los principales espacios de esta edición, entre ellos: el XIV Congreso Iberoamericano de Pensamiento, la Feria de Artesanía Iberoarte, del 11 al 27 de octubre, el Coloquio Iberoamericano de Letras, Audiovisual Iberoamericano, Iberocuento, las Brigadas Internacionales de Solidaridad, la Fiesta Campesina, los Centros Culturales, el Pasacalle Iberoamericano, las presentaciones en el Teatro Comandante Eddy Suñol y el tradicional viaje a cayo Bariay, en el municipio Rafael Freyre.

Aproximadamente 162 delegados –de ellos 58 artesanos de Iberoarte–, residentes en 16 países, participarán en la Fiesta, entre los que destacan Venezuela, España, Perú, Costa Rica, Trinidad y Tobago, México, Ecuador, Estados Unidos, Haití, Chile, Italia y Panamá.

De México asistirá la intérprete Ivette Ríos y la joven Dj Fei Vega; de España, los jóvenes y populares músicos De Marco y Kiko y Sara; mientras de Estados Unidos participarán Bob Michales, León Quincy Allen, y la Original Chicago Blue All Stars, entre otros. También destaca una amplia delegación de Haití. “Que participen estos delegados estadounidenses, interesados en conocer las experiencias culturales cubanas y el trabajo artístico comunitario, es también una manera de enfrentar el bloqueo estadounidense a nuestro país”, subrayó Eduardo, presidente del Comité Organizador.

El Congreso Iberoamericano de Pensamiento, esta vez en su XIV edición, “ha demostrado su crecimiento”. Se realizará del 25 al 27 de octubre y cuenta, entre sus principales momentos, con la entrega del Premio de Investigación José Manuel Guarch Delmonte.

El Congreso contará con más de 200 delegados de varias provincias del país y países como Estados Unidos, El Salvador, Italia, México y Costa Rica. Realizará, asimismo, foros dedicados, entre otros temas, al Pensamiento Social, Estudios de Género, Caribe, Procesos Artísticos, Estudios Sociodemográficos, Un mundo mejor y una Jornada Arqueológica.

En el Congreso, con sede en los salones del Hotel Pernik, se presentarán los recientes libros ganadores del Premio Guarch Delmonte, el volumen Huella y memoria hispánica en Holguín, de un colectivo de investigadores de la Casa, y el No. 2 de la revista Guayza.

Destacan, asimismo, invitados de varias provincias del país: los guantanameros del Nengón de Imías y la Compañía Babul; el Ballet Folklórico de Oriente, la Steel Band de El Cobre y el proyecto Ojos, de Santiago de Cuba; la Tumba Francesa de Sagua de Tánamo, en Holguín; Rumbatá, de Camagüey; la compañía de danza Rosario Cárdenas, las intérpretes Tania Pantoja y Ivette Cepeda, y Vocal Renacer, de La Habana, entre otros.

Ávila Rumayor comentó, además, que en la conferencia de prensa que el próximo 8 de octubre, en el capitalino Hotel Habana Libre, se reconocerá a varias instituciones y se entregará la Distinción Casa de Iberoamérica a la Doctora María Dolores Ortiz y al historiador Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí.