Beethoven 250

 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Parra

Como parte de las presentaciones por su 20 aniversario y en lo que podríamos catalogar como un suceso en la vida cultural holguinera de los últimos meses, la Orquesta Sinfónica de Holguín (OSH) realizó el concierto Beethoven 250 este 12 de diciembre en el Teatro Eddy Suñol, con el alemán Michael Elvermann como director invitado. 

La Orquesta –integrada en su mayoría por jóvenes músicos, bajo la batuta titular de Oreste Saavedra– se creció como colectivo frente a las complejidades de un concierto que recorrió la obra del importante compositor, director de orquesta y pianista alemán Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770-Viena, 1827), desde el clasicismo vienés, cuyo último gran representante se considera precisamente, hasta el romanticismo que logró trascender para influir, no solo a lo largo del siglo XIX, sino en la historia de música siguiente. 

De Beethoven, la Sinfónica holguinera interpretó Tres contradanzas; un aria (del personaje Florestan) de la ópera Fidelio, la única compuesta por el alemán, estrenada en 1805 y ejemplo del estilo de transición que consideró el clasicismo como agotado, tratando, para salir del modelo, de plasmar en la creación musical diferentes emociones; y la Sinfonía No. 8 en fa mayor (Op. 93), una obra que, con influencias de Joseph Haydn, sobre todo en su primer movimiento, semeja un grato adiós al mundo clásico. 

Pero el homenaje no solo quedó en la música del autor de la famosa Novena Sinfonía, sino que Michael Alvermann dirigió a la OSH en obras del austriaco Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y del compositor italiano de ópera Giacomo Puccini (1858-1924). Del primero: Laudate Dominum KV 339 Nr. 5, que posee un solo de soprano con coro, y es la quinta parte de seis en una pieza más larga conocida como la Vesperae solennes de confessore; selecciones de la ópera La flauta mágica, con dos arias, y de la ópera bufa Las bodas del Fígaro, también con otras dos arias. De Puccini, selecciones de la ópera Turandot y de la ópera cómica Gianni Schicchi (con el conocido O mio babbino caro).

Es de destacar en Beethoven 250 –concierto de comuniones, de diálogos posibles y necesarios en pos del arte, que contó con el apoyo de la embajada de Alemania en nuestro país y la presencia de la Excma. Sra. Heidrun Tempel, embajadora de este país europeo en Cuba– la participación de jóvenes cantantes que interpretaron las complejas arias del concierto, muchos aun estudiantes de Canto Lírico de la Universidad de las Artes (ISA) en Holguín, vinculados al Teatro Lírico de Holguín Rodrigo Prats: las sopranos Dianelys Torres, Senia López Camejo, Ilian Scrich Meneses y Dania López, los tenores Camilo Hijuelos y Héctor Rodríguez, y el barítono Carlos González. Y además, en el Laudate Dominum, el coro del Lírico, dirigido por Damaris Hernández. 

Michael Elvermann (1964) es licenciado en clarinete y máster en música, en la especialidad de dirección orquestal. Clarinetista solista de la Orquesta Sinfónica de Oriente y miembro de la Uneac, Elvermann ha integrado la Orquesta de Radiodifusión y ópera en Alemania, y trabaja como docente del ISA en Santiago de Cuba, donde reside. 

La OSH ha sabido labrarse con trabajo y calidad de sus presentaciones un nombre en el panorama sinfónico de la isla, abriéndose paso muchas veces contra todo tipo de adversidades cotidianas. Ese nombre ha venido de la mano de numerosos conciertos, ambiciosos muchos, con lo mejor del repertorio internacional y del país; y además de proyectos múltiples, ocupando plazas, teatros, bibliotecas, parques (como las Fiestas sinfónicas bajo el atardecer del parque San José y su Angelote protector). Al mismo tiempo han llevado la batuta de la Orquesta importantes directores del país y otros tantos extranjeros invitados, entre ellos Leo Brouwer, Iván del Prado, María Elena Mendiola, Enrique Pérez Mesa, Guido López-Gavilán, Joaquín Betancourt, Bernard Rubenstein (Estados Unidos), Zhang Yi (China), Guillermo Villareal (México) y Walter Themel (Italia). Desde el foso del teatro o el escenario, han acompañado lo mismo al Teatro Lírico Rodrigo Prats que a importantes solistas como Frank Fernández, que es su Solista Emérito, Vicente Monterrey, Gerardo Alfonso, Harold López-Nussa, Aldo López-Gavilán, Augusto Enríquez, el grupo Compay Segundo, Rubén González y Joaquín Clerch.

Beethoven 250 –que resultó un homenaje a una inmensa obra reflejo de la lucha interior del compositor: la pasión, la dinámica, el contraste, elementos que de por sí no eran ajenos, pero que en sus manos se convirtieron en pautas para el nuevo estilo musical– nos demostró la alta valía de la Orquesta Sinfónica de Holguín en sus dos décadas. 

 

Distinción Casa de Iberoamérica para el ICAP en su 60 aniversario

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

La Distinción Casa de Iberoamérica, creada por esta importante institución holguinera, fue entregada al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) en manos de su presidente, el Héroe de la República de Cuba Fernando González, a propósito de su 60 aniversario. 

Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa, reconoció en la entrega de la Distinción la labor del ICAP y su apoyo al quehacer sostenido por esta institución durante casi 27 años. “En esta lógica de unidad y acompañamiento es que seguiremos haciendo Revolución”, añadió. “Mientras exista la Casa va a existir el ICAP y nuestra colaboración, que es fruto de la Revolución cubana”, subrayó por su parte Fernando González. 

Asimismo, Fernando y Lupe Isabel Fernández Ramírez, delegada del ICAP en la provincia, recibieron un reconocimiento otorgado por la Dirección Provincial de Cultura, de manos Rachel García Heredia, al frente del Sectorial en este territorio oriental. 

Además, en una actividad que contó con el talento artístico de la Brigada de Instructores de Arte José Martí en Holguín y la presentación del reportaje Hermano mayor, de la periodista Beatriz Galván, el ICAP entregó una placa conmemorativa por sus seis décadas de fundado a un grupo de instituciones culturales, entre ellas las propias Dirección Provincial de Cultura y la Casa de Iberoamérica, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), la Sociedad Cultural José Martí, el Centro de Comunicación Cultural La Luz y el sello Cuadernos Papiro. 

Con anterioridad fue inaugurada por el propio Héroe de la República de Cuba, quien se interesó por el funcionamiento y el trabajo de la Casa, la exposición infantil 60 ICAP Abrazando la Amistad, con obras del concurso homónimo, en el cual los pioneros, “guiados por los instructores de arte han puesto su creatividad en cada una de las obras que componen esta exposición” y que resultan piezas “llenas de colores y técnicas mixtas que reflejan la alegría e imaginación creadora de estos pequeños artistas”. 

El ICAP surgió el 30 de diciembre de 1960 bajo la guía del Comandante en Jefe Fidel Castro, con el objetivo de dar a conocer al mundo el triunfo de la Revolución Cubana y su obra transformadora. A lo largo de estos años Cuba ha estrechado lazos de amistad con muchos países, mostrando su colaboración y solidaridad en cada uno de los escenarios. 

 

Ampliará Fondo de Bienes Culturales en Holguín cartera de productos exportables

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Facebook FCBC Holguín

Con la finalidad de ampliar las opciones de exportación e importación, el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en Holguín desarrolló este martes una ronda de negocios con representación extranjera y creadores cubanos de las formas de gestión no estatales, como parte de la Feria Nacional de Artesanías, evento que se realiza en esta ciudad hasta el próximo día 13.

Esta nueva estrategia parte del diseño económico social implementado en el país para paliar la crisis mundial, intensificada por la propagación de la Covid-19, e impulsar nuevas formas de gestión, para lo cual la empresa creó un equipo de trabajo nombrado Grupo de Nuevos Negocios, encargado de organizar, orientar y desarrollar esta actividad, explicó Yamilé Escalona Arias, especialista en Comunicación del FCBC en la provincia.

En esta ronda de negocios, realizada en el Recinto Ferial ExpoHolguín, se dieron a conocer variadas ofertas de comercialización en las áreas publicitarias, marketing, venta de equipamientos tecnológicos, mobiliarios y materias primas, así como otros bienes y servicios legitimados en el mercado nacional e internacional, principalmente en países como España, Perú y Cuba.

Eduardo Alfonso Sablón, creador independiente del Fondo y uno de los artesanos que propuso diseños de rejillas para los canales de reboso de las piscinas en los hoteles como el Brisas Guardalavaca, aseguró que la ronda de negocios permitió mostrar ejemplos de sus producciones que demuestran que en Cuba existen vías para la sustitución de importaciones con talento local. 

Se prevé, además, que estos nuevos servicios se comiencen a implementar a inicios del año próximo, pues requiere la preparación de varios procedimientos a través de la oficina del Grupo. 

La primera exportación de productos que realizará el FCBC en esta provincia se llevará a cabo por la casa de libros-arte Cuadernos Papiro, con un título que homenajea al artista baracoense Rafael Mosqueda, precisó Manuel Arias, director del sello.

El FCBC holguinero es una de las entidades más importantes en el desarrollo artístico y comercial de la provincia, lo que le posibilita prevalecer con éxito dentro del movimiento creativo y socioeconómico en el país; asimismo organiza cada año la Feria Internacional de Artesanía Iberoarte, con importantes resultados e ingresos (Con información de la ACN). 

Artex en Holguín se prepara para la exportación de bienes y servicios de las formas de gestión no estatal

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos tomadas de Internet

La sucursal de Artex en Holguín, con una amplia cartera de clientes y proveedores, y con más de 30 años de experiencia en la exportación de bienes y servicios, se alista para ofrecer prestaciones en esta rama de la economía a artesanos, artistas, cooperativas no agropecuarias y trabajadores por cuenta propia.

Rafael Cristo Díaz, especialista en Comunicación y Marketing de la empresa, explicó en exclusiva a la ACN que existen productos con gran potencial para la exportación, entre ellos la artesanía, mobiliarios, juguetes, talabartería, restauración, cristalería y tapicería.

Entre los requerimientos para poner en práctica estas acciones exportadoras a través de Artex, las Formas de Gestión no Estatal (FGNE) tendrán que disponer primero de cuentas corrientes en Moneda Libremente Convertible (MLC), mediante tarjetas magnéticas.

Del ingreso que se reciba por la exportación solamente se descontará un pequeño margen comercial por la empresa estatal que brinda la posibilidad de vender, así como se descontará el resto de los gastos que estén asociados a la operación; y a su vez la forma no estatal podrá retener las divisas necesarias para su reaprovisionamiento, a fin de seguir produciendo y exportando, precisó Cristo.

Estos procedimientos mercantiles se regirán por la Resolución 315 del 2020 del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, que aprueba el reglamento para las relaciones comerciales en las operaciones en MLC entre las entidades autorizadas a realizar actividades de comercio exterior y las formas de gestión no estatal.

Las relaciones entre las empresas autorizadas y las FGNE se establecerán a través de un contrato, lo que les permitirá exportar o importar bienes certificados por su nomenclador y, en el caso de los no comprendidos en este, deberán solicitar permiso para estas actividades al Ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, acorde a los procedimientos legales establecidos, añadió.

Toda la documentación para realizar estas actividades deberá ser enviada a la sucursal que tenga dentro de su objeto social los servicios, y en el caso de los bienes, a la Agencia Soy Cubano; además dichas entidades deben, de conjunto con los Gobiernos locales, hacer un levantamiento de las FGNE que estén en su territorio que tengan potencial y estén relacionados con el producto cultural.

Los beneficiarios de estas prestaciones recibirán, en las cuentas en MLC que se habiliten al respecto y de conformidad con lo establecido por el Banco Central de Cuba, el 80 por ciento del ingreso percibido por la entidad exportadora, una vez deducidos los costos de operaciones y el margen comercial.

Puntualizó el especialista que las entradas obtenidas luego de las operaciones de comercio exterior proveniente de una FGNE a las sucursales de Artex, se tomarán en consideración para la asignación de productos y la venta tanto en la red de tiendas como en los centros culturales.

Holguín es actualmente una de las provincias cubanas con mayor potencial en este sentido, con más de 75 formas definidas para la exportación de bienes y servicios, logrando importantes alianzas y encadenamientos productivos entre la empresa estatal y la no estatal (Con información de la Agencia Cubana de Noticias, ACN).

Nuevos espacios compartidos de Eduardo Leyva

Nuevos espacios compartidos de Eduardo Leyva

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Las piezas reunidas en Espacios compartidos II, antológica exposición personal de Eduardo Leyva (Holguín, 1956) inaugurada en el Centro Provincial de Arte, “desde sus dibujos iniciales hasta las pinturas más recientes, comparten como características comunes su impecable factura, el sensible y siempre ajustado uso del color y las texturas, un oficio depurado y seguro, y la poesía que emana de las formas puras, donde el paisaje, ya sea urbano o rural, se ha reducido a sus elementos esenciales. Ellas son, en su exacta materialidad, el testimonio palpable de casi cuatro décadas de ejercicio de arte y la herencia que Eduardo Leyva dejará, sin dudas, a las generaciones futuras”, escribe el investigador y crítico Martín Garrido en las palabras del catálogo de esta. 

Espacios compartidos II está integrada por 82 obras, comprendidas entre los años 80 y la actualidad y abarca dibujos, grabados y pinturas que nos reafirman a Leyva como un gran paisajista (urbano y rural, aunque la primera abunda en los últimos años) que desde sus esencias se sostiene en los terrenos de la abstracción contemporánea en Cuba.

Las obras más recientes de Eduardo Leyva la conocíamos de diferentes exposiciones colectivas, y nos confirman –al verlas aquí reunidas– que su abstracción es eminentemente arquitectónica, urbana, aunque incorpore la figuración mediante el uso del collague. Incluso desde los propios títulos ancla este urbanismo en varias piezas.

El descubrimiento –al menos para mí– son sus primeras piezas, firmadas en la década de los años 80, y los grabados de fines de siglo e inicios de este milenio. “En medio de la efervescencia de aquellos años, cuando el arte joven derriba las barreras impuestas arbitrariamente para mantener el arte en una especie de limbo oficioso y asimila, para expresarse, lo mejor que el arte internacional estaba dando a conocer, los paisajes creados por Eduardo Leyva comparten la mirada fresca y desprejuiciada de toda aquella década. Son, en su mayoría, dibujos, logrados a base de líneas firmes y limpias, que nos recuerdan las sutilezas del arte oriental y donde el paisaje local se revela como un microcosmos cargado de poesía y ausente de elementos documentales. Ya está presente aquí su intención de ir a las esencias, dejando a un lado todo lo anecdótico”, añade Martín. 

Esta mirada fresca y desprejuiciada, que explora desde la sutileza de la línea las posibilidades de un paisaje más poético y metafórico que real, más sugestivo que palpable, la encontramos también en los grabados de los años 90, etapa que resultó una especie de resurgimiento del arte holguinero, gracias al quehacer de una nueva hornada de creadores, egresados de las aulas de la Academia Profesional de Artes Plásticas El Alba y del ISA, y del trabajo de las instituciones culturales de la provincia y los eventos.

Aquí Leyva se nos muestra como un exquisito grabador y un colorista hábil como pocos, que aprovecha las posibilidades de la colografía y del auge de esta disciplina en Holguín, en piezas bajo el nombre genérico de “El huevo”, “Restauración de la memoria”, “Tendederas”, “Metamorfosis del entorno”, “Entre columnas” y “Espacio vital” (lo figurativo da paso a una visualidad fresca, vigorosa, fuerte en lo elemental de los trazos y en las posibilidades de la experimentación con las diferentes técnicas del grabado). 

En estas piezas, como bien escribe Martín Garrido, se reiteran elementos de una tendencia que cobra una importancia capital en su obra, la abstracción, específicamente la abstracción geométrica, y que palpamos en los cuadros más recientes, expuestos en la Sala principal del Centro de Arte. Desde la pintura, ya no el grabado, Eduardo Leyva articula sus paisajes urbanos, sus ciudades, sus arquitecturas cotidianas, con influencia de maestros como Piet Mondrian, Kazimir Malévich, Wassily Kandinsky, Pablo Picasso, Jackson Pollock y los concretos cubanos de los años 50, entre otros, pero subrayando el logro de una poética personal que lo distingue en el contexto. 

Graduado de la Escuela Nacional de Arte, en 1976, y del Instituto Pedagógico de Holguín en 1992, Eduardo Leyva es un creador con amplia experiencia artística y pedagógica. Ha impartido talleres y conferencias sobre impresión gráfica en diferentes soportes en México, España y Canadá, y su obra se encuentra en colecciones de varios países. 

Esta muestra, curada por Bertha Beltrán, constituye, además, un reconocimiento a la labor creativa, pedagógica y de promoción desplegada por Leyva durante casi cuatro décadas, desde la Brigada y la Asociación Hermanos Saíz, la Uneac y El Alba; y “sirve al propósito de la institución –subraya Yuricel Zaldívar, directora del Centro de Arte– por mostrar los referentes de la plástica local que hablan de su historia, de momentos que han sedimentado su legado, aspectos pocos conocidos para las nuevas generaciones y el público que se acerca por primera vez a las artes visuales del territorio”. ¡Bienvenidos entonces los nuevos espacios compartidos y abstractos de Eduardo Leyva!

Viaje holguinero con los músicos de Bremen

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López

Varios de los niños de mi generación crecimos tardíamente con las creaciones de los estudios de animación soviéticos Soyuzmultfilm: Erizo en la niebla, ¡Me las pagarás! (El lobo y la liebre), Cheburashka y El misterio del tercer planeta eran repetidos por la televisión cubana, de entonces solo dos canales, junto a los animados cubanos y las viejas producciones de Disney. Digo tardíamente porque no fueron tan comunes –y por tanto la añoranza es menor– que en la generación anterior, la que tuvo su infancia en los 80. Ya a finales del siglo e inicios del próximo milenio, eran menos frecuentes verlos. 

Uno de aquellos animados fue Los músicos de Bremen, producido por la Soyuzmultfilm en 1969 y que tuvo sus secuelas en Sendero de los Músicos de Bremen (1973) y Los Nuevos Músicos de Bremen (2000), basados libremente en el cuento de los hermanos Grimm. En esos años vimos también otra versión de aquella peculiar historia de cuatro animales músicos: Los trotamúsicos, serie de la televisión española (TVE) en 1989 con 26 episodios, creada por el historietista Cruz Delgado y que se mantuvo una década en su parrilla. 

Pensaba en esto –y en las versiones de mi padre, cuando yo era un niño, con sombras chinescas creadas con sus manos en el techo del cuarto– cuando disfrutaba el más reciente estreno de la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, precisamente Los músicos de Bremen, presentado en la sala Alberto Dávalos del Teatro Eddy Suñol de Holguín; y que me reafirmó que, además de ser uno de los colectivos de su tipo más importantes en el país, Palabras al viento explota en su trabajo la experimentación con la oralidad y también las posibilidades que los recursos escénicos le aportan a las obras. 

No es –como he escrito en más de una ocasión– un colectivo de narradores orales en el ámbito más restrictivo del término: Los músicos de Bremen, con dirección general de Fermín López y artística de Yeriber Pérez, desborda estas clasificaciones, aunque en menor medida que otro de sus estrenos recientes, Confesiones, para volverse más minimalista, más de las expresiones del cuerpo y las capacidades interpretativas de los actores (subrayar que con esta puesta lograron uno de los objetivos de trabajo del grupo: que uno de sus actores, Yeriber en este caso, fuera capaz de dirigir alguna de las obras). 

Bastan solo dos narradores sobre el escenario, Blanca Isabel Pérez Ricardo y Lainier Verdecia Blanco, para que las peripecias de cuatro personajes animales (un burro, un perro, un gato y un gallo) que huyen de sus hogares y del maltrato de sus amos, en busca de la ciudad alemana de Bremen, donde piensan incorporarse a su banda de conciertos, encuentren justo asidero en la narración oral y sus posibilidades, gracias también al arreglo de la maestra mexicana Sara Zepeda y a la estética que define el grupo. 

Ambos actores aprovechan sus capacidades musicales e interpretan los instrumentos que caracterizan a los personajes en escena: guitarra, flauta, pandero y el “latófono” (este último, cuenta Fermín, lo hicieron a partir de un juguete artesanal consistente en latas de conservas o similares, unidas mediante una cuerda, que al ser pulsada emite sonidos). Lainier Verdecia es, además de actor, un reconocido cantautor joven de la ciudad. 

De todo esto se pertrechan para entregarnos una obra divertida e ingeniosa, que rescata el clásico que muchos padres disfrutaron y que ponen hoy al alcance de los niños. Lo hacen –y ahí parte de su atractivo– incorporando aquellos juegos infantiles hoy casi en desuso, que los pequeños de mi generación y las anteriores, ingenua y felizmente, practicábamos en el barrio o en el patio de la escuela y que hoy, ante la avalancha del Internet y los teléfonos celulares desde edades cada vez menores, son escasos. Cada juego da pie a las peripecias de los personajes, al desenvolvimiento dramatúrgico, a las búsquedas que, en la propia dirección artística, asume un colectivo que, desde sus primeras puestas, han apostado por la interacción con el público y lo lúdico.

Con un diseño de vestuario atractivo y una escenografía aún más minimalista que hace que los instrumentos se “conviertan” con una chispa de imaginación en personajes de la historia, Palabras al viento –ganador, entre otros reconocimientos, del Premio de la Ciudad de Holguín en tres ocasiones (2014, 2017, 2019), el Juglar Honorífico de la Uneac y el premio Contar la vida–, nos recuerda a través de Los músicos de Bremen el valor de la amistad y la perseverancia y sobre todo, la necesidad de seguir cada uno los sueños. 

 

Historiadores holguineros analizaron los retos y perspectivas de la Unhic en 2020

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

Con la presencia de Jorge Luis Aneiros Alonso, presidente de la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic), se evaluó este sábado en Holguín el trabajo, retos y perspectivas de la filial provincial, que cuenta con más de 300 asociados, distribuidos en 22 secciones de base. 

Aneiros Alonso precisó objetivos prácticos que centran el trabajo de la filial y destacó el quehacer de los asociados locales, vinculados a la promoción del ideario revolucionario desde múltiples perspectivas. 

Además, en este espacio se ratificó la Declaración de apoyo a la Revolución y en defensa de la soberanía ante los que pretenden subvertir la sociedad cubana, firmada por el secretariado nacional de la Unhic, a la cual se sumaron los historiadores holguineros presentes. 

Se destacó el repudio a la postura injerencista del imperio estadounidense y la de aquellos que en Cuba y fuera de su patria le rinden pleitesía y se enrolan en acciones desestabilizadoras y campañas mediáticas, así como la posición del Ministerio de Cultura de no dialogar con los que se sirven y benefician del gobierno de Estados Unidos.

En este sentido, puntualizó Aneiros Alonso, no se pueden librar batallas con instrumentos vencidos, pues se debe poner la comunicación en función de los intereses de la patria, a partir de una política acertada e inteligente, destacando el potencial intelectual y el crecimiento tecnológico de Holguín en estos aspectos.

Durante la Asamblea Provincial de Balance, donde también estuvieron presentes Hiram Pérez Concepción, presidente de la Unhic en Holguín; Rosa María Ráez Abigantú, miembro del Buró Provincial del PCC; Rachel García Heredia, directora del sectorial de Cultura, y más de 60 delegados, se analizó la labor de la filial en el 2020.

Pérez Concepción resaltó el trabajo unido de cada base en los municipios, reconociendo las acciones de socialización histórica y científica, el impulso de los programas investigativos, la participación en eventos de relevancia nacional, y la gestión del conocimiento en otros espacios de debate y publicaciones digitales e impresas.

También puntualizó las relaciones profesionales y los convenios que se han logrado con instituciones culturales y académicas, como la Universidad de Holguín, la Uneac, la Casa de Iberoamérica y la Sociedad Cultural José Martí, además del trabajo sostenido de la editorial La Mezquita, con más de 15 títulos publicados durante el año, y sus iniciativas hacia la profesionalización, demostrando sus resultados en eventos como la Feria Internacional del Libro de este año. 

Durante este espacio de diálogo también fueron reconocidos aquellos historiadores que con su obra han contribuido al desarrollo de las ciencias historiográficas y a la preservación del patrimonio local.

Fundada el 7 de diciembre de 1981, la Unión de Historiadores de Cuba agrupa a los profesionales cubanos que trabajan relacionados con la investigación, la docencia y la divulgación de la historia nacional, así como la conservación del patrimonio histórico y cultural.

 

 

 

Sencillamente Ángel Augier en su 110 aniversario

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor y fotogramas del documental Sencillamente Ángel

Como recordación a la vida y obra del reconocido intelectual cubano Ángel Augier Proenza en el 110 aniversario de su natalicio, la sede provincial de la Uneac acogió la presentación del documentalSencillamente Ángel, perteneciente a la serie Cuando asalta la memoria, realizada por Telecristal y la productora Taguabo de la Uneac, con dirección de Alfonso Bandera.

El documental, con asesoría de Pablo Guerra, dirección de fotografía de Frank Batista yguion del propio Bandera, revisita momentos importantes de la vida del poeta, ensayista, crítico literario y periodista, nacido en el poblado holguinero de Santa Lucía, actualmente cabecera del municipio Rafael Freyre, el 1 de diciembre de 1910. Con conduccióndel historiador Armando Cuba, presidente de la Filial de escritores de la Uneac holguinera, se apoya en testimonios de amigos y compañeros de la infancia, y de investigadores comoNicolás Hernández Guillén, presidente de la Fundación Nicolás Guillén, y sobrino del gran amigo de Augier, y a quien, precisamente, el autor holguinero le dedicó parte de su obra amplia ensayística.

El documental, comenta Bandera, utiliza también elementos de dramatización para recrear momentos del niño y joven Augier en su natal Santa Lucía, y sus primeros pasos en la creación literaria.

El encuentro fue propicio, además, para el diálogo y la remembranza entre el público y quienes conocieron al autor de los poemarios Uno (1932), Canciones para tu historia (1939), Isla en el tacto (1965), Las penúltimas huellas (2000) y la antología Todo el mar en la ola (1989).

Gilberto González Seik, quien acompañó a Augier en varias de sus visitas a Holguín,recuerda que le impactó la humildad del escritor, y su trabajo periodístico en importantes publicaciones de la época, lo que le llevó a ser corresponsal de varias en Europa y a entrevistar a figuras como Charles Chaplin y Pablo Picasso. “Es un hombre extraordinario de la cultura cubana, y además, usted no puede abrir las puertas de Nicolás Guillén sin la llave de Ángel Augier”, añadió.

Armando Cuba subrayó que como parte del trabajo de la Uneac en Holguín para recordar a este importante intelectual, varios escritores han realizado comentarios en programas de la radio y la televisión provincial sobre la vida del autor de Cuba y Rubén Darío (1968),De la sangre en la letra(1977), Acción y poesía en José Martí (1982) y Cuba en Darío y Darío en Cuba (1988).

Fundador de la agencia de noticias Prensa Latina, de la Uneac –de la que fue su vicepresidente durante quince años–, y la Upec, fue miembro de la Academia de Ciencias de Cuba y de la Academia Cubana de la Lengua. Especialista en la obra de Nicolás Guillén y Rubén Darío, y de las figuras de José Martí y José María Heredia, fue profesor invitado en las distintas universidades cubanas, además de las de Sevilla y Santiago de Compostela en España, la Universidad de Burdeos (Francia) y en distintas universidades británicas. Ángel Augier mereció el Premio Nacional de Literatura en 1991, y falleció en La Habana, el 20 de enero de 2010.

 

 

Caricare en clave de 25

Por Erian Peña Pupo

Fotos Archivos

Si 20 años no es nada, 25 tampoco, parecen decirnos los “muchachos” de Caricare con el mismo ímpetu con que se lanzaron en vuelo kamikaze a la escena hace ya esa cantidad de años. Sí, en vuelo suicida, porque para hacer humor en Cuba –donde es cosa tan seria y al mismo tiempo tan cotidiana, y donde el humorista sufre y goza con los mismos problemas y alegrías de todos– hay que tener literalmente las pilas puestas y recargables. Y porque el humorista en Cuba es una especie de gurú, un líder de opinión.

En ese cuarto de siglo, además de sumar años al calendario, han engordado un poco, y aplatanado en Holguín, pero también han crecido como profesionales del humor, recibido numerosos premios por su trabajo y hasta algún que otra gira a pueblos hermanos; porque si de algo están seguros Mireya Abreu y Onelio Escalona es que el humor, además de hacernos reír a quijada suelta y olvidar las penas, nos hace mejores personas.

Para ello apuestan por la sátira social y la parodia, apoyándose en lo mejor de la tradición humorística nacional, de la que beben constantemente, y también de la foránea. Su humor subvierte los clichés del género y se encamina hacia un manejo más inteligente de códigos universales, que el espectador enterado puede comprender con soltura. Y quien no los domine, aun así se divierte con las peripecias de Mireyita y Onelio.

Sus presentaciones en el pasado VII Festival de Humor para Jóvenes Satiricón demuestran que Caricare sigue tan losado e innovador como en los primeros años de fundado. Y lo más importante, el grupo tiene un público que los sigue y agradece sus funciones. No se han cansado, la cotidianidad no los venció, pues Caricare se ha aprovechado de ella –aunque sea difícil hacerlo– para crear nuevos monólogos y sketch.

En espectáculo Chirrín Chirrán, dedicado al actor William Delgado, nos hacen partícipes de un encuentro entre una chimenea y una cigüeña que desean realizar una cooperativa no agropecuaria, lo que les permite trabajar la sátira social; los funerales y las costumbres y peculiaridades de su práctica en Cuba; el ventrílocuo Alexis y su muñeco Mogollón, texto que Eduardo del Llano escribió para el grupo Nos y otros y que Caricare llevó a escena recientemente; una canción protagonizada por peculiares pingüinos; la relación entre un martillo y una puntilla o la despedida de duelo de un “jefe integral”, el entrañable Lalo… En la noche estuvieron acompañados también por el ingenioso ventrílocuo Narciso, “el mejor malabarista del mundo”, y sus peculiares muñecos, presencia que se agradece pues amplía el diapasón de posibilidades del humor.

¡Ánimo y salud Caricare!, como diría Onelio Escalona.  ¡Qué venga otros 25 y muchos más!

 

Quémese después de leerse

Por Erian Peña Pupo

Fotos cortesía de Anelí Pupo

Palabras del catálogo de la exposición fotográfica Re-evaluación, de la artista holguinera Aneli Pupo, Beca de Creación “José Vázquez Pubillones”, inaugurada en el Centro de Desarrollo de la Ciudad de Guantánamo, el 18 de octubre.

La prensa –y en este caso la prensa escrita, el tradicional periódico– resulta unaconstrucciónsimbólica y legitimadora, un espacioarticuladorde sentido (social y político). “Lo que no salga en el periódico no existe” (lo que nos lleva a pensar en grandes vacíos). Pero lasrápidas transformaciones de las comunicacionesy la tecnología de la información han precipitado la crisis del llamado periodismo tradicional, sobre todola prensa plana, abriendo las posibilidades a la multiplicidad de discursos, una avalancha mediática, que, veracidad aparte, no espera por la llegada del papel oloroso aún a tinta (y va llenando ahora mismo estos vacíos).

Aneli Pupo enfoca literalmente sus inquietudes como artista y ciudadana –como ser social que no esconde la mirada tras la cámara, sino que busca en las posibilidades del arte conceptual, en instalaciones previamente elaboradas,para pertrecharse de ellas, interrogarlas– respecto a la prensa, sus dinámicas y su papel, en Re-evaluación (una de las series suyas que más me interesa, por alguna que otra razón obvia, desde que vi “Deshecho”, 2017).

Efecto mariposa – Aneli Pupo – 2018.

Aquí recontextualizala importancia que los medios de prensa–sin discordancias, en la misma línea, portadores de idéntico matiz político– han jugado históricamente en la construcción del país (la identidad nacional no se puede observar sin las presencias y ausencias en nuestra prensa). Medios que, además, han jugado un papel visible en la “legitimación” de tendencias y artistas, que han servido de vehículo para determinados momentos o soterrado otros en cambio. (Recordemos Shock of the News, en la National Gallery of Art, Washington, 2012-2013, que establecía una relación entre el “fenómeno periodístico” y artistas que entablaron una relación vibrante y multifacética con las noticias impresas al apropiarse, imitar, desactivar, conmemorar y rescribir periódicos. Y en las artes visuales cubanas encontramos también obras y discursos que abordan este tema, como Wilfredo Prieto con la reciente exposiciónFake News,y el fotógrafoHéctor Herrera Acosta, con piezas a partir del periódico Granma).

Aneli lo hace a partir del propio uso de símbolos y elementos (polisémicos y reutilizables) como la flor, el micrófono, el inodoro, los huevos, entre otros, cada uno con su carga semiótica (asideros sociólogos en la conciencia ciudadana), envolviéndolos en las páginas impresas y potenciándoles el sentido, los espacios de la memoria (la prensa no como espejo de la cotidianidad, quizá vitrina, sucedáneo o estandarte de un arduo proceso de construcción social).

Si la digitalización y las redes mueven actualmente al mundo, si cada mañana revisamos la web para saber qué ha pasado, con qué noticia amanecimos hoy, entonces, ¿en qué lugar se encuentran ahora otros medios de difusión, en qué sitio sobrevive la prensa plana?Aun así Aneli asegura que el periódico –portador histórico del discurso oficial– aún posee un poder ineludible. Por otro lado, en piezas como “Información nutricional” y “Noticia refrescante”, realiza un ejercicio lingüístico/semiótico que relaciona desde lo implícito/explícito al objeto portador (huevos, latas de cerveza o refresco) con la carga de significados que el propio título añade.

Flor nacional – Aneli Pupo – 2019.

Parte de su trabajo está sujeto a una perspectiva feminista, marcada por la mirada que escudriña, duda y se cuestiona (los casos de feminicidio, el patriarcado, el cuerpo). Estos objetos cotidianos resematizados por la prensa, con su propia carga de significados, de alternancias sígnicas, nos invitan a reflexionar sobre la tradición, la verdad histórica, el papel del periodismo en la sociedad, y laideología misma; y a repensar, sentir y mirarnos como Nación.

El arte disfruta del (im)pudor y de la (im)prudencia, de esa facultad de decir más allá de la certeza.Su interpretación no cabe en el carácter relativo y volátil de las palabras. AneliPupo deconstruye significados, recicla conceptos, rearma miradas, repiensa nuestra prensa y sus dinámicas, que es hacerlo con la sociedad. Ella quiere saber. Yo también quiero. Nosotros queremos saber, si bien,recordando el título de un filme de los hermanos Coen,haya que quemar“después de leerse” (a 451 grados Fahrenheit o 233 Celsius, que es cuando el papel arde), aunque la memoria nacional, lo que somos, al serincombustible,nos observeentre las llamas.

Yo quiero saber – Aneli Pupo – 2020.