Holguín en el Primer Encuentro Regional de Presidentes de Artes Escénicas Santiago de Cuba 2022

Por Erian Peña Pupo

Fotos Facebook CPAE Santiago de Cuba

Conferencias, foros, talleres, cursos y visitas a sitios históricos distinguen el programa del Primer Encuentro Regional de Presidentes de Artes Escénicas realizado en Santiago de Cuba hasta este 5 de febrero, con el objetivo de analizar temas como la comunicación para los entornos digitales y el control interno de los procesos culturales.

Nuestra provincia está representada por Yanet Pérez, presidenta del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, y Luisa González, directora del Centro de Comunicación Cultural La Luz, perteneciente a la Dirección Provincial de Cultura. Además de los anfitriones santiagueros, participan Juan Carlos González, Virgen Yrene Speck y Carlos Tomás Almira, presidentes de los Consejos de las provincias Santi Spiritus, Guantánamo y Las Tunas.

 “Nos han brindado necesarias herramientas de trabajo para los tiempos  actuales, donde la presencia en las redes, la televisión, en cualquier medio de comunicación, es tan importante para visualizar la cultura en los territorios, asegura Luisa González Pérez.  

Para ello el Encuentro profundiza en el trabajo de los gestores de las artes escénicas con las nuevas estrategias de dirección y los mecanismos de intercambio con las universidades y los centros educacionales. Ha contado, entre otras, con las conferencias “¿Cómo comunicar cuando no se tiene nada?”, por Naskicet Domínguez, gestor del Proyecto Claustrofobias, dedicada a las herramientas de comunicación en entornos digitales; sobre la investigación cultural desde el rescate y reservación de la memoria escénica, con Gretel Quintana, del CIDAE; además de encuentros con el escritor Yunier Riquenes, también gestor de Claustrofobia, y con profesores de la Universidad de Oriente, donde recibieron, por la DrC. Yamile Brito Sierra, un posgrado de Gestión Sociocultural para desarrollo territorial en función de la Dirección de procesos. 

Además el Encuentro ha sido propicio para la presentación de las Normas Jurídicas del Ministerio de Cultura, por Irma Gladys Callol, asesora jurídica de las Artes Escénicas; la presentación del Manual de Identidad de las Artes Escénicas de Santiago de Cuba, por la especialista en comunicación Yanisley Cadete Simón; el estudio de la implementación de la Res. 70 del MINCULT desde las Unidades Presupuestadas de las AE, y un encuentro con Macubá, dirigido por Fátima Paterson, Premio Nacional de Teatro. 

Visitas al Proyecto Cultural Galería Taller Aguilera, a la librería Santiago Portuondo y al Castillo del Morro, entre otros sitios, complementaron una jornada de trabajo que, sin dudas, incentivará el crecimiento escénico y su comunicación en las diferentes provincias.

 

Miradas desde la plástica a Martí en la UNEAC holguinera

Por Erian Peña Pupo 

Fotos del autor

La galería Fausto Cristo de la UNEAC en Holguín expone una selección de piezas de artistas holguineros, que se acercan desde diferentes miradas y aproximaciones a la vida y obra de José Martí, a propósito del 169 aniversario del nacimiento de nuestro Apóstol.

Con curaduría y museografía de Rolando Salvador Pavón, al frente de los artistas plásticos de la UNEAC, esta muestra reúne a creadores que se apropian de la figura del Héroe Nacional o de elementos de su obra literaria o política para –a partir de diversas técnicas, estilos y poéticas, desde la fotografía a la escultura– acercarse también a su impronta. 

A diferencia de años anteriores, donde la participación en el espacio que organiza la UNEAC cada enero, ha sido mayor –tanto en participación de los creadores como en calidad de las piezas presentadas–, la selección resulta más modesta, sin que ello signifique menos necesaria, sobre todo en la intensión de recordar y honrar la obra martiana. 

Si en la edición de 2021, obras de artistas más reconocidos como Eduardo Leyva, Julio Breff Guilarte, Alexander Hernández Dalmao, Dayamí Pupo Ávila, Freddy García Azze, José Emilio Leyva, Reyes Peña y Rosa Leticia Leyva Azze estuvieron en la exposición, este año –además de los bustos de Argelio Cobiellas y Lauro Hechavarría expuestos en 2021– encontramos piezas de Aníbal de la Torre Enrique Díaz Gelpi, Oscar García González, Julio Alarcón Marino, Eliecer Manuel Peña Pérez, Martha María Hernández Marino, Fernando Díaz Leyva, Rodolfo A. Marrero, Yovani García, Jorge A. Carmenate Fernández, Rolando Salvador Pavón, Alexander Andearena y Rogelio Iván Ricardo Méndez.

La muestra constituye un necesario homenaje, desde la plástica y sus posibilidades creativas, de los plásticos holguineros al más universal de los cubanos en su aniversario 169 (publicado originalmente en la web de la Uneac).

 

Conservar el patrimonio a través del coleccionismo institucional

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor 

Con la misión de promocionar y conservar el patrimonio de las artes visuales en Holguín, el Centro Provincial de Arte prioriza el coleccionismo institucional entre sus objetivos de trabajo, a través de la adquisición de piezas de artistas que integran nuestra vanguardia artística.

“Se hace cada vez más necesario fomentar el coleccionismo en las diferentes instituciones y no solo relacionadas con la cultura y sus procesos, pues proteger el patrimonio es deber de todos. Esto ayuda, además, a solventar el hecho creativo y al artista visual en tiempos tan complejos de Covid-19, donde han tenido que buscarse soluciones para continuar la creación y la promoción del arte holguinero”, asegura Lissett Creagh, especialista del Centro de Arte. 

De esta manera el propio Centro adquirió –tramitadas a través de la Filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales– una serie de obras de arte pertenecientes a creadores emblemáticos de la provincia, cuyo trabajo aún no poseía en los fondos de la institución, en dependencia de “la trayectoria del artista, la antigüedad de la pieza y sus cualidades estéticas”, comenta Lissett. 

Entre los autores fallecidos, ingresaron a los fondos del Centro de Arte dos obras sin título de Josefa (Pepa) Castañeda, pionera de la enseñanza artística en Holguín; “Paisaje con río”, de Argelio Cobiellas Cadenas, y “Los sembradores”, de Marcos Pavón Estrada. Además piezas de exponentes de la vanguardia artística en la provincia como Jorge Hidalgo, Luis Catalá, Julio Breff, Ramiro Ricardo, Magalis Reyes, Lázaro Reynaldo Rodríguez, Rosa Leticia Leyva, María del Pilar Reyes, Dayamí Pupo, Jorge Luis Cudina y Argelio José Cobiellas Rodríguez. 

Además, el Centro de Arte lanzó un calendario del 2022 –como realiza desde hace varios años, con obras de artistas representativos del territorio– con piezas pertenecientes a la colección de la institución, como parte de las celebraciones por su 30 aniversario, festejado en 2021: Pedro de Oraá, Cosme Proenza, Fernando Barquín Romo, Roberto Antonio Barzaga, Julio Ramón Serrano, Ifraín Uriarte Castellanos, Néstor Arenas, Arsenio Leoncio Labrada, Alexis Corsino Proenza, José César Sánchez Ramírez, Fernando Bacallao, Abdel López Cobiellas y Daniel Santos Rodríguez acompañan los diferentes meses con obras de su autoría. 

A este empeño por preservar la creación visual del territorio se suman otras instituciones locales, como la Casa de Iberoamérica, el Centro para el Desarrollo de Estudios Socioculturales, el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y la Dirección Provincial de Cultura (Publicado originalmente en la web de la Uneac). 

 

Al análisis derroteros y perspectivas del arte joven en Holguín

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Facebook AHS Holguín 

Proteger el público joven y sus espacios, reforzar el trabajo crítico con miradas a las diferentes manifestaciones, y la presencia y promoción del arte de vanguardia en los diferentes medios y soportes, constituyen los nuevos retos que enfrenta la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, cuya Asamblea Provincial se realizó este 27 de enero en el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol. 

Además de repasar una larga etapa de trabajo, signada por la Covid-19, donde se buscaron alternativas para mantener la creación desde los medios de comunicación y las plataformas digitales, los asociados expusieron sus inquietudes, necesidades y propuestas. 

Se resaltó la realización de las Romerías de Mayo, Festival Mundial de Juventudes Artísticas, que convocó a centenares de jóvenes creadores desde las redes y los medios para enaltecer, como cada año, lo más genuino del arte contemporáneo y la promoción cultural. Además sobresalió el trabajo de Ediciones La Luz, sello de la AHS en la provincia, con una labor editorial sostenida, logrando crear en esta etapa múltiples títulos, así como nuclear en su sede a los escritores pertenecientes a la Sección de literatura, entre otras, a través de múltiples convocatorias proyectos y peñas. 

Liset Prego, a cargo de esta Sección, insistió en el papel aglutinador de la editorial, lo que convierte a este núcleo de creadores en uno de los más activos de la Asociación en el territorio; y llamó la atención sobre el incentivo de los asociados para fortalecer las publicaciones relacionadas con la crítica cultural y las investigaciones sociológicas e históricas en el catálogo de La Luz.

Por otra parte se enfatizó en ampliar la visibilidad del arte joven en diferentes espacios culturales de la ciudad, así como en los diversos medios y plataformas digitales, con especial énfasis en la televisión local y los canales comunicativos que posee la propia Asociación.

De esta manera Gabriel Cabrera, jefe de la sección de Música, propuso que se cree una revista cultural que promocione el arte joven que se realiza en el territorio, siempre enfocado en visibilizar obras contemporáneas y de vanguardia, acorde a la política cultura.

También se abordó la importancia de incluir la obra de los artistas visuales al coleccionismo institucional en la provincia para proteger sus trabajos; y se reconoció de manera especial las nuevas rutinas de los artistas escénicos, quienes trasladaron sus escenarios para los medios digitales, evitando un apagón cultural; así como la labor de los jóvenes en la reanimación sociocultural realizada en comunidades vulnerables de Holguín.

Rafael González Muñoz, Presidente de la Asociación en el país, enfatizó en este espacio la necesidad de buscar y acudir a todas las zonas creativas, estrechando los compromisos de los asociados con la AHS. Asimismo esta debe llegar con su trabajo a todos los puntos de la geografía provincial, apoyando la labor artística en cada célula de la organización, para fortalecer el vínculo con los miembros y su obra, añadió Rafael.

A su vez, Fernando Rojas, Viceministro de Cultura, exhortó a lograr equilibrios financieros que protejan a los artistas y sus espacios en medio de un escenario complejo, marcado por la crisis económica y los efectos de la Covid-19, logrando resolver, en este sentido, las actividades que garanticen un arte contemporáneo en el país. 

En este espacio, luego de realizadas las votaciones por los miembros, fue elegido un nuevo ejecutivo de la AHS: el escritor Norge Luis Labrada como Presidente, y la realizadora audiovisual Yailyn Ojeda Grass y el artista visual Armando Ruiz Olivera como Vicepresidentes. Se reafirmaron los jefes de las secciones que componen la Asociación. 

Además se despidieron asociados que llegaron a la edad límite de membresía, los 35 años, y se reconoció, por su apoyo al arte joven, al Partido Comunista de Cuba, el Gobierno Provincia, la Dirección Provincial de Cultura, y a Ediciones La Luz. Asimismo se entregó a Ana Ramos el Premio David de Poesía de la Uneac obtenido el pasado año. 

Compartieron, además, con los jóvenes artistas Ernesto Santiesteban Velázquez, Miembro del Comité Central y Primer Secretario del PCC en Holguín; Yunia Pérez Hernández, Vicegobernadora en la provincia; Rachel García Heredia, directora del Sectorial de Cultura en el territorio, y directores de las diferentes instituciones culturales.

 

Víctor Manuel Velázquez o el alucinante descubrimiento del Aleph

  

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor 

En uno de los ángulos del oscuro sótano de una casa de la calle Garay en Buenos Aires –una casa a punto de ser demolida–, y mientras perseguía la memoria de Beatriz Viterbo –una memoria huidiza–, Jorge Luis Borges se encontró con una esfera resplandeciente donde confluían, de un modo asombroso, todos los tiempos y todos los espacios: el Aleph se nombra y es “uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos”, escribió en el cuento homónimo publicado en 1945, texto donde Borges aborda uno de los temas recurrentes en su literatura: el infinito. “Vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph y en el Aleph la tierra”. 

La obra de Víctor Manuel Velázquez Mirabal (Holguín, 1980) recuerda esa confluencia borgeana de escenarios, tiempos, contextos, personajes, lugares, objetos… en las posibilidades confluyentes de un mismo espacio. Su imaginación fructífera, neobarroca, desbordante, desemboca –como si una de sus islas ebrias, como el barco de Rimbaud, encontrara playa segura para su viaje errante– en el lienzo y en los múltiples soportes que, en búsquedas más recientes, han definido también su trabajo, pues Víctor Manuel sabe, como el gran argentino, que “todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten”, y que estos símbolos van armando una cosmovisión tan peculiar como imprescindible para recorrer su obra. 

Adentrarse en Obras Completas, exposición de Víctor Manuel –de formación autodidacta y oftalmólogo de profesión– inaugurada el pasado diciembre en la Sala Principal del Centro Provincial de Arte de Holguín, con la seguridad del constante descubrimiento en cada pieza –estableciendo diálogos, muchas veces más sutiles, otros más complejos, pero siempre enigmáticos, interrogativos, sui generis, para nada gratuitos, entre autor/obra/receptor–, es adentrarse en un entramado de símbolos que conviven en estas 50 piezas –realizadas en su mayoría en los momentos más complejos de la Covid-19–, que se entrecruzan y cobran autonomía, como parte de ese cuerpo mayor, ese cosmos, que es su poética. 

El precio –escribió el propio Víctor Manuel en las palabras del catálogo de la muestra, con curaduría de Berta Beltrán Ordoñez y Josvel Vázquez Prats, y con dirección general de Yuricel Moreno Zaldívar– es renunciar a la cordura. “La certeza de que no siempre vas a lograrlo –dice– hace de ti un obrero distinto, un ser incompleto, un huérfano, sabedor de que una parte monumental de tu hechura caerá a la espiral del olvido. No pintarás para siempre. La musa vendrá un rato junto a ti, y luego eso será todo, tu breve racha ganadora habrá terminado”. 

Víctor Manuel posee la capacidad del demiurgo, o sea, de insuflar vida a todo un universo que se va reinventando en el tiempo, pero que mantiene idénticas bases. Ha sabido levantar las estructuras de su edificio, desde la pequeña rama y la piedra primigenia, donde se oculta el insecto, hasta la torre más cercana al cielo. 

Él experimenta con la acuarela, difícil técnica que defiende aunque explore otras; y aunque insiste en decir que cada día aprende más y se le abren nuevas posibilidades con ella. Cada mancha, cada fluctuación del agua y del color sobre el soporte, cada línea huidiza, dan cuerpo a disímiles criaturas, seres que emergen de los laberintos de su imaginación y se corporizan. Dentro del caos, florece el árbol, reverbera la luz, escapa el ave, nace la isla… y un universo ilusorio y mágico (y no por ello menos real); un sitio de entrecruzamientos culturales de múltiples honduras, resultado de complejas búsquedas (literarias, artísticas, espirituales) primero como ser humano, y por consiguiente, como artista plástico. “Envanecido, en mi ambición quise crear absurdos como la nostalgia, el coraje, el deseo, chisporroteo de locas ideas bullendo por salir al unísono, desordenado canon carcajeándose en capital estampida… De eso parecen tratar estas piezas: un ermitaño dios antediluviano que vocifera un cuento susurrado, cual nana para el valiente que se hace a la osadía de pintar”, asegura.

Víctor Manuel sabe ser agradecido y “lleva dentro de la caja de su pecho a sus muertos”, como escribió Elena Poniatowska sobre José Emilio Pacheco. O sea, sabe corresponder sus influencias (varias de ellas son, incluso, de artistas cercanos). Así dialogan en su obra –sumergidas necesariamente en el crisol de una fragua en contante hervor– los enigmas de Breguel El Viejo y El Bosco, y con ellos toda una tradición occidental que llega a Durero, a Diego Velázquez y a Gustav Klimt. Y que se extiende a los cubanos Pedro Pablo Oliva, Cosme Proenza, Ernesto Ferriol y Miguel Ángel Salvó (estos tres últimos coterráneos suyos). 

 

 

En la serie “Los alucinados”, Víctor Manuel parte de la psicología, particularmente el Test de Rorschach, en piezas donde las manchas de tinta que caracterizan la conocida técnica de psicodiagnóstico, “desprenden” disímiles “formas de la existencia”: reconocibles o escurridizas imágenes, fugaces o casi palpables. Así explica parte del proceso de creación de estas obras: “Se vale sentir vértigo al contemplar una mancha. La grieta del agua aposentada en el muro pingüe del traspatio señorial se nos antoja un rostro. El agua abre un camino molecular en el podrido velamen. Aliada al feroz pueblo de hormigas y líquenes gesticula desde la penumbra vigilante. Es el simple y llano Rorschach natural, vigor viejo como la osamenta del mundo, que da para nosotros su tesoro de gérmenes. No hay que temer. Hemos sido hechos a la medida de su hermosura. Me he tomado el trabajo de completar la obra, de exponerla a la mirada de la gente. Me he detenido a iluminar ante la romanza de agua del mar y del cielo”.

En sus cuadros hay también cierta narratividad… Muchos “cuentan” historias, contienen “relatos”… Una mancha: un rostro. Un trazo: la amplitud de posibilidades. Aves, peces, ramas, frutas, caballos, perros, gatos… pueblan su obra. A la constante zoomórfica, se suman personajes como salidos de los más fantasiosos libros de caballería o de bestiarios medievales (o las maravillas que encontró Yambulo en su viaje por las Islas del Sol). Un carnaval de figuras acoplándose, ganando espacio, surgiendo de la nada… Barcas como islas, islas como carretas, cáscaras de nuez a la deriva, torres y ciudades emergiendo del aire… Objetos de múltiples naturalezas, simbiosis de mundos posibles que parten, varias veces, de referentes literarios, incluso que desde el título anclan la obra: desde Cien años de soledad, de García Márquez; La consagración de la primavera, de Alejo Carpentier, inspirada en el ballet de Ígor Stravinski; Extracción de la piedra de la locura, conocida obra de El Bosco, pero también motivo de un poemario de Alejandra Pizarnik, hasta El maestro y Margarita, de Mijaíl Bulgakov (“Corazón de perro” es la obra suya que quisiera acompañara la novela). En otras obras, múltiples símbolos de cubanía, retazos de identidad, memoria y nostalgia que han alimentado su paso por los años, conviven con referentes universales (en “Soportal” escribió que “esta casa es la casa de todos”). 

En algún lugar de Holguín, Víctor Manuel Velázquez –que alguna vez quiso ser escritor, aunque sus obras, como las de todo artista verdadero, destilan poesía– observó y encontró un aleph borgeano. Ese punto donde todos los puntos confluyen. Ese sitio abierto “al todo” y donde “todo” existe simultáneamente. Ese aleph –alucinante, poético, utópico, increíble– es un espejo abierto para mirarnos como seres humanos, para adentrarnos en el universo que reflejan sus piezas, en esa “catarsis del enclaustramiento” que resulta Obras Completas como la definió, en esa “voz maltrecha en la fuga espiritual y material de la sobrevida” (Publicado inicialmente en la web del CNAP).  

 

Hitos escénicos de la holguineridad

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López 

Dos reconocidas compañías holguineras celebran aniversarios cerrados este año: el Teatro Lírico Rodrigo Prats rememora las seis décadas de aquel mítico 16 de noviembre de 1962, cuando un grupo de soñadores, con dirección del maestro Raúl Camayd, llevó a escena la zarzuela Los Gavilanes. Treinta años después, el 25 de septiembre de 1992, surgió la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy, momento que marcó un antes y un después en nuestra vida cultural. Razones suficientes para que la Semana de la Cultura Holguinera reconozca la impronta de estos colectivos entre las dedicatorias que marcan su 39 edición, que hasta el próximo miércoles 19 se celebra con espacios presenciales y virtuales. 

“A menos de una hora del estreno, era extraordinaria la cola ante la taquilla del Teatro Infante. Así fue como a las ocho y treinta se escucharon los primeros compases del hermosísimo preludio orquestal de Los Gavilanes. Allí estaban Latzis Méndez, Náyade Proenza, María Esther Aguilera, Sergio Ochoa, Gloria Herce, Romárico Leyva, Zenaida Cardet, Ramón Brito, Armando Díaz, Juan Luis Gerbet, Aramís Infanzón, Cruz Hernández, y en el papel de Juan el indiano el maestro Raúl Camayd, quien terminaba casi de ajustarse el vestuario justamente cuando ya el telón se descorría. Aquella memorable puesta contó con coreografía de Mercedes del Forn, dirección coral de Graciela Morales, orquestal de Carlos Avilés y artística de Raúl Rabert. Muy pocos de los miles de holguineros que aplaudieron con júbilo a sus conterráneos en las tres funciones de la joven compañía, podían imaginar que más de medio siglo después aquel colectivo llegaría a consolidarse como una de las instituciones más prestigiosas del género, dentro y fuera del país”, recuerda Martín Garrido, uno de los protagonistas del suceso. 

Desde entonces, el “Rodrigo Prats” se ha consolidado como una de las más importantes compañías de su tipo en el país. Ha trabajado con valiosos directores artísticos y realizado giras a numerosos países. Está integrada por un centenar de artistas, cuenta con un amplio repertorio entre zarzuelas, óperas, operetas, comedias, sainetes, conciertos y revistas musicales; y cuenta con escuelas de Nivel Medio y Superior de canto, lo que permite que se revitalice continuamente y enriquezca sus canteras con muchas de las mejores voces del lírico cubano. Su más reciente estreno es la opereta La viuda alegre, dirigida por María Dolores Rodríguez Cabrera, cuya fallecimiento el pasado año, víctima de la Covid-19, constituyó un duro golpe para el la escena lírica. Actualmente está dirigida por la soprano Liudmila Pérez, y trabajan para celebrar su aniversario con la primera zarzuela holguinera, La leyenda, con la firma de Alfredo Más.

Por su parte, Codanza celebra sus tres décadas en la escena con varios proyectos de estrenos y reposiciones de piezas emblemáticas de la compañía. Este año será nuevamente anfitriona del Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov, pospuesto por la situación de epidemiológica causada por la Covid-19. 

La compañía –escribe Ana Lourdes Estrada Fernández en su libro Codanza. Espíritu vivo del fuego, publicado por Ediciones Holguín en 2010– es la precursora del movimiento danzario profesional en el territorio, “pues con la excepción del cuerpo de baile del Teatro Lírico, cuyo trabajo –como es de suponer– no se dedicaba solamente a la danza, la provincia no contaba con ninguna compañía profesional de ballet, danza o folklore”. Fundada por un grupo de jóvenes bailarines graduados de la Escuela Nacional de Arte (ENA) y liderados por la bailarina, maestra y coreógrafa Maricel Godoy, se lanzaron a la creación escénica a propósito de la edición XIII del Festival Internacional de Ballet de La Habana, pues Holguín sería nuevamente subsede del evento. La pieza fundacional fue Tridireccional y estuvo interpretada por Rosario Arencibia, Gilberto Pérez, Rosario Hernández y Wilber Pérez. Aunque la obra no llegó a presentarse en el Festival, fue la primera coreografía de un grupo de jóvenes que fueron, para bien, el embrión de Codanza. 

Con el apoyo del Consejo Provincial de las Artes Escénicas (CPAE) y la Asociación Hermanos Saíz (AHS), Codanza surgía con el objetivo de la “aprehensión e interpretación contemporánea de las aspiraciones más sublimes y nobles de cuanto mueve y concierne al ser humano a través de la danza, utilizando la validez de la actuación ya en la expresión, la palabra o la acción física”, añade Ana Lourdes, quien subraya que cuando es aprobada por el CPAE en 1994 ya tenían unas quince obras creadas. 

Ese fue el origen del “mito Codanza”, un colectivo que es considerado por la crítica especializada como una de las mejores compañías escénicas del país y que ha realizado múltiples giras internacionales en España, México, Venezuela, Alemania, Suiza y Austria. 

Importantes premios de interpretación y coreografía avalan también el trabajo de la compañía, entre ellos el Premio de la Ciudad de Holguín en varias ocasiones; en el Concurso Nacional de Coreografía e Interpretación Danzandos, en Matanzas; el Concurso Nacional Solamente Solos; el Festival Internacional “Un Desierto para la Danza”, en México; y el Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, en La Habana. 

Ninguna de sus obras –herederas del estilo cubano de danza moderna, unido a conceptos proporcionados por Pina Bausch, Merce Cunningham, el body contact, enriquecidos mediante lo que le aporta el trabajo con creadores de compañías nacionales y extranjeras, y entre las que podemos mencionar las siguientes: Ritual, Año cero, Pasajera la lluvia, Muerte prevista en el guion, El banco que murió de amor, La fuente de agua salá, Memoria fragmentada, Casita, Árbol de fuego, Tráiler, El segundo sexo y Ofrenda de Toro– busca ser complaciente, ni con el público ni con la crítica, ni mucho menos con un colectivo que ha asumido los riesgos como parte de su concepción fundacional. Solo lo difícil, aseguraba el escritor José Lezama Lima, resulta estimulante. Y uno de sus principales logros es la osadía conceptual en la que articulan sus discursos. En la mezcla de múltiples significados y aleaciones culturales propios de la danza contemporánea, encontramos uno de sus principales atractivos: la complejidad con que asumen la belleza para entregárnosla palpable en cada una de las piezas. Codanza, en su 30 aniversario, sigue celebrando cada día la fuerza, la vitalidad y la destreza que la ha caracterizado –como reza su lema– en el escenario de la danza insular. 

Debaten en Holguín sobre el encuentro de la cultura europea y aborigen en Cuba

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Facebook Casa de Iberoamérica

Debates en torno a las disquisiciones científicas sobre el hecho histórico del encuentro entre la cultura europea y aborigen en América centraron el “Ciclo de estudios de la cultura holguinera”, que se realizó desde la Casa de Iberoamérica como parte de la 39 Semana de la Cultura en Holguín.

En el panel vía streaming los investigadores e historiadores Hiram Pérez Concepción, Cosme Casal Corella, Benedicto Sánchez y Bárbara Martínez Pupo debatieron en torno a la importancia de conocer cómo ocurrieron estos hechos, y que significó especialmente para Holguín el descubrimiento de la isla de Cuba por este territorio, específicamente por Cayo Bariay.

Hiram Pérez puntualizó cómo se llevó a cabo el proceso, liderado por el relevante espeleólogo cubano Antonio Núñez Jiménez, para determinar el lugar exacto por donde Cristóbal Colón llegó a la isla, y luego cómo se produjeron las relaciones entre nativos y europeos, para posteriormente nombrar este hecho como “encuentro entre las culturas del nuevo y el viejo mundo”.

Por su parte Benedicto Sánchez explicó la necesidad que surgió de investigar y rescatar todos los hallazgos aborígenes y europeos que existían en Cuba, proyectos que se desarrollaron en Holguín en los años 90, cuando comenzaron las excavaciones arqueológicas en la Aldea Taína, en Banes, y las investigaciones llevadas a cabo en Bariay, las cuales determinaron que este era el sitio por donde había arribado El Almirante, el 12 de octubre de 1492, como refleja este en su diario.

Cosme Casal Corella, autor entre otros títulos de “El primer viaje de Cristóbal Colón a Cuba”, detalló cómo se realizaron los estudios para rescatar este patrimonio tangible de la historia de Cuba, lo que constituye un hecho muy importante para los países de Latinoamérica, lo que más adelante sirvió como alianza para los pueblos aborígenes en defensa de sus derechos.

Este primer contacto o encuentro entre dos culturas que desconocieran su existencia mutua, inició un proceso de transculturación, vocablo escogido por el antropólogo Don Fernando Ortiz, para expresar los variadísimos fenómenos que se originan en Cuba por las transmutaciones culturales aquí ocurridas.

Antonio Núñez Jiménez afirmó que “Bariay simboliza la puerta que abre la ruta a la modernidad cubana”, escenario natural que es componente de identidad, cultura y conocimiento universal.

La 39 de la Semana de la Cultura Holguinera, que se realizará hasta el próximo día 19, está dedicada al 270 cumpleaños de la ciudad de Holguín, a los trabajadores de la Salud, al historiador y promotor cultural David Gómez, al centenario de la Banda Provincial de Conciertos, a los 60 años de fundado el Teatro Lírico Rodrigo Prats de Holguín, al 30 aniversario de la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, y al 25 de Radio Holguín (Tomado de la ACN).

Celebra Holguín con una gala artístico-patriótica el aniversario 63 del Triunfo de la Revolución cubana

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Wilker López

La gala artístico-patriótica “Luz de Patria: Revolución”, con motivo de celebración del aniversario 63 del triunfo de la Revolución cubana, fue realizada en la noche de este miércoles en el Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol de Holguín.

Con la pieza “Obertura para un 20 de octubre”, a cargo de la Orquesta Sinfónica de Holguín (OSH), dirigida por el maestro Oreste Saavedra –también autor de este tema– inició esta velada que se distinguió por la participación del talento artístico local, entre ellos integrantes del Teatro Lírico Rodrigo Prats, la Compañía de Narración Oral Palabras al Viento, el cuarteto vocal Golden Voices, y los solistas Yhamila Rodríguez y Nadiel Mejías.

Bajo la dirección artística y musical del propio Saavedra, el hecho artístico recorrió distintos momentos históricos que han marcado el devenir de la isla: desde el inicio de las guerras por la independencia de Cuba, el 10 de octubre de 1868, hasta la actual lucha contra la Covid-19 en el país, resaltando el aporte de la ciencia cubana, y sus vacunas, para paliar la crisis sanitaria.

Textos líricos de reconocidos autores que patentan el ideario patriótico cubano condujeron la poética de la velada, como “Hombre de mármol”, de Ronel González; “Mensaje lírico civil”, de Rubén Martínez Villena; “Era la mañana de la Santa Ana”, de Jesús Orta Ruiz; “Humanidad”, de Delfín Prats; “Mi bandera”, de Bonifacio Byrne; “Abdala”, de José Martí y “Canto a Fidel”, de Ernesto Che Guevara.

Asimismo sobresalieron diversos temas musicales con el acompañamiento de la OSH que estampan el sentir de los cubanos en cada una de las etapas históricas, entre ellos “El mambí de Luis Casas Romero”; “La bella cubana”, de José White; “Marcha del 26 de julio”, de Jesús Díaz Cartaya; “Pequeña serenata diurna”, de Silvio Rodríguez; y “Valientes”, de Israel Rojas.

Acompañados además por Ernesto Santiesteban Velázquez, miembro del Comité Central y Primer Secretario del Partido Comunista de Holguín; Julio César Estupiñán Rodríguez, Gobernador del territorio y otras autoridades políticas y gubernamentales, los artistas y parte del pueblo holguinero patentizaron una vez más que la continuidad es sinónimo de Patria (Tomado de la web de la ACN).

La vanguardia artística en Holguín celebra su aniversario 35 

Intercambios, conversatorios y la inauguración de la exposición Objetos, de Juan Carlos Anzardo, en la sala Fausto Cristo de la UNEAC en Holguín, integran el programa por el aniversario 35, el 23 de diciembre, de la organización que reúne la vanguardia artística en la provincia. 

El ensayista y profesor Lino Ernesto Verdecia Calunga resumió, a partir de su experiencia, estas tres décadas y media, en un encuentro con artistas en el patio de la casona de la calle Libertad en el boulevard holguinero. Mientras en la mañana, José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia 2018, y los profesores Ariel Zaldívar y Armando Cuba de la Cruz, dialogaron en este espacio sobre la Revolución Cubana y el marxismo, a propósito del aniversario 63 del triunfo revolucionario. En el panel, además del público interesado, participaron profesores de la Universidad de Holguín, miembros de la Sociedad Cultural José Martí y de la Unión de Historiadores en el territorio. Se acordó, comenta Cuba de la Cruz, realizar otros encuentros sobre el tema e incluirlo en el Taller de Historiografía del 2022. 

La UNEAC llegó también hasta el IPU Luz Palomares García, como parte de un espacio de superación profesional. Allí Armando Cuba impartió una conferencia sobre el período de ocupación estadounidense en la isla; mientras que el poeta José Poveda compartió su obra literaria. El Día del Educador, conmemorando los 60 años de la Campaña de Alfabetización, la UNEAC regresó a este centro de enseñanza con la presencia de Gilberto González Seik, poeta y director del Centro Cultural Lalita Curbelo, el escritor e investigador Ronel González, José Poveda, y el dúo humorístico Caricare, integrado por Mireya Abreu y Onelio Escalona.

El Café Literario de la UNEAC, que por más de quince años organiza y conduce el escritor y profesor Manuel García Verdecia, se sumó, en su último encuentro del año, a la jornada con la lectura de poemas de José Poveda, de su libro El bosque y las sombras, publicado por Ediciones Holguín, y Gilberto González Seik, de El país más pequeño del aire, editado por este sello en 2011. Por su parte, Cuba de la Cruz rememoró, como parte de las efemérides del día, el nacimiento de la novelista británica Jane Austen en 1775, y del poeta de la Generación del 27 Rafael Alberti en 1902. Asimismo presentó el libro Fuera (y dentro) del juego. Una relectura del caso Padilla cincuenta años después, con selección y prólogo de Abel Prieto y Jaime Gómez Triana. El maestro de la guitarra Eliezer Travieso aportó su música. 

Por su parte, Objetos, de Juan Carlos Anzardo, abierta al público en la sala Fausto Cristo de la UNEAC, reúne piezas matéricas en las que Anzardo defiende la utilización de múltiples materiales, que van desde fragmentos de metales oxidados, telas y pedazos de publicaciones, entre otros. Con influencia del movimiento informalista (que abarca las tendencias abstractas y gestuales desarrolladas en Europa después de la Segunda Guerra Mundial y en paralelo al expresionismo abstracto estadounidense), su obra nos adentra en las expresiones puras que conlleva la experimentación abstracta, el tachismo y la pintura matérica. 

Entre las características del expresionismo abstracto presentes en la obra de Juan Carlos Anzardo, uno de los más reconocidos exponentes de la abstracción holguinera, encontramos el uso del ensamblaje y las técnicas mixtas; y el hecho de concebir la superficie de la pintura como all over para significar un campo abierto sin límites en el cuadro. 

Licenciado en Física y de formación artística autodidacta, la obra de Juan Carlos Anzardo obra ha sido exhibida, además de Cuba, en España, Bahamas, Chile, Argentina, Alemania, México y Estados Unidos. Miembro fundador del proyecto y comunidad artística Yeti (UNEAC, La Habana) posee un posgrado de curaduría, y ha obtenido premios y menciones en salones en Cuba. Ha realizado ilustraciones para libros en varias editoriales en el país y el exterior. Está al frente de la galería Fausto Cristo de la UNEAC en Holguín y trabaja como profesor del Departamento de Extensión Universitaria de la Casa de Altos estudios en Holguín.

“Los escritores y artistas no han puesto pausa a su proceso creador insertándose, a partir de las tecnologías de la informática, en las Romerías de Mayo y la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, participando en paneles sobre el aniversario 60 de Palabras a los intelectuales, el estreno de un documental basado en testimonios sobre el quehacer de la UNEAC en medio de la pandemia y la realización de actividades presenciales en los vacunatorios, así como en actos político-culturales de respaldo a la Revolución”, comenta Julio Méndez, su presidente en la provincia. “La UNEAC holguinera es esencialmente revolucionaria y su membresía se reconoce en la sostenida imbricación existente entre cultura y patriotismo, y en la unidad cubana de vanguardia política y vanguardia artística”, destaca (Tomado de la web de la UNEAC). 

Nuevos premios para el arte joven en Holguín

Por Erian Peña y Vanessa Pernía Arias

Fotos AHS Holguín 

La Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín reconoció, en conferencia de prensa realizada en el Café del Arte Joven de las Casa del Joven Creador, el quehacer de noveles artistas de la provincia premiados recientemente en diversos escenarios del país. 

Las agrupaciones TóPop y Cubandaluz, además de Dj Arte, Artemio Vigueras, fueron galardonados en el Festival Cuerda Viva, principal plaza de la música alternativa en Cuba. 

Mayte Segura, directora de Cubandaluz y premiada en Cuerda Viva en la categoría Flamenco por el tema “Que nos salve el amor” del disco homónimo, comentó que aunque eran los únicos competidores y lo usual es que el apartado quede desierto por esto, el jurado admitió la propuesta dado su alto rigor musical, y los declaró ganadores. 

“Espero que esto motive a otros músicos e intérpretes de flamenco a presentarse”, añadió.

Para el 2022, Cubandaluz presentará Que nos salve el amor, un disco bajo el sello Egrem, que incluye 10 temas en los que mezcla la rumba catalana con los géneros cubanos. 

Por su parte, Adrián García y Jonathan Aroom, integrantes de TóPop, ganadores del Cuerda Viva en la categoría de Música alternativa y anteriormente del Premio Primera Base del Festival Havana World Music, confesaron participar sin demasiadas expectativas, pues competían casi veinte nominados, entre ellos William Vivanco y Qva Libre. 

Obtener el Premio desde Holguín significa un impulso, una forma de continuar visibilizando el trabajo y un compromiso mayor con el público que nos sigue, destacó Adrián.

“Vamos en serio, no estamos jugando”, añadió. Además, dio a conocer entre los próximos proyectos la creación de un DVD auspiciado por el sello BisMusic, perteneciente a la Empresa de Promociones Artísticas Literarias Artex, que en la ciudad de Holguín le abrió las puertas de la Casa de la Trova para sus presentaciones artísticas. Aunque es necesario seguir buscando y consolidando espacios para la música alternativa y experimental de los creadores holguineros, donde puedan intercambiar directamente con el público meta de su música, uno de los retos de la AHS.

Dj Arte y la cantante Dalma, con el proyecto Al Sur, resultaron nominados en Cuerda Viva con el tema “Mis ancestros”, en los apartados de Banda más popular y Electrónica; en esta última Dj Arte logró una nominación en el Cubadisco por Mundo Nuevo.

En materia literaria, el joven Andrés Cabrera mereció la Beca de creación Frónesis que entrega la AHS en el país para la culminación de su novela “El día de los santos inocentes”.

El proyecto, destacó, se centra en la familia en un entorno rural a través de temáticas relacionadas con la sexualidad a temprana edad, la educación, el machismo y la violencia, influidos por el realismo mágico y la literatura del holguinero Reinaldo Arenas.

Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y recientemente graduado de Derecho, Andrés Cabrera obtuvo con “Camomila” el Premio El Dinosaurio 2020. Su novela “Musita el muy maldito”, recibió en agosto último el Premio Literario Bustos Domecq en Camagüey, y “El son de la carabela”, homenaje a la ciudad de Holguín, será publicada el año próximo por Ediciones La Luz, sello holguinero de la AHS.