Exponen en el FCBC muestra dedicada al 60 aniversario de la Campaña de Alfabetización

Por Vanessa Pernía Arias

Fotos Pablo Méndez

La exposición “1961”, del artista visualIosvani García Pérez, se expone por estos días en el espacio galérico El Zaguán, de la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) en Holguín, como parte de las actividades por la Jornada por la Cultura Cubana, que se extiende hasta el próximo día 20.

Dedicada a los 60 años de desarrollada la Campaña de Alfabetización en toda la isla –uno de los actos culturales más importantes luego de triunfar la Revolución en 1959– y al 60 aniversario del histórico discurso “Palabras a los intelectuales”, por el Comandante en Jefe Fidel Castro, la muestra se compone de 20 obras que transitan por diferentes poéticas de las artes plásticas.

Danilo López Garcés, curador y museógrafo de esta exhibición, en sus palabras de presentación resaltó al farol como el objeto recurrente por el que transita la serie, una especie de alegoría al contexto nacional que invita a preservar la historia y la memoria del país.

Durante un mes quedará expuesta “1961” con el ánimo de mostrar al público una parte de la historia nacional, tan importante como otros procesos vividos en los preludios de la triunfante Revolución, donde saber leer y escribir fue una ofrenda
nacional popular a inicios de los 60, precisó Iosvani García Pérez.
Añadió López Garcés que estos faroles icónicos encendieron la chispa del pensamiento de laboriosos labriegos exhaustos de las faenas diurnas, constituyendo senderos de luz en campos y ciudades para mitificar la épica de la revolución cultural gestada
en Cuba.

En este espacio se resaltó, además, la labor del artista como instructor de arte del Sistema de Casas de Cultura, y la trascendencia de sus conocimientos a varias generaciones de aficionados.

La unión nacional desde todos los frentes constituyó una de las prioridades luego del triunfo revolucionario de 1959, especialmente desde la emancipación cultural, que luego cobraría fuerza con el despliegue en toda la isla de la Campaña de Alfabetización en 1961, lo cual significó una lucha contra la ignorancia (Con información de la ACN).

Firman convenio el Centro de Superación para la Cultura de Holguín y Claustrofobias Promociones Literarias

Por Vanessa Pernía Arias

Foto tomada del sitio digital Claustrofobias

El Centro Provincial de Superación para la Cultura de Holguín firmó un convenio de colaboración con Claustrofobias Promociones Literarias, una plataforma de promoción y publicidad del libro radicada en Santiago de Cuba, que permitirá realizar acciones que impulsen la lectura, la escritura y la obra de los autores cubanos dentro y fuera del país.

Yunier Riquenes, director de Claustrofobias, comentó que los ámbitos de este proyecto se centran en lo editorial, la gestión de información, la promoción lectora y la difusión de la cultura.

A partir de este acuerdo se desarrollará, de forma puntual, la compilación del catálogo del sello Ediciones Claustrofobias, que arribará a su primera década de fundado el dos de enero del 2022, explicó. 

En este sentido, contará con la participación, en coautoría el propio Riquenes, del profesor del Centro de Superación Eduardo Puente Fernández, investigador y bibliógrafo, además de autor del “Catálogo bibliográfico de Ediciones Holguín 1986-2016”.

Ambos recopilaran y catalogaran los boletines, periódicos culturales, libros digitales, catálogos de artistas de la plástica, anuarios, entre otros materiales informativos editados por este sello. 

Naskicet Domínguez Pérez, cofundador de Claustrofobias, precisó que este proyecto ayudará al impulso de la plataforma en nuevos escenarios digitales y a sistematizar el trabajo editorial.

Subordinado a la Dirección Provincial de Cultura en Holguín, el Centro de Superación para la Cultura gestiona la preparación profesional de los recursos humanos de este sector a través de servicios docentes, metodológicos, investigativos y de información, en consonancia con la amplia política cultural del país. 

 

Próximamente desde Holguín 27 Fiesta de la Cultura Iberoamericana de manera online

 

Por Vanessa Pernía Arias

Foto cartel oficial de la 27 Fiesta de la Cultura Iberoamericana

La Fiesta de la Cultura Iberoamericana, que se realiza anualmente en Holguín, desarrollará su edición 27 desde las plataformas digitales del 24 al 30 próximos, en consonancia con las disposiciones sanitarias implementadas en el país para prevenir la Covid-19. 

Este año la Fiesta unirá a especialistas, intelectuales y artistas de la región, a partir de la temática “Los pueblos y el arte de resistir”.

Especialmente esta edición se dedicará a los centenarios del escritor cubano Cintio Vitier y del Instituto Latino de la Música, al 60 aniversario de “Palabras a los intelectuales”, el 30 de la brigada puertorriqueña de solidaridad con Cuba Juan Rius Ribera, y los 40 años de la creación de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (Acaa). 

Durante una semana confluirán en las redes espacios teóricos, artísticos, comunitarios y de animación sociocultural, como las actividades desde las Brigadas Internacionales de Solidaridad, el Coloquio Iberoamericano de Letras, muestras de artes plásticas y de audiovisual, así como el Congreso de Pensamiento, columna de la Fiesta.

Este último espacio, que llega a su 16 edición, desarrollará sus sesiones vía Telegram en una sola jornada el día 25, a partir del tema central convocado por la Fiesta, explicó Bárbara Martínez, miembro de su Comité Organizador. 

Entre los principales temas a debatir en el Congreso se encuentran “Pueblos nuevos. Resistir desde la cultura: obstáculos y retos” y “Experiencias vitales y propuestas para enfrentar la pandemia de la Covid-19”.

Las investigaciones de los participantes que concursen por el Premio Nacional de Investigación José Manuel Guarch Delmonte integrarán las memorias del evento como publicación con su respectivo ISBN, y las de mayor rigor e importancia se incluirán en el plan editorial de la revista Guayza, publicación de crítica social e investigación de la Casa, añadió Martínez.

Surgida en el año 1993 en Holguín por iniciativa del entonces Ministro de Cultura Armando Hart Dávalos, la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, en su proyección cultural, se dedica a subrayar las raíces histórico-culturales que unen a las naciones integrantes de esta comunidad, caracterizadas por un mosaico cultural de amplios matices.

 

Firman convenio historiadores holguineros y Biblioteca Provincial Alex Urquiola

Por Erian Peña Pupo

Fotos del autor 

La firma de un convenio de colaboración entre la Filial de la Unión de Historiadores de Cuba (Unhic) en Holguín y la Biblioteca Provincial Alex Urquiola permitirá fortalecer los lazos de trabajo y cooperación que desde hace décadas vienen desarrollando para la mejor promoción y conocimiento de la historia, enriquecimiento de los fondos bibliográficos y consolidación de las actividades conjuntas que sistemáticamente se realizan.

Rubricado por Hiram Pérez Concepción, presidente de la Unhic holguinera, y Liudmila Leyva Aguilera, directora de la Biblioteca, el convenio posibilita elaborar un plan de trabajo conjunto para la concreción de las acciones y actividades. Además, sostener encuentros y chequeos de este plan y de forma conjunta y coordinada facilitar el acceso a los fondos bibliográficos necesarios para la labor de los investigadores y académicos.

Asimismo, facilita la entrega y actualización en los fondos de la Biblioteca de las publicaciones que realice la Filial de la Unhic, en particular los títulos del sello editorial La Mezquita.

Este convenio, además, potenciará el mantenimiento de la Biblioteca como sede permanente del Pabellón de Ciencias Sociales “José Agustín García Castañeda” durante las ferias del libro en la provincia, y como espacio permanente de las exposiciones bibliográficas conmemorativas que se realicen de conjunto entre la institución y la Unhic. 

Previo a la firma, José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia 2018, presentó el libro Los hombres de los cascos de acero y los fusiles Springfield: Documentos del escuadrón 17 (Baracoa 1957-1958), en coautoría con Marilú Uralde Cancio y Alejandro Hartmann Matos, publicado por La Mezquita y Ediciones Nuevo Mundo, de Estados Unidos. 

Asimismo la Unhic entregó a la Biblioteca Alex Urquiola el Diploma María Teresa Freire de Andrade por lograr resultados destacados en el campo de la bibliotecología histórica y la preservación, la atención técnica y la promoción de la literatura histórica, firmado por el presidente nacional, Jorge Luis Aneiros Alonso. Y entregó, además, los títulos de La Mezquita: Calixto García en la Guerra Grande, de Hernel Pérez Concepción; José Manuel Acosta y el arte moderno en Cuba, de Mireya Cabrera Galán, y La obra musical religiosa de José María Ochoa. Rescate y preservación, de Yanara Grau Reyes.

 

Codanza, celebración del espíritu del fuego 

Por Erian Peña Pupo

Fotos Carlos Rafael y Archivos del Centro de Comunicación Cultural La Luz 

Codanza ha sido, por mucho tiempo, mi compañía. Me explico: Yo apenas sé mover los pies, ni tras los ritmos más pegajosos que desatan en otros el frenesí del baile, y no me imagino, ni remotamente, en un escenario (salvo alguna que otra experiencia reciente, pero que nada tiene que ver con la danza). Pero ellos, la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, que arriba este 25 de septiembre a su aniversario 29, fueron quienes me abrieron los ojos y los sentidos, por primera vez, al arte de la expresión danzaria.

Y además es mi compañía porque nacimos casi juntos. Codanza fue fundada a finales de septiembre de 1992, y yo nací en noviembre, también a finales, separados por dos meses. 

Después vendrían otras compañías, reconocidas puestas, grandes intérpretes, pero Codanza fue la inicial (aunque ahora mismo no recuerde la primera obra de ellos que vi). 

En mis años universitarios éramos asiduos a casi todo lo que en materia cultural ocurría en Holguín, una ciudad donde los eventos y los acontecimientos se suceden uno tras otro. Entre ellos frecuentábamos las temporadas de aniversarios de Codanza, los estrenos y también las reposiciones de obras que llenaban la sala principal del Teatro Eddy Suñol. Sus bailarines copaban, además, los espacios públicos en eventos como la Semana de la Cultura, las Romerías de Mayo o la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. Así Codanza –liderada por la maestra Maricel Godoy– fue creciendo hasta hacerse vital en mi memoria afectiva, como lo ha sido para muchísimas personas.

Con Codanza llegó Vladimir Malakhov y su primera presentación en estos predios, en 2013. El mítico bailarín ucraniano, considerado por la revista Dance Magazine como el mejor bailarín del mundo en cinco ocasiones, obsequió su “Regalo de Malakhov para Cuba”, que consistió en interpretar las coreografías La muerte del cisne, de Mauro Di Candia, y Voyague, de Renato Zanella. Los holguineros entregaron, entonces, “Un regalo a Malakhov de bailarines cubanos”; momentos estos que, al decir de Maricel Godoy, resultó “piedra fundacional, la primera piedra de un templo mayor que hemos ido construyendo”: el Concurso de Danza del Atlántico Norte y Grand Prix Vladimir Malakhov.

A partir del siguiente año, la compañía es anfitriona del Malakhov, como le decimos, surgido en 2014 para estimular a jóvenes bailarines cubanos y de varias partes del mundo. La cita reúne a coreógrafos, intérpretes, investigadores, críticos y especialistas, quienes ofrecen talleres, conferencias, clases magistrales, con el deseo –subraya Maricel– que cada certamen convierta a Holguín en la capital cubana de la danza, plataforma para el intercambio y el desarrollo escénico, para el crecimiento y la creación (incluso la AHS entrega un premio, de cuyo jurado he sido parte más de una vez). 

Pasó el tiempo, y entre estrenos de los que escribí, como Casita, Tráiler, Muerte prevista en el guion en su más reciente puesta, El segundo sexo, Árbol de fuego, Ofrenda de toro, entre otras, llegué incluso a trabajar con Codanza. Y con ellos me fui a Matanzas, a las jornadas del Danzandos, y a Manzanillo, donde presentaron varias obras. Incluso mis amigos bailarines son –o fueron– de Codanza. Los vi crecer, rozar la perfección en varias obras, tantear búsquedas creativas en otras. Madurar en cada puesta. Incluso rearmarse después de menguar el colectivo, y volver al escenario con idénticos bríos, con la consabida exigencia que caracteriza a Maricel y que hace suya la compañía. 

Este 2021 –como viene haciéndolo desde hace varios ediciones– Codanza realizaría una jornada de celebración por su aniversario en los días del Grand Prix; pero este, en su VI edición, quedó pospuesto para similar fecha de 2022, dada la situación de excepcionalidad epidemiológica causada por la Covid-19 en el país (al igual que las presentaciones). Aun así, sin llenar, como acostumbran sus estrenos, las salas del Complejo Teatral Eddy Suñol, o las calles y parques, Codanza celebra la fuerza, vitalidad y destreza que la caracteriza –como reza su lema– en el escenario de la danza insular.

La compañía –escribe Ana Lourdes Estrada Fernández en su libro Codanza. Espíritu vivo del fuego, publicado por Ediciones Holguín en 2010– es la precursora del movimiento danzario profesional en el territorio, “pues con la excepción del cuerpo de baile del Teatro Lírico, cuyo trabajo –como es de suponer– no se dedicaba solamente a la danza, la provincia no contaba con ninguna compañía profesional de ballet, danza o folklore”. Fundada por un grupo de jóvenes bailarines graduados de la Escuela Nacional de Arte (ENA) y liderados por la bailarina, maestra y coreógrafa Maricel Godoy, se lanzaron a la creación escénica a propósito de la edición XIII del Festival Internacional de Ballet de La Habana, pues Holguín sería nuevamente subsede del evento. La pieza fundacional fue Tridireccional y estuvo interpretada por Rosario Arencibia, Gilberto Pérez, Rosario Hernández y Wilber Pérez. Aunque la obra no llegó a presentarse en el Festival, fue la primera coreografía de un grupo de jóvenes que fueron, para bien, el embrión de Codanza. 

Con el apoyo del Consejo Provincial de las Artes Escénicas (CPAE) y la Asociación Hermanos Saíz (AHS), Codanza surgía con el objetivo de la “aprehensión e interpretación contemporánea de las aspiraciones más sublimes y nobles de cuanto mueve y concierne al ser humano a través de la danza, utilizando la validez de la actuación ya en la expresión, la palabra o la acción física”, añade Ana Lourdes, quien subraya que cuando es aprobada por el CPAE en 1994 ya tenían unas quince obras creadas. 

Ese fue el origen del “mito Codanza”, un colectivo que es considerado por la crítica especializada como una de las mejores compañías escénicas del país y que ha realizado múltiples giras internacionales en España, México, Venezuela, Alemania, Suiza y Austria. 

Importantes premios de interpretación y coreografía avalan también el trabajo de Codanza, entre ellos el Premio de la Ciudad de Holguín en varias ocasiones; en el Concurso Nacional de Coreografía e Interpretación Danzandos, en Matanzas; el Concurso Nacional Solamente Solos; el Festival Internacional “Un Desierto para la Danza”, en México; y el Encuentro Internacional de Danza en Paisajes Urbanos, en La Habana. 

Ninguna de sus obras –herederas del estilo cubano de danza moderna, unido a conceptos proporcionados por Pina Bausch, Merce Cunningham, el body contact, enriquecidos mediante lo que le aporta el trabajo con creadores de compañías nacionales y extranjeras, y entre las que podemos mencionar las siguientes: Ritual, Año cero, Pasajera la lluvia, Muerte prevista en el guion, El banco que murió de amor, La fuente de agua salá, Memoria fragmentada, Casita, Árbol de fuego, Tráiler, El segundo sexo y Ofrenda de Toro– busca ser complaciente, ni con el público ni con la crítica, ni mucho menos con una Compañía que ha asumido los riesgos como parte de su concepción fundacional. Solo lo difícil, aseguraba el escritor José Lezama Lima, resulta estimulante. Y uno de sus principales logros es la osadía conceptual en la que articulan sus discursos. En la mezcla de múltiples significados y aleaciones culturales propios de la danza contemporánea, encontramos uno de sus principales atractivos: la complejidad con que asumen la belleza para entregárnosla palpable en cada una de las piezas. 

Por eso en su 29 aniversario este 25 de septiembre –creciendo, trabajando, impulsando, además, nuevas coreografías– celebro la fuerza, vitalidad y destreza de Codanza.

 

 

Sesionó online en Holguín Taller de Investigadores del Patrimonio Local

Por Vanessa Pernía Arias
Fotos Facebook de La Periquera
El Taller Provincial de Investigadores del Patrimonio holguinero sesionó hasta hoy de manera online con un programa que incluyó paneles, conferencias e intervenciones de importantes especialistas en torno a la historia local, la museología y la conservación de los valores patrimoniales del país.
Auspiciado por el Centro territorial de Patrimonio, el Museo La Periquera y la filial de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC), el Taller rindió homenaje al historiador, profesor e investigador holguinero José Agustín Castañeda (1902-1982) al abordar su vasta obra, que permite conocer a Holguín en sus diferentes aristas,  a partir de su origen y evolución, su identidad y cultura.
Entre sus libros se encuentra “La Municipalidad holguinera”, que constituye uno de los textos más completos y consultados de la historia local, al comprender información no solo político-social y económica, sino también de índole educacional y cultural de gran interés.
Durante dos jornadas se socializaron estudios sobre el patrimonio de la ciudad de Holguín, así como estrategias de conservación de bienes y obras patrimoniales.
La amplia fototeca que posee el Museo Provincial La Periquera, declarado Monumento Nacional, constituye una de las investigaciones abordadas, destacando el valor histórico del espacio, al  profundizarse en la historia nacional; un trabajo que refleja además la diversidad de fotos por temáticas, etapas y lugares.
También se presentó el libro “Holguín: coleccionismo y museos”, de David Gómez Iglesias y Marlene Martínez Pupo, uno de los primeros textos en investigar el fenómeno del coleccionismo y sus instituciones en Cuba, publicado por el sello editorial La Mezquita en 2011.
Este título tiene como base fundamental el patrimonio documental del Centro de Información de La Periquera, y está sustentado en la obra fundadora de Eduardo García Feria, primer coleccionista holguinero y su hijo, el museólogo José Agustín Castañeda, abordando el proceso de creación y desarrollo de los museos en Holguín.
Además se presentó en la apertura del evento un estudio relacionado con el combatiente Armando Guerra Menchero, santiaguero de procedencia holguinera, de la autora Yaimina Morales Pérez, que estudia su vida revolucionaria y diplomática en la esfera internacional.
El programa del encuentro incluyó en su apertura varios abordajes sobre el cuidado del patrimonio cultural tangible en el territorio, cuyo taller reúne a investigadores de toda la geografía holguinera, garantizando de esta forma, su salvaguarda para transmitir el conocimiento a las generaciones futuras con toda la riqueza de su impronta.

Memorias de un Festival

Este año, cuando debíamos realizar la VII edición del Concurso de Danza y Grand Prix Vladimir Malakhov, la situación de excepcionalidad epidemiológica causada por la Covid-19 en el país impidió que se celebrara. En su lugar, del 23 al 25 de este mes, se realiza “Memorias de un Festival”, un recuento de lo vivido en las pasadas ediciones, a través de diversas plataformas digitales, incluida la trasmisión en vivo desde Facebook Live. 

El necesario evento, auspiciado por el Consejo Provincial de las Artes Escénicas, con la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra y coreógrafa Maricel Godoy, como anfitriona, tiene entre sus objetivos estimular el trabajo de los jóvenes bailarines, y llevar la danza como vía de comunicación y expresión al público interesado en esta manifestación artística. Con carácter bienal desde 2018, está presidido por la figura del Ballet Mundial Vladimir Malakhov, la maestra Maricel Godoy, y el empresario internacional de ballet, Paul Seaquist; y ha permitido la confluencia en esta ciudad de intérpretes y coreógrafos de varias compañías del mundo. 

En la interacción, en el diálogo con los maestros de la danza, con los investigadores, crece el evento, fructifican las bases de lo que para Maricel es “un templo para la danza que le hemos regalado a esta ciudad y a este país. Dependerá de nosotros y de la fuerza con que podamos asirnos a sus columnas, su permanencia, su progresiva construcción”, y lograr, de esta manera, que Holguín se convierta en capital de la danza.

Sirvan estas “Memorias de un Festival” para recordar y sumar esfuerzos a este empeño. Bienvenidos a estos días donde celebramos las posibilidades infinitas de la danza. 

Consejo Provincial de las Artes Escénicas Holguín

XXVII Fiesta de la Cultura Iberoamericana: Los pueblos y el arte de resistir


Por Vanessa Pernía Arias y Erian Peña Pupo
Fotos cortesía de la Casa de Iberoamérica
La XXVII Fiesta de la Cultura Iberoamericana fue convocada desde Holguín para realizarse desde las plataformas digitales del 24 al 30 de octubre próximos, en consonancia con las disposiciones sanitarias implementadas en el país para prevenir la propagación de la Covid-19.
Liset Baster, especialista en Comunicación de la Casa de Iberoamérica, comentó que este año la Fiesta unirá a especialistas, intelectuales y artistas a partir de la temática “Los pueblos y el arte de resistir”. Especialmente esta edición se dedicará a los centenarios del escritor cubano Cintio Vitier y del Instituto Latino de la Música, además al 60 aniversario de “Palabras a los intelectuales”, el 30 de la brigada puertorriqueña de solidaridad con Cuba Juan Rius Ribera, y los 40 años de la creación de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA).
Rafael Ávila Rumayor, director de la Casa, de conjunto con Liliana Avilés, especialista en Relaciones Internacionales de la institución, procesarán las inscripciones al certamen, cuya cuota incluye el programa digital, las promociones y el certificado de participación. Durante una semana confluirán en las redes espacios teóricos, artísticos, comunitarios y de animación sociocultural, como las actividades desde las Brigadas Internacionales de Solidaridad, el Coloquio Iberoamericano de Letras, muestras de artes plásticas y de audiovisual, así como el Congreso Iberoamericano de Pensamiento, columna teórica de la Fiesta.
El Congreso, que llega a su 16 edición, centrará sus debates en la capacidad de resiliencia del ser humano desde arte, por la esperanza y la vida, así como desarrollará temas de género y sobre las repercusiones de la Covid-19, a través de conferencias, foros y otras dinámicas de intercambio, explicó Bárbara Martínez, miembro del Comité Organizador del Congreso.
Los participantes que concursarán por el Premio Nacional de Investigación José Manuel Guarch Delmonte este año poseen nuevas oportunidades de inscripción y pago, efectuando sus gestiones a través de las plataformas EnZona y Transfermóvil. Además, las investigaciones seleccionadas integrarán las memorias del evento como publicación con su respectivo ISBN, y las de mayor rigor e importancia se incluirán en el plan editorial de la revista Guayza, publicación de crítica social e investigación que organiza la Casa, añadió Bárbara.
Surgida en el año 1993 en Holguín por iniciativa del entonces Ministro de Cultura Armando Hart Dávalos, la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, en su proyección cultural, se dedica a subrayar las raíces histórico-culturales que unen a las naciones integrantes de esta comunidad, caracterizadas por un mosaico cultural de amplios matices y resonancias culturales.

Ediciones Holguín celebra su 35 aniversario

Por Erian Peña Pupo y Vanessa Pernía Arias

Fotos Bernardo Cabrera

Con una lectura de poesía y el reconocimiento al sostenido quehacer de Ediciones Holguín, celebraron hoy en esta provincia el 35 aniversario de este importante sello, distinguido en el ámbito cultural cubano por la amplitud y calidad de sus propuestas literarias.

Desde el patio del Museo Provincial La Periquera, y cumpliendo con las medidas sanitarias para evitar la propagación de la Covid-19, varios poetas homenajearon desde su obra esta importante fecha, entre ellos Delfín Prats Pupo, Lourdes González, Manuel García Verdecia, Luis Yuseff, Gilberto González Seik, Kenia Leyva, José Luis Serrano y José Poveda. 

Los autores rememoraron sus vínculos, literarios y laborales, con Ediciones Holguín. Para González Seik, la creación de la editorial fue un antecedente importante para el surgimiento de la filial de la Uneac en la provincia; mientras García Verdecia elogió el papel del sello en el rescate de “la memoria y la permanencia” de nuestro desarrollo cultural. 

El Centro Provincial del Libro y la Literatura y la Dirección de Cultura en el territorio reconocieron de manera especial la labor desplegada por la editorial y su directora, la escritora Lourdes González, durante más de tres décadas en la publicación y promoción de autores cubanos y universales. 

Asistió, entre otros, Náyade Proenza, subdirectora provincial de Cultura, y Nilser Batista, funcionario de la esfera cultural del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba, quien destacó la calidad de nuestros libros y la necesidad de comercialización de los mismos en el mundo. En la actividad, el intérprete Nadiel Mejías compartió varios temas.

Desde el mes de junio Ediciones Holguín desplegó una amplia programación digital que incluye la presentación de novedades editoriales, lecturas y paneles, con motivo del 35 aniversario de este sello. 

Estas acciones forman parte de la campaña “Al pie de la letra”, que conmemora esta celebración y tiene entre sus finalidades las presentaciones promocionales de escritores y obras del más reciente catálogo, de otros publicados en años anteriores, así como las peñas y espacios fijos online, comentó a la ACN la escritora y editora Kenia Leyva.

Bajo el lema “Lecturas para combatir el calor en familia”, se comparten recitales, lanzamientos, paneles, conversatorios, entre otras actividades, a través de los medios de comunicación y de las redes sociales. 

Desde la página de Facebook de la editorial, en streaming o mediante cápsulas promocionales, el lector puede acercarse a las novedades de un sello que posee en su catálogo más de 700 títulos, muchos de ellos de autores importantes de la literatura universal y cubana, explicó Kenia.

Entre las primicias destaca “Separados del mundo. Selección de poesía de amor latinoamericana”, compilada por el poeta y editor José Luis Serrano, la cual, precisó Kenia Leyva, será de agrado no solamente de adolescentes y jóvenes, sino también del gusto de todos los grupos etarios, porque este es un país que agradece la buena poesía de amor.

Además destaca “El detective de la Continental”, de Dashiell Hammett, con traducción de Aida Bahr; “Los papeles del poeta”, novela corta de Henry James, llevada al español por Manuel García Verdecia; “Ella escribía poscrítica”, de Margarita Mateo, Premio Nacional de Literatura; “Cuentos destornillados”, de la camagüeyana Niurki Pérez García, y “El mundo kenoseve,” de Ronel González, ambos para los niños. 

En uno de los textos promocionales a propósito de la fecha, el escritor José Luis García expuso que Ediciones Holguín desde sus inicios contribuyó de forma incuestionable a que la ciudad que le da nombre se convirtiera en punto de referencia dentro del quehacer literario de la isla. 

Su historia comenzó ligada a la publicación de los mejores textos de autores holguineros, entre ellos los Premios de la Ciudad y otros certámenes organizados en la provincia, para paulatinamente ampliar sus miras hacia lo mejor que se produce a nivel nacional e internacional en todos los géneros, destacó el también Premio Alejo Carpentier.

Entre los autores publicados por este sello holguinero destacan Paul Celan, Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Eugenio Montale, Harold Hart Crane, Virginia Woolf, Fina García Marruz, Roberto Fernández Retamar, Antón Arrufat, Reynaldo González, Miguel Barnet, entre otros. 

 

Julio García-Espinosa por un cine imperfecto y rebelde

Por Erian Peña Pupo

Dos aniversarios relacionados con el cineasta, teórico y profesor Julio García-Espinosa se conmemoran este año: el 95 de su natalicio, el 5 de septiembre de 1926 en La Habana, y los 60 años de El joven rebelde, una de las primeras obras de ficción posterior a la creación del Icaic, específicamente el cuarto largometraje producido por este, estrenado en mayo de 1961 como ejemplo de un cine que “entonces apenas estaba naciendo”, entre tanteos, búsquedas y reafirmaciones, como diría José Massip, uno de los guionistas del equipo liderado por el italiano Cesare Zavattini y que contó, además, con José Hernández y el propio director García-Espinosa en la escritura del guion. 

El italiano, quien había visitado Cuba más de una vez en la década anterior y conocía a los jóvenes miembros de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, a la cual pertenecía Julio, y desde cuya Sección de Cine que había realizado el corto El Mégano, junto con Alfredo Guevara y Tomás Gutiérrez Alea (Titón), sería, para el cine cubano de esa década, “además de un mentor, un portavoz enérgico”, afirma Juan Antonio García Borrero. Zavattini era uno de los grandes guionistas del cine y uno de los principales teóricos y defensores del neorrealismo –bajo cuya influencia se formaron, en las aulas del Centro Sperimentale di Cinematographia en Roma, realizadores cubanos como el propio Julio, su hermano Pedro, y Titón– había escrito los textos de clásicos de Vittorio De Sica como Ladrón de bicicletas (1948), Milagro en Milán (1951) y Umberto D. (1952). 

“Ningún intelectual de Europa expresó antes que él, de manera pública y con tanta vehemencia, el tremendo entusiasmo que le provocaba la derrota de Batista. Era apenas el 2 de enero de 1959, y ya Cesare Zavattini le enviaba desde Roma a Alfredo Guevara, futuro presidente del Icaic, una carta” desbordada de optimismo: “Ustedes están en la situación ideal, así como estuvimos nosotros, inmediatamente después de la caía del fascismo, para desvincular el cine de las rémoras industriales y hacerlo devenir el medio de expresión político y a la vez poético de la gran aventura democrática hacia la que se están encaminando”, escribía el guionista de El oro de Nápoles

Poco después Zavattini no dudó en aceptar la invitación cursada por el Gobierno Revolucionario para colaborar en la construcción del Icaic o, como subraya García Borrero, “en la construcción de una cinematografía nacional”. Arribó a finales de 1959 a La Habana, asesoró varios proyectos de guiones y supervisó Cuba baila, de García-Espinosa, el primer filme producido por el Icaic; y comenzó a trabajar en el guion de El joven rebelde, a partir de un argumento suyo: “Se trata de un muchacho de 14 o 15 años que se alza en la Sierra. Es un argumento increíble para el extranjero. Y trabajamos para convertir esto en un espectáculo interesante”, aseguró a inicios de 1960

En carta a Alfredo Guevara desde Roma, Zavattini le comenta sobre el proceso de escritura del guion del filme: “Se trata ante todo de no querer y no deber considerar El joven rebelde como un filme de propaganda en el sentido estrecho y directo. Esto no le quita cierta imprescindible exigencia informativa, pero al mismo tiempo permite un tono, un modo, de mayor alusividad respecto por ejemplo, a los cuentos de la revolución”

García-Espinosa, quien entonces se encontraba en México en la postproducción de Cuba baila, fue el director de la película. Aunque el proyecto no le interesaba, contó el director de Aventuras de Juan Quinquín (1967) y Reina y Rey (1994), “Titón y yo éramos los únicos que teníamos cierta experiencia para atrevernos a hacer un largometraje. Yo quería hacer entonces Bertillón, de Soler Puig, pero Titón se enamoró de la novela (que nunca hizo) y el otro argumento disponible era El joven rebelde, que yo asumí. Trabajé el guion, tuve muchas conversaciones con Zavattini, de modo que fue una experiencia muy enriquecedora (…) Tengo muchísimas anécdotas con el gran neorrealista, pero puedo decirte algo que lo resume todo: entre las muchas gentes por las que uno está influenciado, él ocupa un lugar muy importante en mi vida y en mi generación”

La historia de Pedro, el joven campesino que se incorpora al Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, cuya impetuosidad y espíritu rebelde le trae enfrentamientos con sus superiores y que alcanza su madurez como combatiente en la decisiva batalla de Guisa, se estrenó el 2 de marzo de 1962 y fue seleccionado entre los filmes más destacados del año. El Festival de Karlovy Vary, en Checoslovaquia, le entregó el Premio al Joven Creador al filme protagonizado por Blas Mora, Wember Bros, Lionel Alleguez, José Yedra, Miguel Piedra, Carlos Sessano, Cuqui Ponce de León, Amanda López, Reinaldo Miravalles y Ángel Espasande, con fotografía de Juan Mariné y edición de Mario González. La producción fue de José Fraga, el sonido de Eugenio Vesa y la música del joven Leo Brouwer (quien había trabajado con el Icaic desde Historias de la Revolución). 

A pesar de los reconocimientos y de la influencia del neorrealismo y sus maestros en el cine cubano de los primeros años del Icaic, el propio García-Espinosa estaba consciente, como asegura García Borrero, de que aquel modo de representación de la realidad que proponía el primer neorrealismo comenzaba a ceder terreno ante los nuevos movimientos (Free Cinema, Nueva Ola Francesa, Cinema Verité, Cine directo, entre otros). “…cuando leí el guion, la historia no me resultó interesante, o más bien no me interesó la forma en que estaba narrada. La sentía totalmente ajena a mi sensibilidad. Pero, ¿cómo desdeñar un guion de Zavattini? Por disciplina profesional, por lo que podía representar para el Cine Cubano, realicé el filme. Me costó separarme de Zavattini y del Neorrealismo italiano por más de treinta años”, rememoró quien fuera director del Icaic entre 1983 y 1990, y director de la EICTV entre el 2004 y el 2007. 

Si bien el filme es un ejemplo de la evidente huella neorrealista en la producción cubana de estos años, El joven rebelde “también resulta el punto de ruptura entre el maestro neorrealista y los cubanos”, asegura Anastasia Valecce, pues desde este momento, los directores cubanos, particularmente Julio García-Espinosa y Tomás Gutiérrez Alea, “tomaron consciencia de la necesidad de producir un cine que no tuviera influencias extranjeras, y por lo tanto, declararon su voluntad de tomar distancia del neorrealismo. Las circunstancias que determinaron el final de las relaciones entre Zavattini y los cubanos están muy conectadas con la producción de El joven…

A partir de ahí, añade la investigadora, los cineastas de la isla “encuentran estrategias para crear lo que ellos definen como un cine propiamente cubano. Este nuevo lenguaje cinematográfico no habría podido existir sin los contactos, las pausas, las distancias y finalmente la ruptura que implicó la relación con el neorrealismo”. Volver a El joven rebelde, a sesenta años de su filmación, resulta una buena oportunidad no solo para analizar la influencia de Zavattini y el neorrealismo en la filmografía de esa década, y conocer la obra del autor de Por un cine imperfecto (1969) y otros textos necesarios, sino para comprender un cine que, a partir del aprendizaje, insistía en construirse desde sí.