Lo indocubano en la síntesis de nuestra identidad 

Por Erian Peña Pupo

Foto del autor y Ernesto Herrera

La jornada inicial del I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano, que dedicado a la presencia del legado indocubano en la cultura nacional realizan en Holguín la Casa de Iberoamérica y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Baracoa, en Guantánamo, incluyó las sesiones teóricas desarrolladas en el Salón Solemne del Museo Provincial La Periquera.

Desde la Oficina del Historiador de la ciudad de Santiago de Cuba, Juan Manuel Cordero abordó en su texto “La supervivencia indocubana en el oriente”, las diferentes investigaciones y enfoques que, desde la historia y otras ramas, se han realizado en los últimos años en las diferentes provincias que componen la geografía oriental de nuestro país. 

Mientras que Juan Carlos abordó la revitalización de tradiciones taínas en el Centro Cultural Comunitario Huellas del Batey, sede del Proyecto Sociocultural Comunitario Ángel Augier, en el municipio holguinero de Rafael Freyre. “Cuando en 2002 dejó de moler el central Santa Lucía sobrevino un vacío en las costumbres y tradiciones de este pueblo. Después se impuso un nuevo renglón económico, el turismo, y con él una fuerte penetración de culturas foráneas que desplazan muchas de las tradiciones autóctonas de este pueblo de origen campesino, con fuerte representación de los componentes taínos, africanos y españoles”, comenta Juan Carlos. Por eso nace el proyecto, el 11 de enero del 2017, para revitalizar las tradiciones y costumbres culturales del freyrense y rescatar elementos importantes del patrimonio cultural de la localidad desde el trabajo social y cultural.

Huellas del Batey –que recibió el Premio Memoria Nuestra en la categoría de proyectos en la XXIV Romerías de Mayo, entre otros reconocimientos provinciales y nacionales– potencia tres elementos de la cultura de nuestros primeros habitantes, recalca Juan Carlos: el ajiaco taíno, que se sirve acompañado de casabe, el tabaco silvestre que crece en la zona de Carenero, y la exposición y conservación de elementos de la arqueología aborigen de la zona. 

Hacemos el ajiaco taíno, nos dice Juan Carlos, utilizando los ingredientes de nuestros aborígenes que menciona Fray Bartolomé de las Casas en sus Crónicas de Indias y como aparece en el libro Léxico de la cultura popular tradicional: aves como la paloma y la torcaza, el pescado, las viandas criollas, ají… conforman un plato que después se unió con el cocido y la olla podrida y dio nacimiento al ajiaco criollo y a nuestra tradicional caldosa. Aquí se confirma la escencia “transculturizada” de nuestra cultura y aquel “ajiaco” identitario que Don Fernando Ortiz preconizara como síntesis metafórica de nuestra nacionalidad.

A debate la indigeneidad en el oriente cubano

Por Erian Peña Pupo

Fotos Wilker López 

“Este Taller es un ejemplo de nuestro compromiso con lo que deseamos construir en el futuro como gestores culturales, y con las tradiciones que, como pueblo, debemos preservar”, aseguró Eduardo Ávila Rumayor, director de la Casa de Iberoamérica y presidente del Comité Organizador de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, en las palabras inaugurales del I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano, que dedicado a la presencia del legado indocubano en la cultura nacional, realizan en Holguín la propia Casa y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Baracoa, en Guantánamo, hasta el próximo día 19. 

“Partimos del reto de ir construyendo una historia distinta para cuando se conmemore el 600 aniversario del arribo a tierras cubanas, por Bariay, del Almirante Cristóbal Colón, momento que no veremos nosotros, pero sí es nuestro saber llegar con una mirada más amplia sobre esta parte de nuestra identidad, que a veces ocultamos o sumergimos en el marasmo de las falsas interpretaciones o de la escases de información”, añadió Ávila Rumayor. 

En la primera jornada del Taller se presentó el número 4 de Guayza, revista de investigación y crítica sociales que edita la Casa de Iberoamérica, correspondiente a julio-diciembre de 2020, una publicación “fresca desde el abordaje de los temas y que intenta mostrar qué somos, cómo pensamos y qué decimos”, sostiene Eduardo. La revista, oportuna en torno a los debates del Taller, fue presentada por José Barreiro, activista de los movimientos indígenas de América y director de la Oficina para Latinoamérica del Museo Smithsonian del Indio Americano, en Estados Unidos, país donde reside desde 1960.

La edición incluye en la sección Mortero un texto del propio Barreiro, “La Matria taína. Conciencia de la indigeneidad cubana”, que abre el debate, como es intensión de la publicación, con el artículo “Consideraciones sobre los descendientes de aborígenes en Cuba”, de Armando Rangel Rivero, director del Museo Montané, de la Universidad de La Habana, al ser “textos que se encuentran en muchas partes del camino y toman distancia en otras”.

La revista –con obra del maestro holguinero Cosme Proenza en la portada– incluye también “La identidad del cubano y el sustrato tragicómico de la existencia colectiva”, de Alejandro Torres Gómez de Cádiz Hernández; “Gutenberg, la educación por el arte y otras paradojas”, de Ronald Guillén; “José Martí: una lectura desocultante”, de Ariel Zaldívar Batista; y “La ventaja de llamarse «Usebio» Leal”, de Mario Cremata Ferrán, entre otros textos.

José Barreiro presentó, además, en el Salón Solemne del Museo Provincial La Periquera, donde se realizan las sesiones teóricas, el libro Panchito, cacique de montaña. Testimonio guajiro-taíno de Francisco Ramírez Rojas, publicado por Casa de las Américas y la editorial Campana.

Barreiro “recoge pensamientos, ideas y recuerdos de un hombre que desciende de los primeros que habitaron nuestro archipiélago, de los araucos, que ya llamaban Cuba a esta tierra que habitaban, y constituyen la simiente originaria de nuestra identidad, un hecho que lamentablemente se suele pasar por alto”, sostiene Antonio J. Martínez Fuentes en el prólogo. Y añade sobre este necesario libro para comprender nuestros orígenes, que “a la altura del siglo veintiuno, la voz de Panchito representa para los cubanos la continuidad de aquellas culturas milenarias secuestradas, escamoteadas a nuestra identidad. Él es indio, se siente indio, y el indio habla por su boca aquí y ahora. Por eso, a la pregunta sobre cómo es posible que después de tantos años aun existieran descendientes de los aborígenes en Cuba, él responde, haciendo uso de una filosofía tan antigua como su linaje: «Tú siembras una mata, esa mata se seca, pero deja semillas que germinan, por eso el indio no se acaba»”. 

En el I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano participan estudiosos y académicos de Cuba, Canadá, Puerto Rico y Estados Unidos, con el objetivo de promover identidad, valores y saberes respecto al tema. Destacan las conferencias de los investigadores Ángel Graña González, José Barreiro y Alejandro Hartman, este último historiador de la ciudad de Baracoa. 

Intervienen, asimismo, descendientes de indocubanos de la zona holguinera de Fray Benito, municipio de Rafael Freyre, así como de Yateras, en Guantánamo, y El Caney, en Santiago, quienes expondrán cómo se ha mantenido el legado de sus raíces en nuestra identidad. Como parte de las actividades se incluye una visita a la familia Rojas y Zaldívar, en Fray Benito, para presenciar el proceso de elaboración del casabe; y al parque Monumento Nacional Bariay, sitio por donde arribó Cristóbal Colón a Cuba en 1492. La Fundación Plenty Canadá, organización no gubernamental indígena para la preservación cultural y desarrollo sostenible, constituye otra de las instituciones que colabora con la realización de este primer Taller. Se prevé el próximo año realizar una segunda edición que abarque todo el país, con la posibilidad de presentar ponencias que luego serán recogidas en una publicación desde la gestión editorial que realiza la Casa de Iberoamérica en Holguín.

 

Entre muñecos y títeres… A 50 años del Teatro Guiñol de Holguín 

Por Erian Peña Pupo 

Fotos Carlos Rafael Archivos del CCCLaLuz

En la calle Martí, justo en uno de los laterales del Complejo Cultural Teatro Eddy Suñol, tiene su sede el Teatro Guiñol de Holguín, compañía que celebra en este 2022 su aniversario 50 en pos del desarrollo del arte titiritero y sus expresiones en la provincia y el país. 

Antecedentes… 

Los orígenes del Guiñol holguinero se relacionan con los antecedentes inmediatos de esta manifestación en la provincia, no tan fecunda en el arte del títere como otras, pero sí necesaria a la hora de historiar el panorama teatral cubano y sus múltiples convergencias. A lo largo del siglo XIX e inicios del XX, en las ciudades de Holguín y Gibara, sobre todo, eran comunes las representaciones teatrales y musicales, en cines y teatros como el “Wenceslao Infante” y el Teatro Colonial de Gibara, de zarzuelas, operetas, vodevil, danza… 

Respecto al arte titiritero, uno de los primeros referentes conocidos es el quehacer del gibareño Modesto Centeno (1913-1985), quien realizó la adaptación del cuento popular La Caperucita Roja en 1943, gracias a un concurso efectuado en la Academia de Artes Dramáticas de la Escuela Libre de La Habana (ADADEL). Tiempo después, una de las figuras tutelares de esta manifestación artística en Cuba, Pepe Carril nacido en el central Preston, Mayarí, en 1930 crea en el propio poblado holguinero, el Teatro de Muñecos de Oriente, en 1952. Luego Carril sería uno de los fundadores en 1963 del Teatro Guiñol Nacional, junto a los hermanos Camejo (Carucha, Bertha y Pepe) y el joven Armando Morales, director de ese colectivo hasta su reciente fallecimiento (La historia de Carril y los Camejo difuminada en el tiempo y en consiguientes periodos, ha sido rescatada gracias al trabajo de creadores como Norge Espinoza, Rubén Darío Salazar y el propio Morales).

No fue hasta inicios de 1959 cuando comienza a gestarse en la ciudad de Holguín la idea de hacer teatro para niños con el títere, y sus diversos formatos y estéticas, como protagonista.

Nacimiento: las luces del día del Teatro Yarabey 

El 17 de mayo de 1959 los hermanos Arturo y Carlos Ricardo fundaron el Teatro de títeres para niños Yarabey –en voz aborigen “luz del día”–, creando así la primera compañía teatral que se gesta después del triunfo revolucionario en la ciudad y pilar del actual Guiñol de Holguín. Aunque hoy no se encuentra en activo por problemas de salud, Arturo Ricardo, uno de los fundadores del entonces Teatro Yarabey, cuenta con más de 37 años dedicados al arte de los títeres en la provincia, una impronta que no ha sido estudiada y que se va perdiendo, inexorablemente, con el paso del tiempo: “El Guiñol de Holguín se funda por iniciativa del director de Cultura, Silvio Grave de Peralta. Después del triunfo de la Revolución inician las primeras actividades culturales, entonces mi hermano y yo nos presentamos, y allí hicimos imitaciones de voces, humor teatral, y otras cosas. A Silvio le interesó mucho las voces que hacíamos, voces de niños, viejos, animales… que formaba parte de un programa que teníamos montado. Entonces nos dijo que él tenía pensado crear un proyecto y ya que nosotros teníamos esas cualidades de hacer voces podríamos hacerlo… Nos dijo que crearía un teatro de títeres para los niños, pues aquí no había nada parecido, solo el cine con las películas de Tarzán y otras más de entonces”, comenta Ricardo. 

Lo que hoy conocemos como Teatro Guiñol de Holguín sufre por largos años las mudanzas y fusiones con otros proyectos de la provincia. En la aun inédita cronología cultural de Holguín, realizada por el investigador Zenovio Hernández, se sitúa la culminación del primer curso de Instrucción del Teatro el 4 de noviembre de 1963, y además, refiere del inicio del cursillo de teatro de títeres impartido por Arturo y Carlos Ricardo, el 4 de abril de 1964, en los estudios de la emisora provincial CMKO Radio Angulo. Los hermanos Ricardo se mantienen trabajando solos en Yarabey hasta 1965, cuando incorporan alumnos de secundaria básica y forman una brigada artística que actuaba dentro y fuera de la ciudad. Con esta brigada montaron obras de payasos, cuentos con muñecos y actores con máscaras: Las bodas del ratón Pirulero, La bruja que no era bruja y El hacha de oro.

Desde 1972 –fecha que marca el aniversario del Guiñol pues pasa a la categoría profesional– hasta 1983, asumió la dirección Felipe Betancourt del Río, quien contribuyó notablemente a la preparación del elenco, cuestión que conllevó a la calidad artística de muchas de las obras: Para reír y aprender, Lo que nos cuenta Din Don, La paloma Blanquiperla, Un día en el zoológico, De cómo la astucia venció al perro jíbaro, Las tres semillas, El conejo valiente, Armandito y las vacaciones, El rey del corral, Felo Jutía y El perro burlón

En 1983, tras el fallecimiento de Betancourt, la dirección del Guiñol pasó por un período inestable hasta 1991: Alejandro Hiralda, Armando Vielza, Rubén Mulet, Fernando Gil y Marisela Espinosa, estuvieron al frente de la compañía en una época donde el teatro de títeres en Cuba se caracterizó por su marcado carácter didáctico y el reflejo de matices sociales, apoyado en adaptaciones de cuentos populares clásicos e historias cubanas, ubicadas, en su mayoría, en la campiña insular y sus delimitaciones. En esta nueva etapa presentan obras como Quién puede más, El conejito Blas, El pájaro feo, La cucarachita Martina, El cocodrilo Tato, El caballito enano, Pedro y el Lobo, Un día en el teatro (Premio en guion en el I Encuentro Nacional de Guionistas de Espectáculos Infantiles, en 1986), El león hambriento y El chivo patijovero coliamarillo, obra que obtuvo el Premio en la categoría de música en el Encuentro Territorial Profesional de Teatro Infantil, en Ciego de Ávila, 1983, por el trabajo de Maricela Miranda, asesora musical del Guiñol desde 1982 hasta 2013. 

Años de esplendor, la estética de Miguel Santiesteban 

En 1992 asumió la dirección del grupo, por breve tiempo, la instructora de arte Grecia Lemus, y luego Marisela Espinosa hasta 1993, año en que el grupo se fusionó con Talismán, dirigido por Ángel Cruz. Ambos elencos acuerdan que Talismán sería un proyecto dentro del grupo fundacional; luego continúan trabajando con el nombre de Girasol. En esta etapa representaron piezas que caracterizarían nacionalmente el trabajo del Guiñol de Holguín: La Caperucita criolla, dirigidas por Ángel Cruz; Pelusín frutero, Un rayito de sol, La calle de los fantasmas, La muñeca de trapo y El sol negro, dirigidos por Miriam Suárez, pieza que obtuviera en 1997 el Premio de la Ciudad de Holguín en Teatro en mano de los actores Marisela Espinosa y Mario Brito; y Los sueños de Verdolina, unipersonal de Marisela Espinosa, Premio de la Ciudad 1999 en actuación femenina, entre otras.

En 1998 asume la dirección artística Miguel Santiesteban, hasta el 21 de marzo de 2012, fecha de su fallecimiento. Bajo su dirección se abren nuevos y amplios horizontes en el teatro de títeres en Holguín, imprimiéndole mayor fuerza profesional con la línea espectacular y el trabajo con esperpentos en calles y teatros. Así se pusieron en escena obras clásicas en el repertorio del Guiñol: La cucarachita Martina, Historia de una muñeca abandonada (Premio de la Ciudad 2000, en actuación femenina, a Magali Mola), Sancho Panza en la Ínsula Barataria, obra del español Alejandro Casona, Espantajo y los pájaros, El chivo patijovero coliamarillo, El majá de Santa Manigua, El Conejito Blas, Las tres semillas, Galápagos, del holguinero radicado en México Salvador Lemis (Gran Premio del Festival de Teatro Máscaras de Caoba 2008, y Premio de la Ciudad 2009 en actuación femenina a Dania Agüero), El Ogrito, de la canadiense Suzanne Lebeau, y La calle de los fantasmas, del argentino Javier Villafañe (1909-1996). Quizá sea esta la obra más premiada del colectivo holguinero: Premio de la Ciudad 2002 en manipulación; Premios Avellaneda en actuación masculina y femenina, a Dania Agüero y Jorge del Valle, respectivamente, y en diseño a Karel Maldonado, en el Festival Nacional de Teatro de Camagüey, en 2002. Además, el Premio Caricato 2003 en actuación masculina y femenina, a los mencionados actores y los Premios en el Festival de Teatro para niños y jóvenes (Guanabacoa, 2003) en manipulación colectiva, música y diseño, así como los premios especiales de la revista Tablas, de la Unión Nacional de la Marioneta (Unima) y de la Asociación Internacional de Teatro para la Infancia y la Juventud (ASSITEJ). Por estos años el Guiñol realiza, además, una gira por México donde muestra parte de su repertorio. 

Según Martha Proenza, actriz del antiguo bloque dramático del ICRT en Holguín y miembro del Guiñol desde 1982: “El problema recurrente que impedía una mejor concepción ideoestética del colectivo, recaía en que ninguno de los que habían dirigido espectáculos en aquella etapa eran egresados de escuela, sin formación académica. Se viene a concretar un cambio positivo cuando dirige Miguel Santisteban y con los diseños de Karel Maldonado. Una estética más encaminada a la calle y al público todo que lo potencia”.

Cuenta, por su parte, la actriz Dania Agüero Cruz, hasta hace poco directora del Teatro Guiñol de Holguín, que cuando ella se incorpora a trabajar en 1999, se acerca al experimentado Armando Vielza, actor, director, clown y realizador de sonidos en la radio: “Enseguida me acerqué a él para tratar de alimentarme de su experiencia y tratar de aprender. Armando Vielza cuenta, además, con un carisma especial para el clown. Su payaso era el auténtico payaso de circo. Un payaso diferente al que nosotros tuvimos como línea de trabajo. Desarrollaba situaciones, dentro de otras situaciones, y ahí armaba su historia”. 

De aquellas propuestas comenta Vielza: “Lo espectacular primaba en nuestros montajes, así como el espectáculo de calle y la luz negra como líneas ideoestéticas. Dejamos de usar los títeres atrezados, y adoptamos a los títeres de telas rellenos con polietileno o esponja”. Añade que en el proceso creativo de Santiesteban, “la creación colectiva marcó la línea de dirección del grupo; Miguel seleccionaba las mejores ideas y las ponía en función de su idea como director. Él introdujo la espectacularidad y se amplió el uso del esperpento en espacios abiertos, la luz negra, con el uso de los títeres de piso, asesorados por mí. Maricela Miranda, Maricela Espinosa, Martha Proenza, continuaron con nosotros. Al paso de los años se incorporan nuevos actores y actrices: Dania Agüero, Migdalia Albear Camejo, Roberto Cera, Yuder Ortega, entre otros más, que llegaron después que salí del colectivo”. 

Al respecto nos contó el maestro Armando Morales, Premio Nacional de Teatro, cuando visitó Holguín invitado a la Fiesta del Títere, organizada por el Guiñol holguinero: “Yo recuerdo que una vez fui jurado del Premio de la Ciudad en Teatro, y en el aspecto del teatro para niños y de títeres se le dio el Premio a Maricela Espinosa, que era una actriz de primer nivel. Después, con la renovación y la llegada de Miguelito Santiesteban, que fue alumno mío en el Isa, los espectáculos que montó en el Guiñol, con la imagen de Karel Maldonado, uno de los grandes diseñadores del teatro de figuras, aunque no se diga, llevaron a esa especialización que es el teatro de figuras, a un momento de gran envergadura para el arte y la cultura teatral, sobre todo la cultura que tiene que ver con el títere”. 

El extraño caso… 

Tras el fallecimiento de Miguel en 2012, el Guiñol continúa trabajando en la puesta en escena que el director dejara adelantada: así se estrena Ruandi, obra del dramaturgo Gerardo Fulleda León, como homenaje a su dirección artística y su legado. Asume la dirección Dania Agüero y estrenan Payasoñar (Premio de la Ciudad a la mejor puesta en escena en 2014) y Los tres cerditos. Igualmente continúan representando obras conocidas dentro de su repertorio, siguiendo la estética de Santiesteban y el trabajo de otro imprescindible para el grupo, Javier Villafañe. Las sonrisas agradecidas de los niños en cada función, aseguran ellos, es el mejor premio posible al esfuerzo y la creación artística teatral.

Dirigido por la joven actriz Karel Fernández, estrenó recientemente El extraño caso de los espectadores que asesinaron a los títeres, de Salvador Lemis, puesta que se presentará en esta edición del Teatro Joven. Hoy el Teatro Guiñol de Holguín es uno de los colectivos teatrales con una importancia medular en el escenario teatral holguinero y el arte titiritero en sentido general: sus 50 años en escena y la realización de la Fiesta del Títere, evento que protagoniza cada año con el objetivo de llevar a las comunidades holguineras y al público variado, el teatro infantil y el arte titiritero en sus múltiples resonancias y estilos, lo demuestran con significativas creces. Enhorabuena, entonces, el hermoso y útil arte del Teatro Guiñol de Holguín que celebra sus cinco décadas entregado al arte del títere. 

 

 

Acogerá Holguín el I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano

Por Erian Peña Pupo

Fotos Facebook de la Casa de Iberoamérica

Auspiciado por la Casa de Iberoamérica y la Oficina del Conservador de la Ciudad de Baracoa, en Guantánamo, del 16 al 19 de mayo Holguín realizará el I Taller de Indigeneidad en el Oriente Cubano, dedicado a la presencia del legado indocubano en la cultura nacional.

El investigador holguinero Cosme Casals Corella, miembro del Comité Organizador del evento, comentó que el programa de este certamen abarca importantes momentos para la socialización de investigaciones sobre la indigeneidad cubana, con sede principal en el Museo Provincial La Periquera, aunque además se compartirán experiencias de forma virtual.

Además, participarán destacados estudiosos y académicos de Cuba, Canadá, Puerto Rico y Estados Unidos, con el objetivo de promover identidad, valores y saberes respecto al tema. Destacan –subrayó Casals Corella– las conferencias impartidas por los investigadores Ángel Graña González, José Barreiro y Alejandro Hartman, el fotógrafo Julio Larramendi, y Gladys Collazo, al frente del Centro Nacional de Patrimonio Cultural, quienes, además, protagonizarán paneles como “La indigeneidad actual en Cuba” y “La gran familia Rojas Ramírez”.

Intervendrán, asimismo, descendientes de indocubanos de la zona holguinera de Fray Benito, municipio de Rafael Freyre; así como de Yateras, en Guantánamo; y El Caney, en Santiago, quienes expondrán cómo se ha mantenido el legado de sus raíces en nuestra identidad.

El evento acogerá presentaciones literarias: Panchito, Cacique de la Montaña, por José Barreiros, antropólogo de Nación Mohawk, en Nueva York, Estados Unidos; e Indios en Holguín, por José Novoa Betancourt, así como la presentación de documentales sobre el tema.

Como parte de las actividades se incluye una visita a la familia Rojas y Zaldívar, en Fray Benito, para presenciar el proceso de elaboración del casabe; además al parque Monumento Nacional Bariay, sitio por donde arribó Cristóbal Colón a Cuba en 1492, añadió Casals.

La Fundación Plenty Canadá, organización no gubernamental indígena para la preservación cultural y desarrollo sostenible constituye otra de las instituciones que colabora con la realización de este primer Taller. Explicó, además, que se prevé una segunda edición que abarque todo el país, con la posibilidad de presentar ponencias que luego serán recogidas en una publicación desde la gestión editorial que lleva a cabo la Casa de Iberoamérica en Holguín.

 

Del 2 al 8 de mayo ¡estamos en Romerías!

Vanessa Pernía Arias y Erian Peña Pupo

Fotos Archivos CCCLaLuz y carteles del evento 

Con un concierto pre-inaugural protagonizado por la Orquesta Sinfónica de Holguín, bajo la dirección invitada de Joaquín Betancourt, Premio Nacional de Música y Maestro de Juventudes de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), iniciará este lunes dos en Holguín la XXIX edición de las Romerías de Mayo, fiesta grande de la vanguardia artística en Cuba. 

El Festival Mundial de Juventudes Artísticas, que se extiende hasta el ocho con un variado programa de actividades, regresa de manera presencial luego de dos años, debido a las situación epidemiológica por la Covid-19, y dedicará sus jornadas al 65 aniversario del asesinato de los hermanos Sergio y Luis Saíz Monte de Oca, y al arte joven como temática general, comentó el escritor Norge Luis Labrada, presidente de la AHS local.

El Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, considerado la columna vertebral de la cita, contará con una conferencia inaugural de José Abreu Cardet, Premio Nacional de Historia 2018, explicó Luis Felipe Maldonado, al frente de su comité organizador. En esta ocasión, el certamen de pensamiento e investigación asume como temática principal “La cultura cubana en medios digitales”, sumando a delegados de varias provincias en conferencias, mesas paneles y debates; en su última jornada se otorgarán los Premios Memoria Nuestra en Investigación y Proyecto Sociocultural, así como dos Premios de Honor. 

Babel, espacio de las artes visuales, estará dedicado a la crítica de arte y homenajeará la impronta del investigador, profesor y crítico holguinero Ramón Legón; además se realizarán varios proyectos curatoriales en diferentes espacios. Destaca una muestra de litografías de Rafael Zarza, Premio Nacional de Artes Plásticas 2020, destacó Josvel Vázquez, al frente del evento. Mientras que Liset Prego, quien asume la organización de la parte de Literatura, señaló que Palabras compartidas celebrará los 25 años de Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, y el centenario de la poeta Carilda Oliver Labra, por lo que se presentará el audiolibro Territorios en conflictos. Una mentira de la luna, homenaje de poetisas holguineras a Carilda, y el título Paquidermo, de José Luis Serrano, recordando el primer texto publicado por este sello hace 25 años, Bufón de Dios, del propio autor. También se desarrollarán paneles y lecturas de narrativa y poesía con miembros de la organización joven en Holguín e invitados de varias provincias del país. 

Por su parte el certamen Cámara Azul, que reúne a jóvenes realizadores del audiovisual, dedica sus espacios a los 30 años de la Televisión Serrana y al centenario de la radio cubana. Tendrá proyecciones, paneles, conversatorios y debates con Caridad Martínez, Premio Nacional de Radio, Amílcar Salatti, guionista de la serie Calendario, y Carlos Rodríguez, realizador de TV Serrana, subrayó Aniel Santiesteban, organizador de esta cita.

Mientras que desde las artes escénicas se recordará el 50 aniversario del Teatro Guiñol de Holguín y la obra del artista santiaguero Alcides Carlos González (Titi), fundador de las Romerías y director del proyecto Ojos. Las jornadas contarán con varias compañías, entre ellos el Guiñol Polichinela, de Ciego de Ávila; el Ballet Folklórico de Oriente; la Compañía de Danza Contemporánea Codanza; y el Grupo Humorístico Etcétera. Mientras que Raíces, espacio que promueve el sistema de Casas de Cultura, homenajeará al promotor cultural mayaricero Clinton Allen Edwors, Premio de Cultura Comunitaria, y al grupo anglo caribeño Rescat, fundado por Allen; este evento se distinguirá por la presencia de agrupaciones que defienden el legado y la mezcla de culturas. 

Musicalmente estas Romerías de Mayo contarán con las sonoridades de los intérpretes Ivette Cepeda, Polito Ibáñez, David Blanco, Nasiri Lugo y Moneda Dura; a su vez el espacio de trova tiene como invitados a Augusto Blanca, Fernando Cabreja, Raúl Prieto, Manuel Leandro Sánchez y Rey Montalvo. Mientras las Rockmerías, el evento de Hip Hop y las Electroromerías, se dedicarán especialmente a Ernesto Hidalgo Meriño (Tiko SK8), Dj productor recientemente fallecido y fundador de este último espacio. Por su parte La esquina del jazz destaca con las presentaciones de Joaquín Betancourt, Giraldo Piloto, Carlos Millares, Julio Avilés, César Gutiérrez, el Holguín Jazz Ensamble, Norberto Leyva, entre otras agrupaciones y solistas que, mayormente, distinguirán las noches en Romerías. 

 

Luces de la Creación para la niñez y la adolescencia

 

Por Erian Peña Pupo
Fotos Facebook del evento
La ciudad de Gibara, en Holguín acogió, del 18 al 20 de abril, el Festival Nacional de la Niñez y la Adolescencia “Luces de la Creación” en su sexta edición, auspiciado por la Federación Nacional de Cine Clubes (FNCC) y el proyecto Voces del Audiovisual, con el objetivo de estimular la realización y la apreciación sobre todo en niños adolescentes y jóvenes.
La realizadora Bárbara de Jesús López, presidenta del evento en esta edición, comentó que por primera vez la ciudad de Gibara acogió este festival, por lo que prepararon un variado programa de actividades que incluyó exposiciones, proyecciones de audiovisuales, talleres, visitas a comunidades, conferencias e intercambio con realizadores.

El Festival estuvo dedicado a los 205 años del pueblo de Gibara, el 60 aniversario de los Estudios de Animación del Icaic, los 35 de la FNCC, al proyecto Voces del Audiovisual, a Georgina de la Caridad Preval Valdés-Miranda, fundadora del Cine Club en Santiago de Cuba, y al reconocido cineasta cubano Humberto Solás, fundador en esta misma ciudad del Festival Internacional de Cine Pobre, hoy Festival Internacional de Cine de Gibara.
Participaron en el Festival Nacional de la Niñez y la Adolescencia proyectos de Pinar del Río, Artemisa, Matanzas, Villa Clara, Holguín y Granma. Además, se realizaron talleres de creación como “Animación para niños y adolescentes”, “Realización audiovisual”, “Animación y redes sociales”, impartido por realizadores y especialistas en estos temas.
Los proyectos compartieron muestras audiovisuales y se realizó el concurso “pintAnima”; mientras la empresa matancera Gabi&Sofi, dedicada a la producción de juguetes didácticos y diversos artículos para los más pequeños, presentó su primer videoclip El gallinero, entre otras muestras de su trabajo dedicadas para este sector de la sociedad.


El Sexto Festival Nacional de la Niñez y la Adolescencia Luces de la Creación contó con el auspicio del FNCC, el Icaic, el Ministerio de Cultura, el Centro Provincial de Cine, el Centro Memorial Martin Luther King, el Gobierno y la Dirección Municipal de Cultura de Gibara, con su red de instituciones, entre otras instituciones que aportan a su realización.

Colección antológica de Roy González en la UNEAC de Holguín 

Por Erian Peña Pupo 

Fotos del autor 

El ojo de Roy González Escobar sabe “captar esencias a golpe de pincel hundido en las abstracciones insondables o en el fotograma que nos ilumina asuntos nunca revelados por otros colegas”, apunta el antropólogo José Millet en el catálogo de la exposición Colección antológica de este artista, expuesta en la galería Fausto Cristo de la UNEAC de Holguín. 

La mirada abstracta –como bien escribe Millet– circunscribe la obra de González Escobar, que conocíamos de exposiciones colectivas –incluidas algunas dedicadas a la abstracción en Holguín– de la propia UNEAC y de la filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales en la provincia. 

“La clave simbólica que orienta su obra multidisciplinaria está en la Naturaleza virginal, cuyos pétalos y caminos nos arrastran a mundos encantados donde el duende y otros “encantos” sorprenden en la poza con su música y su flauta tocada por el jigüe”, escribe Millet. La suya es una “abstracción tropical”, de formas voluminosas y sinuosas, carnales, que dan paso a la sensualidad y a un desborde de colores vivos, calurosos, con una vigorosidad retadora y por momentos vegetal, prístina, que hace de lo natural punto de partida.

En la muestra encontramos obras –todas en acrílico sobre lienzo– como “Fuerza y color”, “Muestra de colores”, “Contaminación”, “Descarga en verde”, “Explosión”, “Naturaleza, color y mujeres” y “Fuerza y colores”, que nos subrayan desde el propio título la importancia del color –y sobre un grupo de colores específicos– en la obra de Roy González.

¿Qué la distingue?, se pregunta Millet. Pues “su afán sin frenos de búsquedas, a partir de la mirada del niño en el suelo fértil de la Alcalá rural. Para Roy, el órgano reproductor de la flor es el signo de la fecundidad, de la Madre naturaleza donde transcurrió la infancia. Aquella energía dejó marca imperecedera, visible en la sencillez y el modo de captar y recrear cada objeto que toca con el lente de magias iridiscentes o enfoca con el pincel. Por eco el cielo se desdobla en arco iris con la luz del trópico y colorea el espacio virtual que se adentra en el cuerpo y estremece el alma. En obras con predominio de abstracción, anida el efecto de sus seres queridos, entrañables”, escribe a propósito también de las fotografías que componen Colección antológica: “Naturaleza muerta”, “Martí” y seis obras sin título, analógicas y digitales, donde su mirada busca elementos que rondan lo abstracto y que, además, prefiguran sugerentes metáforas visuales de la realidad. 

 

“Pocos pueden preciarse de haber cambiado la perspectiva del ojo que apresa lo inasible y, solo los elegidos, la mirada para iluminar el tortuoso camino de la creación y Roy se encuentra entre los elegidos y lo evidencia la presente muestra antológica del largo quehacer artístico con lauros que enaltecen al pintor, al grabador, al fotógrafo y al educador profesional de varias generaciones de educandos y de artistas”, concluye José Millet al presentar una exposición con curaduría y museografía de Danilo López Garcés y dirección de Rolando Salvador Pavón, y que se exhibe por un mes en la UNEAC de Holguín (Publicado en la web de la Uneac).

 

Jibarama 2022, por un futuro ecológico y sostenible

Por Erian Peña Pupo 

Fotos del autor 

Del 13 al 17 de abril la ciudad holguinera de Gibara fue sede de la XII edición del Festival de Cine Medioambiental Jibarama 2022, evento convocado por el Centro Provincial del Cine en Holguín, las direcciones de Cultura en el territorio y el municipio, y los respectivos gobiernos. 

A partir del lema “Por un futuro ecológico y sostenible: cuidemos nuestros ecosistemas”, la cita audiovisual estuvo dedicada al 205 aniversario del pueblo de Gibara, a los 55 años del Museo de Historia Natural Joaquín Fernández de la Vara Pi, a los 15 del canal comunitario Gibaravisión y a los 5 años de la declaración de Gibara como destino turístico.

El Museo de Museo Municipal acogió la proyección de las obras en concurso, seleccionados por un Comité de Dirección, en las siguientes categorías: cortometraje de ficción, cortometraje documental, animación y cine60 (materiales de hasta 1 minuto de duración), entre ellos: Somos planeta, Cuidemos nuestro entorno, Mi café, La cueva del Toro, Corrosión, El barrendero, El ruiseñor, Maltrato, Carrascú el sanador, Son de la loma, Más allá del silencio, La mensajera, Mi Gibara, Manos capaces, La Canal, En zona roja y Rizos

Se realizaron conversatorios como “Ecosistemas frágiles y su protección”, por José Eliecer Corella, y “Resultados del proyecto medioambiental Ecovalor”, por Antonio Vega Torres; además paneles a propósito de los 15 años de Gibaravisión, y sobre producción y dirección audiovisual; incluido un taller de realización cinematográfica, impartido por Jimmy Ochoa. 

Con el objetico de contribuir al cuidado y la protección del medio ambiente a través de la participación social, sensibilizando al público mediante la exhibición de obras con temática medioambiental, los participantes de Gibarama realizaron la limpieza y saneamiento del sendero ecológico Cueva de los Panaderos, con acciones de reforestación. Además se visitó la cueva La Murcielaguina, la Hilandería y la Fábrica de Tabaco.

El programa del evento –surgido como Festival de Cine de las Cavernas– incluyó una feria de libros y exposiciones, como la realizada por el 55 aniversario del Museo de Historia Natural de Gibara; la fotográfica de Voces del Audiovisual, en la Casa de Cultura; Para que perdure lo esencial, de José Delgado, en el Museo Municipal, y una muestra de dibujos de niños.

 

Ediciones La Luz participará en FIL 2022

Por Lilian Sarmiento Álvarez

Fotos Rocío Carballosa

Más de treinta títulos presentará Ediciones La Luz durante la Feria Internacional del Libro de La Habana, a celebrarse del 20 al 30 de abril próximos. 

El sello editorial de la AHS en Holguín participará en el evento con novedades pertenecientes a distintas colecciones de su catálogo, con una amplia representación de autores y géneros.

Durante los días 22 y 24, Ediciones La Luz tendrá sus espacios en el Salón de Mayo y La Pérgola, del Pabellón Cuba. Mientras, el 23 se traslada hasta la Fortaleza de La Cabaña, en las salas «Alejo Carpentier», dónde se presentarán los títulos de narrativa, la «Dora Alonso» acogerá las presentaciones para el público infantil y en la sala «Lezama Lima» los de títulos de poesía.

Una de las propuestas más especiales del sello es «El último día del mundo», antología que recorre la obra poética del Premio Cervantes, José Emilio Pacheco, en un volumen de 135 poemas con prólogo de Elena Poniatowska.

Su antogador, Erian Peña, dijo que «es esta una joya editorial en el catálogo de Ediciones La Luz, pues la poesía de Pacheco no circula en formato impreso en Cuba. Gracias a la agencia literaria «Carmen Barcel», que cedió gratuitamente los derechos de autor a Cuba, se pudo publicar este título, cuyo único antecesor en la isla es la antología editada por Casa de las Américas.

La presentación de la antología de poesía cubana contemporánea sobre temas LGBTI+, «Las piedras calmarán» con uno de sus compiladores, Virgilio López Lemus, junto a «Fatamorgana de amor con banda de música», del chileno  Hernán Rivera Letelier, serán también momentos especiales de la participación de La Luz en el evento.

La colección «Abrirse las constelaciones» trae a la palestra jóvenes escritores de todo el país que se estrenan en el ámbito editorial, como Norge Luis Labrada, Isabel Cristina López Hamze y Reineris Betancourt. «Merlicht» sigue compilando autores consagrados del territorio holguinero y del paí, como Mayda Pérez Gallego, Juan I. Siam, Rafael de Águila y María Liliana Celorrio.

Una alta factura exhiben también los libros dedicados al público infanto-juvenil, desde la popular Colección Espejo hasta el bestiario de Maikel José Rodríguez Calviño, «Monstruos». En este apartado se encuentran textos de poesía, narrativa y teatro, así como otros surgidos desde las redes sociales, exentos de toda clasificación, que se ofrecen ahora en formato impreso. Tal es el caso de «Estática milagrosa» y «Contumaces», este último perteneciente a la Colección Analekta.

Precisamente, los audiolibros y ebook que durante estos dos años de pandemia se generaron para distintos eventos organizados por Ediciones La Luz, estarán a disposición del público de manera gratuita, lo que evidencia la eficaz inserción de la editorial en las dinámicas de la producción literaria en el mundo digital.

La Feria Internacional del Libro también será el espacio propicio para promover la campaña por el 25 aniversario del sello y el lanzamiento de la convocatoria al 23 Premio Celestino de Cuento.

Entregan a Palabras al Viento la placa Colectivo “Unidos los que fundan y aman”

Por Erian Peña Pupo

Fotos Yanisleidys Hernández Grave de Peralta

La Compañía de Narración Oral Palabras al Viento recibió la placa Colectivo “Unidos los que fundan y aman”, entregado por el Sindicato Provincial de Trabajadores de la Cultura, como parte de las actividades por el 60 cumpleaños de la UJC y el Primero de Mayo.

Palabras al viento celebra este 14 de abril su aniversario 18, y esta placa, aprobada por el secretario nacional de la Central de Trabajadores de Cuba por única vez, estimula a trabajadores y colectivos que se destaquen por sus aportes y relevantes resultados, manteniendo una destacada trayectoria revolucionaria y social, como el caso de la compañía. También el Consejo Provincial de las Artes Escénicas y la Dirección Provincial de Cultura reconocieron a este colectivo por su aniversario 18, y a la Casa del Cuento.

La placa la recibió, en nombre de la Compañía, su director Fermín López, quien realizó una panorámica del trabajo realizado durante la etapa de enfrentamiento a la Covid-19.

Estuvieron presentes en la entrega Nilser Batista, funcionario del Departamento Ideológico del Comité Provincial del Partido, Idalmis Serrano Gómez, Secretaria General de la CTC en la provincia y miembro del Comité Provincial del Partido, Náyade Smart Gómez, subdirectora técnico-artística de la Dirección Provincial de Cultura, y Graziella González Aguilera, al frente del Sindicato Provincial de Trabajadores de la Cultura.

La entrega concluyó con una muestra del trabajo de esta reconocida compañía holguinera.